¡ATAQUES CARDIACOS!

Seis tácticas para reducir el estrés

¡ATAQUES CARDIACOS!

Por Lorena Maldonado

CardiacoLas enfermedades cardiovasculares (ataques al corazón, apoplejías, derrames cerebrales) son la principal causa de muerte en todo el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, se calcula que para el 2030 serán las causantes de 23.3 millones de decesos en todo el planeta. Para dar una idea, la cifra equivale al total de habitantes la Ciudad de México este año: 21 millones de habitantes.

La buena noticia es que en el 80% de los casos pueden prevenirse si se actúa de manera oportuna y eficaz sobre los principales factores de riesgo: hipertensión, colesterol y diabetes. Basta recordar que los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales se originan por la obstrucción de los vasos sanguíneos, y que dicha obstrucción impide a la sangre fluir hacia el corazón o el cerebro. ¿Y cuál es la causa más frecuente de esta obstrucción? La formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que llegan al corazón o el cerebro.

Paso 1: controla tu presión arterial

A la hipertensión arterial se le conoce como ‘la enfermedad silenciosa’: no presenta síntomas. De ahí la importancia de medirte la presión de manera regular y, en caso de ser diagnosticado con hipertensión, seguir el tratamiento indicado por tu médico. No importa que asegures “sentirte bien”: no cuidarte pone tu vida en riesgo, pues la hipertensión puede afectar la vista y los riñones.

Paso 2: mide tus niveles de colesterol

El colesterol es una sustancia cerosa que produce el hígado, presente en algunas comidas. Existe el “bueno” (que puede proteger de enfermedades cardíacas) y “el malo”, que aumenta el riesgo de tener algún problema con el corazón. Dicho de otra forma: el cuerpo necesita colesterol, ¡pero no en exceso!

Paso 3: reduce el estrés

La Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) afirma que las personas sometidas a alto grado de estrés, que reaccionan con coraje u hostilidad, acrecientan el riesgo de padecer una enfermedad del corazón.

Por un lado, los sentimientos de desesperación que acompañan al estrés pueden llevar, en caso extremo, a una depresión crónica, lo cual hace que se descuide una dieta balanceada y aumenta el riesgo de sufrir un ataque al corazón.

Por otro lado, el estrés complica la capacidad de recuperación del organismo, en el caso de una enfermedad seria. Un estudio sueco encontró que las mujeres que han sufrido ataques al corazón tienen menos oportunidades de recuperación si experimentan situaciones estresantes como infidelidad, duelo, abuso de alcohol, o enfrentan una enfermedad física o psiquiátrica de la pareja.

Por ello, he aquí seis estrategias para manejar el estrés:

  1. Identifica la causa. Generalmente, el estrés surge de situaciones donde se pueden tomar acciones para corregir. Es importante, contar con el apoyo de un especialista para definir los agentes o situaciones más estresantes y elaborar un plan de acción para contrarrestarlos.
  2. Vigila tus estados de ánimo. Si te sientes estresado durante el día, anota las situaciones, y relaciónalas con los pensamientos y estados de ánimo que las acompañan.
  3. Ten un espacio para ti, dos o tres veces a la semana. Aunque sean  diez minutos al día, tu “tiempo personal”  refrescará tu mente. Apaga el teléfono, pasa tiempo solo en su habitación, realiza ejercicio o medita con tu música favorita.
  4. Aléjate por un momento de una situación, cuando te sientas enojado. Antes de reaccionar, toma tiempo para calmarte… ¡y cuenta hasta 10! De esta manera, observarás la situación desde un punto más racional y menos visceral. Una actividad física ayuda a liberar presión.
  5. Organiza tus actividades. Establece prioridades y delega las tareas que puedas. Por ejemplo, en casa, comparte responsabilidades.
  6. Establece estándares razonables para ti y los demás. No esperes perfección.

Si bien el manejo del estrés es una tarea continua y a largo plazo, el estilo de vida saludable es una meta que se alcanza y se palpa día con día. Estudios recientes han demostrado que llevar un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de padecer alguna enfermedad cardiaca.

Investigadores europeos, examinaron los datos de más de 102,000 hombres y mujeres, de 17 a 70 años de edad, del Reino Unido, Francia, Bélgica, Suecia y Finlandia. Se clasificó su estilo de vida en tres categorías: sano, moderadamente malsano o malsano, en función de si fumaban, tomaban alcohol, dieta, actividad física, y problemas de sobrepeso y obesidad.

Los resultados que se obtuvieron resaltaron la importancia de llevar un estilo de vida saludable. La tasa de enfermedades cardiacas en las personas con un estilo de vida malsano fue casi de 31 por cada 1,000 personas, mientras que para las que llevaban un estilo de vida sano fue de 12 por cada 1,000 personas.

Cuando se consideró en conjunto el estilo de vida y el trabajo, la tasa de enfermedades cardiacas fue de 31.2 por cada 1,000 para las personas que sufrían de estrés en el trabajo y un estilo de vida malsano, y alrededor de 15 por cada 1,000 para las que tenían estrés y llevaban un estilo de vida sano.

“Los participantes con un riesgo de enfermedad arterial coronaria más alto fueron los que afirmaron que estaban estresados en su trabajo y llevaban un estilo de vida malsano; los que se estresaban en el trabajo y llevaban un estilo de vida sano tuvieron aproximadamente la mitad de riesgo de esa enfermedad”, afirmó el Dr. Mika Kivimaki, del departamento de epidemiología y salud pública del Colegio Universitario de Londres, responsable del estudio.

Los síntomas

De acuerdo con el Instituto del Corazón en Texas los síntomas de un ataque cardiaco son:

  • Presión, pesadez, tensión o dolor en el pecho que dura 5 minutos o más.
  • Sensación de indigestión.
  • Dolor en el pecho que se irradia a los hombros, los brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda.
  • Mareo, desmayo, sudoración o náuseas.
  • Ansiedad, debilidad, cansancio o falta de aliento, sin causa alguna
  • Palpitaciones, sudor frío o palidez.

No todas las personas presentan los síntomas clásicos: algunas sienten una sensación de ardor (similar a la de una indigestión o a la acidez estomacal), y el dolor puede estar concentrado en una zona pequeña del pecho. Algunas no sienten síntoma alguno

En mujeres, los síntomas pueden ser diferentes. Muchas mujeres que sufren un ataque cardíaco no lo saben. Las mujeres suelen sentir ardor en la región superior del abdomen y pueden tener mareo, malestar estomacal y sudoración.

Es importante apuntar que aunque el dolor en el pecho es el síntoma más común, algunas personas sufren ataques cardíacos sin sentir dolor en el pecho. Por eso es importante reconocer que si se tienen los otros síntomas durante 5 minutos o más se debe atender inmediatamente por el médico.

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