CÓMO ENCONTRAR UN BUEN ASESOR

En busca del arca perdida

CÓMO ENCONTRAR UN BUEN ASESOR

Por Cristina Hernández Trejo / Foto Gettyimages

Asesor2Recientemente tuve que buscar un médico cuya especialidad, por pudor, me abstendré de revelar. En primera instancia acudí a mi red social en busca de alguien ya probado por algún conocido, y nada. Consulté entonces el sitio de internet de mi hospital de confianza. El sitio mostraba una lista considerable de médicos de la especialidad y para mi sorpresa, cada nombre abría un “link” donde uno podía ver una pequeña ficha: estudios, áreas de interés y datos de localización.

Esta información, aunque un tanto pobre a mi juicio, me permitió reducir la lista de candidatos y entonces llamé con dos preguntas: cuánto tiempo tiene el médico con su consulta en ese hospital y qué edad tiene aproximadamente. Me interesaba sopesar permanencia y experiencia. Muchísimas respuestas fueron: “no puedo darle esa información”. Por supuesto los taché de inmediato. Al final, reduje la lista a dos, y con todo el dolor de mi bolsillo, gasté mi dinero en verlos a ambos para elegir.

No fue una búsqueda fácil, pero tampoco imposible. ¡Claro! Se trata de una de las profesiones más populares y conocidas, con más tiempo “operando” en el mercado.

Nada similar pasa con los asesores de inversiones en México. En la década de los 80 había en la entrada de las casas de Bolsa, por regulación, una lista de los asesores autorizados para atender a los clientes. Sólo eran nombres y estaban en letras chiquitas, que no ayudaban a elegir. Tal vez todavía se conserve. Pero ahora, en la era de las redes sociales donde todo mundo parece saber todo de todos, yo hubiera esperado algo mucho mejor. No puedo decir que haya recorrido exhaustivamente los sitios de todos los intermediarios, pero en un sondeo general, nadie ofrece fácilmente información sobre sus asesores. Si acaso, los intermediarios invitan a que el cliente potencial vaya a sus oficinas o envíe sus datos para que un asesor le llame o visite. Quién es la persona que lo atenderá, dónde estudió, qué experiencia tiene, cuáles son sus áreas de especialidad, son aspectos que el cliente no sabe de antemano.

La Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB), entidad que certifica a quienes pueden asesorar y operar en los mercados tampoco parece mostrar en su sitio, a primera vista, información sobre las personas certificadas y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), autoridad del sector, tiene un apartado denominado “Especialistas bursátiles” que esta es la hora en que estoy esperando que abra.

Asombroso, ¿no? Especialmente en la era digital y en una industria sofisticada en la que se pretende que el cliente le entregue al especialista la confianza de manejar su dinero.

Una aguja en un pajar

Aunque sin duda hay asesores en todos lados, no todos son iguales. En general, quien maneja capitales mayores tiene más experiencia, más conocimientos y es muy posible que pueda ofrecer mejores resultados.

Otro punto importante a considerar es el valor de la independencia. Aunque todos los asesores deben actuar del lado del cliente –es parte del código de ética que se comprometen a cumplir–, a veces no es tan fácil dejar de recurrir a los productos y estrategias que “arma” la institución para la que trabajan, especialmente cuando se trata de asesores de fondos de inversión o banca comercial o áreas de asesoría patrimonial de una casa de Bolsa, pues el número de clientes que deben atender hace imposible que diseñen y den seguimiento a carteras personalizadas. Desde luego, aún en estas condiciones hay algunos que logran resultados razonables. El cliente deberá probar y tener siempre parámetros de medición (anuales) para verificar que las cosas van por buen camino.

Asesores certificados

El medio financiero mexicano ha venido avanzando en procurar que quienes atienden al público sean profesionales capacitados. Por ello hay que asegurarse que el asesor consultado cumpla con el requisito básico de la certificación. Hay dos entidades que ofrecen certificaciones: la opción local es la AMIB, que ofrece cinco certificaciones básicas: Promotor de Sociedades de Inversión, Promotor de Valores, Asesor en Estrategias de Inversión, Operador de Bolsa y Operador de Mercado de Dinero. La opción internacional es el Chartered Financial Analyst Program (CFA), nacido en EU y que en los últimos años abrió una oficina en México (www.cfasociety.org/mexico).

