ATENTO A LAS COMISIONES

Qué tener en cuenta para invertir hoy

ATENTO A LAS COMISIONES

Por Rodolfo Campuzano* / Ilustración Félix León

Comisiones0Desde el año pasado, en este mismo espacio, hemos discutido algunas características del nuevo entorno que viven los inversionistas. Un entorno que, pensamos, durará mucho tiempo. Por ello, un aspecto que se ha vuelto relevante, si piensas maximizar el rendimiento de tus inversiones, es el de pago de comisiones que realices a los intermediarios de tus operaciones de inversión.

La principal respuesta de las autoridades, después de la crisis de 2008 y ante el grave problema de endeudamiento de los gobiernos en muchos países desarrollados, ha sido aplicar una expansión monetaria sin precedentes. Esto se traduce en la máxima reducción de las tasas de interés. Todavía en mayo de este año el Banco Central Europeo (BCE) bajó los réditos de referencia a 0.5%.

A esto se le conoce en el argot financiero como “represión financiera” e implica el traslado de los costos de la crisis a los ahorradores pasivos. En el artículo “La vida sin intereses”, publicado en Inversionista en marzo de 2012, hablábamos de lo anterior y de las alternativas que existen al respecto.

En este contexto, las alternativas para ganar más rendimiento con respecto a las tasas de corto plazo se concentran en adoptar posturas de mayor riesgo. La más tradicional es mantener un porcentaje de los portafolios invertido en acciones.

La inversión en acciones tiene un doble criterio:

1) Valor. Algunos inversionistas buscan empresas cuyo valor en el mercado esté por debajo del que ellos juzgan debería estar, por lo que se vuelven atractivas para la inversión.

2) Crecimiento. Otros inversionistas prefieren comprar una buena expectativa de crecimiento, aunque el valor actual de las emisoras les parezca justo. Este criterio sigue estando en duda porque las deficiencias estructurales en la mayoría de las economías desarrolladas mantienen inhibido el crecimiento. Cabe anotar que en el último reporte de estados financieros a la Bolsa en Estados Unidos observamos cómo las empresas registraron pobres incrementos en ventas y buenos resultados en utilidades. Esto demuestra que su labor ha sido volver más eficientes sus estructuras y cuidar sus márgenes, por encima de las ambiciones de expandirse o invertir en mayor capacidad.

En un mundo con bajas tasas de interés, al cabo del tiempo, los criterios de valor y crecimiento se han visto afectados. El valor esta devaluado. Debido a que el costo de oportunidad en muchos casos es cercano a cero. A los inversionistas, como ya lo decíamos, no les importa comprar y mantener acciones. Cualquier rendimiento, por mínimo que sea, probablemente será mayor al que aportan los intereses fijos.

También hablamos de este fenómeno en la publicación de Inversionista de agosto del año pasado “Fíjese en los dividendos”. Comentábamos entonces que muchos inversionistas observaban con más atención que nunca el pago de dividendos y las retribuciones a los inversionistas. Si las empresas no crecen y lucen caras, pero cada año “regresan” dinero a sus accionistas, siguen siendo atractivas.

Otro aspecto muy importante que se debe cuidar cuando se reciben pocos intereses o ganancias que no serán elevadas, es la comisión a pagar por la intermediación: las famosas comisiones de corretaje. En México, si quieres comprar acciones en directo debes hacerlo forzosamente a través de un intermediario (bancos o casas de Bolsa). En muchas de estas instituciones no se permite a los inversionistas comprar acciones directamente si no cuentan con un saldo mínimo de $1 millón de pesos. Suponiendo que como inversionista posees ese dinero, te cobran, por comprar y vender el monto de acciones que solicitas, hasta 1.75% del valor de la transacción en algunos casos. Esto significa que tu ganancia, de entrada, debe exceder 3.4% en términos anuales para contar con un rendimiento positivo sobre la base del dinero que invertiste, casi el equivalente a lo que pagan las tasas de interés de corto plazo.

Si inviertes a través de un fondo, existen también costos relativamente elevados. Los fondos de renta variable cobran una comisión que se determina según el monto que se deposite en el fondo, y también tienden a ser relevantes.

Ahora bien, si eres un inversionista con una buena cantidad de dinero, y por ello tu intermediario reduce su comisión por corretaje (algunos cobran apenas 0.15%) lo que debes cuidar es la multiplicación de las operaciones de compra – venta. En muchos casos, los asesores deben generar ingresos a través de estas comisiones para hacerse merecedores del total de su compensación, lo cual los incentiva, si cobran comisiones bajas, a efectuar operaciones con mayor frecuencia.

Por último, si trabajas con una doble intermediación, es decir a través de un asesor independiente, estás pagando una comisión adicional por el manejo de tu dinero. Por ello, debes exigir mejores resultados a los normales en caso de que no desees ver tu rendimiento mermado por los costos.

Como mencionaba al principio, estos tiempos son poco normales para quienes han estado acostumbrados a vivir de su renta financiera; también lo son para los que son nuevos, cuya mejor referencia son los libros de texto, que al parecer han quedado obsoletos. Si vives en un ambiente de bajos intereses y valores excesivos, debes trabajar más. Haz la tarea: fíjate en dónde puedes obtener mejores diferencias y cuida tus costos.

* Rodolfo Campuzano es director de estrategia y gestión de portafolios de Invex Banco. Síguelo en Twitter: @rod_campuzano
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