DINERO INESPERADO: Jubilaciones y devoluciones de Hacienda

VACACIONES INFINITAS

Salvador, 65 años

Dinero (in)esperado: $9.5 millones de pesos (retiro)

GInesperadas11Llegaron los 65 años y, por tanto, el momento de jubilarse. Aunque muchos colegas de su universidad continúan trabajando después de esta edad (algunos por amor a la profesión; otros porque sienten que si se van no tendrá nada que hacer), Salvador no piensa así: él sido un profesor exitoso, pero siente que ya es el momento de ocuparse de él y su esposa Mercedes.

Hay un detalle fundamental: Salvador fue de los (pocos) mexicanos que ahorró disciplinadamente para el momento de retirarse. Gracias a esto, ahora tiene un capital de $9.5 millones de pesos (mdp).

La pareja sabe que debe distribuir ese dinero para vivir tranquilamente los años que restan de vida, pero lleva tiempo soñando con un viaje por Europa. Deciden tomar $1 mdp para viajar varios meses (quizás un año, si lo toman sin demasiados lujos). Por fin conocerán la Torre Eiffel y navegarán entre los muros venecianos en una góndola.

Pero Salvador y Mercedes deben decidir qué hacer con los $8.5 mdp que le quedan, a fin de gozar de una vida linda y una vejez tranquila, además de satisfacer los gustos que comparten.

¿Qué hacer?

Salvador no quiere embarcarse en un negocio ni trabajar a tiempo parcial. Considera que ahorró lo suficiente para dedicarse a escribir libros de historia económica y finanzas. Su objetivo, entonces, es invertir $8.5 mdp en los mercados financieros y vivir de sus rentas. Sus necesidades financieras las cubre cada mes con $50 mil pesos, pero quiere asegurarse que recibirá esta cantidad sin excusa ni pretexto.

Su perfil como inversionista es conservador: no está dispuesto a asumir riesgos y tiene necesidades de liquidez de corto plazo. Vislumbramos cuatro opciones:

1. Colocar su dinero en un pagaré o certificado de depósito bancario. Debe checar ‘de pe a pa’ las tasas anuales de interés, pues lo mismo puedes encontrar de 2% o del 6.5%. Aun invirtiendo en la opción más rentable, su flujo de efectivo mensual quedaría corto respecto de la cantidad que necesita: obtendría $46 mil pesos al mes.

Si Salvador insiste en que un banco le suministre ese flujo mensual, puede hacerlo a través de la banca patrimonial y privada. Allí le darían acceso a instrumentos más rentables: mercado de renta variable y de dinero, sociedades de inversión, portafolios estratégicos y fideicomisos, entre otros. La página web de banca patrimonial de Banamex ofrece un útil simulador.

2. Invertir en instrumentos de deuda gubernamental: cetes, bonos, udibonos. El programa CetesDirecto del gobierno federal hace posible invertir en instrumentos de deuda en plazos de 28, 90, 180 y 360 días y hasta 20 años. Los intereses que ofrece (al 18 de junio) van de 3.81% a 7.75% con liquidez cada 28 días, trimestre o semestre (dependiendo del instrumento).

Con estas tasas, Salvador ya podría obtener sus $50 mil pesos mensuales. Si los invirtiera en udibonos, tendría un rendimiento real (una tasa arriba de la inflación) pero quizá más baja que el 7.5%. A la fecha señalada, el udibono pagaba una tasa real de 1.8%, y si consideramos una inflación anual de 4.63%, hablamos de un rendimiento anual de 6.43%.

3. Invertir en la cuenta de ahorro voluntario de una afore. El mandato de es que las afores inviertan de acuerdo con el perfil (edad) del inversionista (trabajador), preservando el capital y agregando valor. Desde su creación en 1997, las afores han generado un rendimiento real promedio del 6%. Su liquidez es bimestral o semestral.

4. Contratar un plan de renta vitalicia. Si Salvador es extremadamente conservador y le da mucho valor a la certeza, puede contratar con una compañía de seguros (Sura, por ejemplo) un plan de renta vitalicia, el cual sirve para planificar el ahorro y dosificarlo en forma de rentas

El importe de la pensión normalmente se calcula tomando en cuenta el monto a invertir (después de descontar la cantidad necesaria para la contratación de un seguro de sobrevivencia), su edad y la de sus beneficiarios, la tabla de mortalidad y la tasa de rentabilidad esperada.