Para lograr estas certificaciones el asesor debe presentar exámenes especializados. Van subiendo de grado de dificultad conforme se intenta lograr una certificación más especializada. No son fáciles. Hay que saber un montón de cosas y pasar el examen. Asegúrate de que su asesor esté certificado e investiga qué certificación tiene. Te ayudará a decidir.

Sin embargo, saber cosas no es lo mismo que saber invertir. Invertir requiere de una importante labor de integración de conocimientos, datos, experiencias y carácter, y los cursos de certificación no enseñan a invertir. Lo digo con conocimiento de causa. Así que esto no será lo único que habrá que preguntar para tratar de aproximarse a alguien realmente bueno.

Preguntas fundamentales

Nunca temas preguntar. Quitémonos de la cabeza que quien está del otro lado del escritorio muy bien vestido no puede ser cuestionado. ¿Qué ha estudiado? ¿Cuándo? ¿Cuál fue su última actualización? ¿Cuánto tiempo ha trabajado en esto? ¿Cuál ha sido su trayectoria? ¿Qué puede uno esperar del servicio que presta? ¿Cómo toma decisiones de inversión? Son solo algunas de las preguntas indispensables que debes hacerle. No se puede preguntar si alguien es honesto, pero una larga trayectoria en el medio y permanencia en una institución hablan de integridad.

Decidir sobre dinero requiere capacidad para tomar de decisiones. Cerciórate de que tu asesor sea una persona segura, analítica, organizada y tenga capacidad para comunicarse. El buen asesor suele privilegiar la protección del patrimonio sobre el rendimiento excesivo y, por supuesto, nunca te garantiza una ganancia específica. Nunca te expondrá a instrumentos sofisticados que excedan su experiencia como inversionista.

Debes sentirte escuchado, confiado, respetado y bien atendido. Por supuesto, también debes hacer tu parte: explícale con claridad tu situación, objetivos y expectativas. Mientras mejor información le des, la probabilidad de lograr un buen servicio se incrementará.

¿Cómo cobran?

Platicar con un asesor financiero que trabaje en una institución no cuesta. Desde luego la empresa hará un sondeo para tratar de identificar cuánto dinero tienes para “sentarte” con el especialista que “te toca”. El asesor hará su mejor esfuerzo para tratar de que inviertas con ellos, pues normalmente tienen metas de captación que cubrir. Conforme las alcanzan o superan se hacen acreedores a “bonos de actuación” independientemente de los resultados que ofrezcan a los clientes.

Una vez que seas captado como cliente pagarás el servicio de asesoría a través de las comisiones de operación y administración de los productos que te vendan o a través de los diferenciales de tasas, en el caso del mercado de deuda.

Los asesores independientes y algunas áreas de banca privada cobran en forma distinta. Suelen establecer una tasa fija en relación al monto administrado. La base de este tipo de cobro es que mientras más logren hacer crecer el capital del cliente, mayor será el monto que cobren por sus servicios. Actualmente, estas tasas rondan entre 1 y 2.5% de comisión anual.

¿Para qué un asesor?

  • Para asirse de alguien que conoce un medio que uno no.
  • Para tener quien nos guíe con conocimientos y experiencia a través de un ambiente complejo.
  • Para contar con un modelo profesional de inversión que permita planear qué hacer, según nuestros objetivos.
  • Para ayudarnos a apegarnos disciplinadamente al plan, separando las emociones que implican poner en juego los recursos propios.

En la medida que tus recursos financieros crezcan, deberás invertir más tiempo en las decisiones involucradas. Naturalmente aprenderás más del tema y, al final, prácticamente no requerirás del asesor más que para las labores operativas, pero mientras llega ese momento, es mejor tener uno.

Asesor1

 ¿Quieres una opinión independiente?

Tratando de abrir todas las opciones posibles, debo mencionar que en Consejería Bursátil, atendemos consultas de gente que busca una opinión independiente sobre sus inversiones. No es un servicio que promovemos, sino que funciona de “boca en boca”. Si le interesa saber cómo funciona escríbeme a chernandez@financieropersonal.com.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s