SUPÉRATE A TI MISMO

Estrategias para el desarrollo profesional

SUPÉRATE A TI MISMO

Por Joan Lanzagorta / Ilustración Gettyimages

La forma más efectiva de lograr mayores ganancias es a través de la superación profesional, para lo cual es necesario que establezcas un plan de capacitación continua.

La forma más efectiva de lograr mayores ganancias es a través de la superación profesional, para lo cual es necesario que establezcas un plan de capacitación continua.

El activo más valioso que tienes es, sin duda alguna, tu propia capacidad de generar ingresos. Por eso, una de las metas más comunes entre los jóvenes es precisamente estudiar una maestría, un diplomado, un segundo o tercer idioma o bien, algún curso de actualización.

Adquirir nuevas habilidades, particularmente en un mundo tan cambiante como el actual, es esencial. Mientras más herramientas tengas, mejores serán tus posibilidades de triunfar.

Sin embargo –hay que decirlo– muchas personas también van posponiendo esta meta simplemente porque otras se cruzan en el camino. De repente puedes enamorarte de alguien y pensar en casarte; luego vienen los hijos, la necesidad de una casa más grande y, cuando menos te das cuenta, no has hecho nada por tu superación profesional.

Es un tema de prioridades, pero también un tema de planeación. Tomemos el caso de Felipe, un joven de 24 años, recién egresado de la universidad, que quiere perfeccionar su inglés porque sabe que difícilmente encontrará un buen trabajo a menos que lo maneje con fluidez. Más adelante quiere ver la posibilidad de estudiar una maestría, así como varios cursos de actualización a lo largo de su vida, para mantenerse vigente.

Felipe ahora gana $10 mil pesos al mes, que ya quitando impuestos, fondo de ahorro y otras prestaciones, se convierten en un ingreso de poco menos de $ 8 mil.

Pero también está pensando mudarse a un departamento cuya renta compartirá con algunos amigos. Y tiene la idea de comprarse un coche.

Establece prioridades

Perfeccionar el inglés, en el caso de Felipe, debe ser la meta más importante. Antes que comprarse un coche o que irse a vivir con sus amigos. ¿Por qué? Ya lo mencionamos antes: será difícil que pueda encontrar un trabajo mejor pagado, a menos que domine el idioma a la perfección.

Un curso intensivo para adultos puede costar $2 mil pesos al mes. Hay algunos cursos más baratos, pero también los hay más caros: estos últimos cuentan con una certificación en una institución extranjera.

Con lo que Felipe gana difícilmente podría hacer las tres cosas: tomar este curso, pagar la mensualidad de un coche, la gasolina y, además, la renta de un departamento, aún siendo compartido. Deberá pensar más a largo plazo e ir poco a poco. Hay más tiempo que vida.

Invierte en ti mismo

Dicen que la mejor inversión que podemos hacer es en nosotros mismos. No podría estar más de acuerdo, ya que el ingreso promedio de las personas que tienen una maestría y dominan más de un idioma, es casi tres veces más que quienes sólo cuentan con estudios de nivel licenciatura y hablan un inglés de nivel medio.

Por lo cual, el costo de la maestría, en muchas ocasiones, lo puedes recuperar completamente en dos o tres años.

No obstante, para una persona como Felipe, el costo parecería inalcanzable. Un MBA en una escuela de élite, como el IPADE, puede llegar a tener un costo total de $700 mil pesos en 22 meses. Es decir, un costo superior a $30 mil pesos por mes.

En otras instituciones, como el ITAM o el Tec de Monterrey, una maestría puede costar entre $350 mil y $600 mil pesos, con una duración de entre 1 y 2.5 años, dependiendo del programa.

En las universidades públicas, que en muchas ocasiones tienen programas excelentes, los posgrados pueden tener un costo más accesible, que no supera los $100 mil pesos por el programa completo de dos años. Sin embargo, aún estos costos no los puede absorber completamente Felipe con su ingreso actual.

La importancia de hacer un plan

Felipe decide que es una meta importante, por lo cual decide hacer lo siguiente:

  • Perfeccionar su inglés – Costo $2 mil pesos al mes por un año.
  • Ahorrar para una maestría – Por ahora $1,000 pesos al mes, porque no puede más.

Le quedan entonces, $5 mil pesos para vivir. Decide quedarse en casa de sus padres, por ahora, y buscar destacar en su trabajo para poder acceder, pronto, a un mejor nivel.