La renta mensual que ofrece la aseguradora es fija y se actualiza cada año, de acuerdo con la inflación. ¡Ah! Y además otorga beneficios fiscales.

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¡UN AUUUUUUTO!

$800 mil pesos para liquidar hipoteca e invertir en fondos

Laura tiene 38 años, es soltera, trabaja en una empresa de telefonía y está liquidando el departamento donde vive. Una amiga la convence de que compre un boleto para la rifa de una camioneta de lujo; lo adquiere con escepticismo. A las pocas semanas le notifican que es la ganadora. Aunque linda la camioneta, Laura tiene su propio auto. Además, reconoce que no puede cubrir los gastos futuros de esa vehículo: mantenimiento, seguro, tenencia y gasolina. Opta por venderla y obtiene $900 mil pesos.

¿Qué hace? Destina $150 mil pesos para liquidar el remanente de su crédito hipotecario y para tramitar sus escrituras. También adquiere una franquicia de dulces ($250 mil pesos de inversión total) la cual pueden atender su mamá y su hermana. Laura le dará seguimiento los fines de semana.

Los $500 mil pesos restantes los invertirá de forma diversificada en diferentes clases de fondos: 50% en renta variable, indizado al Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), debido a que replica el comportamiento del principal indicador del mercado de cotizaciones. El otro 50% irá a fondos de deuda gubernamentales, pues solo invierten en títulos de deuda emitidos por el gobierno.

¿QUE HACIENDA ME DEVOLVIÓ QUÉ?

$100 mil pesos para fondos de inversión agresivos

Benjamín es un arquitecto de 26 años. En su trabajo cobró por honorarios, y ahora debe presentar su declaración anual. Su contador le sugirió que en el transcurso del año reuniera cierta documentación para cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones fiscales. Meses después, Benjamín descubre que en su cuenta de cheques aparece un depósito de $100 mil pesos que la autoridad fiscal realizó. Se trata de una devolución de impuestos.

El destino de ese monto son los fondos de inversión con un perfil agresivo: desea sacar el mayor provecho a este dinero con el que no contaba, y obtener rendimientos en el largo plazo, asumiendo riesgo.

Consciente de que es joven, puede destinar el 80% en fondos de inversión de renta variable, tanto nacional como internacional. Su distribución sería: 50% en un fondo de renta variable con acciones de empresas que se encuentran en mercados emergentes; el otro 50% en fondos de inversión de emisoras nacionales con clasificación agresiva. El 20% del total de los recursos puede canalizarlos en un fondo de deuda agresivo, pues desea obtener rendimientos superiores a los que ofrecen los fondos de inversión de deuda que tiene instrumentos del Gobierno Federal, aunque eso implique mayores niveles de riesgo. Sabe que ese implicará mayor rendimiento.

SUELDO, VALES DE DESPENSA Y ¡DIVIDENDOS!

$150 mil pesos para un fondo de emergencias

Enrique tiene 45 años, es ingeniero químico y hace un año comenzó a trabajar en una multinacional. Al integrarse le hablaron de las prestaciones de ley y las que ofrece la empresa. Como parte de una política de atracción y retención del personal le comentaron del pago de dividendos. Pasado el año laboral y llegada la fecha, Enrique se sorprendió con la llegada súbita de $150 mil pesos.

Enrique no posee un fondo de emergencias para pagar el deducible de su seguro de auto ni de gastos médicos mayores, por lo que destinará el 20% a este objetivo, invirtiéndolo en un fondo de deuda de corto plazo con disponibilidad diaria. A ser de muy corto plazo no generará intereses, pero lo que importa es la conservación y disponibilidad de ese dinero (un pagaré bancario a 28 días es una segunda opción). En tanto se presente un imprevisto puede liquidarlo de inmediato con la tarjeta de crédito y cuando llegue el vencimiento del pagaré, cubrir la totalidad del saldo.

El resto, es decir, 40%, puede invertirlo en un fondo de deuda de corto plazo (un año) para que transcurridos 12 meses lo use para tomar con su familia unas merecidas vacaciones. El restante 40% será el inicio para comenzar un fondo cuando llegue el momento del retiro. Debido a que estos recursos los utilizará hasta dentro de 20 años, decide canalizarlos a un fondo de renta variable nacional. Aunque la inversión es de largo plazo, deberá darle seguimiento por lo menos cada seis meses para cambiar o conservar su posición, según le convenga.

GInesperadas10

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