No abandonar nunca el barco

Cuando Felipe termine con sus cursos de inglés, y haya adquirido un dominio del idioma, podrá entonces incrementar su ahorro para una maestría a $3 mil pesos al mes. Si sus ingresos permanecen constantes, en tres años habrá juntado cerca de $90 mil pesos, suficientes para pagar sus estudios en una institución pública de muy buen nivel.

Pero si logra escalar algunas posiciones, o bien su talento hace que otra empresa se fije en él y le haga una buena oferta, posiblemente podrá incrementar su ahorro de manera sustantiva.

Cuando eso sucede, desafortunadamente, también se incrementan las tentaciones. Puedes independizarte finalmente, o quizás comprarte un mejor coche. Hay muchas formas en las cuales vas dejando de lado la idea de seguirse superando.

Como siempre he dicho, el secreto es mantener el equilibrio. Está bien hacer otras cosas, pero nunca debes perder de vista aquello que realmente quieres y que te permitirá, en un futuro, tener una vida mucho más cómoda. Como dice Pedro Alonso, colega colaborador en esta revista, ahorrar es simplemente sacrificar consumo hoy, por consumo en el futuro. A veces vale la pena –mucho– saber esperar.

Aún si adquieres otros compromisos, es importante que mantengas esta meta vigente. Nunca la abandones. Siempre ahorra algo, aunque sea un 1% de tus ingresos, pero nunca dejes de hacerlo ni gastes este dinero en otras cosas. Eventualmente habrás de utilizarlo. Por otro lado, si te llega una oportunidad y no tienes ni un peso ahorrado, es posible que te arrepientas por no haberlo previsto.

La experiencia es importante

Muchas maestrías requieren que el estudiante cuente con una experiencia laboral mínima de dos años y que el solicitante se encuentre en algún puesto de gerencia o superior (mando medio). ¿Por qué? Simplemente porque la experiencia te da otra visión. Tener gente a tu cargo permite darte cuenta de muchas cosas que antes no percibías. Todo esto hará que le saques mucho más jugo a los conceptos que te enseñan. Muchas maestrías tienen un componente altamente práctico: además de la teoría, suelen estudiarse casos reales que permiten la aplicación práctica.

Obtener financiamiento

Existen –aunque son muy pocas– empresas que ofrecen como prestación a sus empleados más destacados, el pago parcial de estudios de posgrado: maestrías o diplomados. Otras también ofrecen becas a sus empleados para estudiar idiomas.

Conozco a gente que se ha cambiado de trabajo únicamente por este tipo de prestaciones, ya que saben que les abrirá muchas posibilidades de crecimiento profesional y, por consiguiente, económico.

Felipe podría hablar con su jefe para ver si su empresa ofrece esta posibilidad. Particularmente si ha logrado convertirse en un empleado valioso, que la empresa quiera conservar a como dé lugar. Pero también, si llega a tener una oferta de trabajo de alguna otra compañía, esto podría ser un punto a discutir en la negociación.

Pero aún si esto no es una posibilidad para él, muchas universidades también tienen programas de ayuda financiera, ya sea en forma de préstamos con tasas de interés bastante competitivas o a través de becas, aunque estas últimas generalmente están reservadas para los mejores estudiantes que tienen limitaciones económicas.

Ambas son opciones que Felipe puede valorar e integrar en su plan para poder estudiar la maestría de sus sueños.

Otras estrategias para el desarrollo profesional

En realidad, como dijimos antes, hay muchas maneras de alcanzar tu meta de desarrollo profesional y con ella, la posibilidad de generar más ingresos en el futuro.

Se trata de actuar siempre en congruencia con lo que quieres lograr, y que en todo momento separes una parte de tus ingresos –sea mucho o sea poco– para esta meta.

Desde luego, cuando estás soltero siempre puedes guardar un poco más, si esta meta verdaderamente es importante para ti. Cuando tienes otros compromisos, quizá tengas que combinarla con otros objetivos.

De la misma forma, siempre puedes combinar el ahorro que has logrado con opciones de financiamiento, ya que muchas veces, lo que inviertes en ti mismo se traduce, tarde o temprano, en mejores oportunidades. En este sentido, es una inversión que recupera de manera bastante rápida.

Vale la pena finalizar con la misma reflexión con la que iniciamos: recordemos siempre que nuestro mayor activo es nuestra propia capacidad de generar ingresos. Si logras incrementar esta capacidad y tu potencial como individuo, la recompensa será enorme.

MetaFinanciera1

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