ÉTICA Y CREDIBILIDAD FINANCIERA

Cultura de la integridad

ÉTICA Y CREDIBILIDAD FINANCIERA

Por Gabriela Guerra Rey / Foto Eduardo Islas

MichaelGMcMillan

Michael G. McMillan, director de ética y estándares profesionales del CFA Institute

La ética de los mercados financieros se ha visto afectada en los últimos años por evasiones en paraísos fiscales, manipulación de tasas, lavado de dinero, estafas, burbujas y una crisis que no termina. Si bien es cierto que la credibilidad de las entidades financieras está cada vez más empañada, también lo es que quienes invierten son responsables de exigir los servicios adecuados. El doctor Michael G. McMillan, director de Ética y Estándares Profesionales del CFA Institute, comparte sus puntos de vista sobre cómo llega a nuestros días esta industria, así como los deberes y derechos de los inversionistas.

La industria financiera ha perdido credibilidad. ¿En qué radica el problema principal?

El problema no está en el lavado de dinero u otra distorsión en específico. En Estados Unidos y otros países desarrollados, muchas de estas malas prácticas son consideradas ilegales desde hace muchos años. En teoría, todas las compañías e instituciones financieras deben tener reglamentaciones para evitar este tipo de problemas. Son los empleados, en muchos casos, los que no están cumpliendo las buenas prácticas. Por otro lado, tampoco las administraciones, cabezas, CEOs, ni presidentes de las empresas están sancionando a quienes incumplen las normas. Esa es una de las causas por las que temas como el lavado de dinero y otras irregularidades toman cada vez mayor relevancia dentro de firmas, organismos y a nivel internacional en esta industria, de la cual dependen todas las demás.

¿Cómo pueden recuperar la confianza los inversionistas?

Por ley va a ser necesario implementar nuevas normas. Eso se está haciendo en muchos puntos sensibles del mercado. Es el caso de Basilea III para los bancos. Pero ello no implicará que haya un comportamiento más ético dentro de esta industria.

Antes un médico te decía de qué estabas enfermo y qué tenías que tomar, y tú no lo cuestionabas nunca; simplemente hacías lo indicado. Ahora el paciente es más proactivo: pregunta, quiere saber por qué, tiene mayor razonamiento. Esto es lo que esperamos suceda con los inversionistas. Los inversionistas se sienten muy defraudados, sienten que los propios sistemas e instituciones les han fallado. Sin embargo, ellos también se tienen que volver responsables y educarse en cuanto a cuáles son los derechos a los que tienen acceso, a fin de exigir a los profesionales con los que van a invertir, lo que requieren.

¿En quién puede confiar hoy un inversionista?

Yo les diría a los inversionistas que se enfoquen en las personas con las que van a hacer la inversión: fijarse cuál es su nivel educativo, su background, sus credenciales profesionales. Si el asesor o directivo posee la certificación del CFA Institute ya es cierta garantía, aunque no por completo. Generalmente los participantes de esta industria se tienen que apegar mucho a lo que las leyes y reglamentos financieros establecen. No obstante, a las personas que se certifican en el CFA, se les exige una conducta ética muy por encima del promedio.

Mas, no creo que haya instituciones mejores que otras. Los individuos son las personas que crean las instituciones. Los inversionistas deben fijarse sobre todo en lo individual.

En una inversión hay tres partes responsables de que esta salga bien o mal, hay que tenerlas en cuenta:

  • Los reguladores.
  • Las instituciones inversoras. Hay auditorías denominadas Due Diligence (Debida Diligencia), dedicadas a investigar más a fondo todos los procesos. Esto no debería fallar.
  • Los inversionistas individuales. Podemos confiar mucho en ellos, pero si tampoco hacen su Due Diligence, algo fundamental estará fracasando.

¿Cómo romper el círculo vicioso entre bancos, gobiernos e instituciones financieras para que las soluciones lleguen alguna vez a la gente de a pie?

Se acaba de celebrar el 50 aniversario del CFA como Instituto. Lo que estamos interesados en promover son altos estándares, excelencia y una práctica más ética. Por ello se agregó una cláusula fundamental en medio de las crisis actuales “para el beneficio de la sociedad”.

En efecto, al final del día los que sufren todas las consecuencias financieras son las sociedades. Con estas iniciativas buscamos restaurar la confianza y mejor la eficiencia y transparencia de los mercados financieros, para que el inversionista promedio sea otra vez ganador.

El Instituto busca tener un acercamiento un poco más amplio, inicialmente dentro del mundo de las inversiones. Se está enfocando mucho en la capacitación a los profesionales con un tema en el centro, causa de la mayoría de los conflictos que hoy enfrentamos: la ética.

Estamos impulsando un listado de integridad, con 50 cuestiones fundamentales que hay que cumplir dentro de una verdadera conducta ética

Tratamos, así mismo, de promover que los mercados a nivel global sean un poco más eficientes y justos, al tiempo que alentamos a las organizaciones y profesionistas a que sea más éticos. Les exigimos que apoyen los reglamentos para que exista mayor igualdad y transparencia.

Sobre la Declaración de los Derechos de los Inversionistas, ¿nos puede comentar?

Es un listado de puntos claves para que los inversionistas conozcan lo que necesitan y qué deben esperar de los asesores y funcionarios de esta industria. Es decir: cómo espero que me brinden el servicio.

Los inversionistas al contratar servicios financieros tienen derecho a una conducta competente, honesta, ética; a exigir el cumplimiento de las leyes, objetividad, asistencia basada en el análisis; que se privilegien sus intereses; a un trato justo y el conocimiento de posibles conflictos de interés, de su perfil; a recibir una comunicación clara y oportuna sobre los temas de interés, así como confidencialidad y registros adecuados.

¿Qué alcance real tienen los principios de la Declaración de Derechos de los Inversionistas?

El CFA Institute tiene 175 mil miembros. Estos derechos se le van a comunicar a toda la comunidad del CFA para que se divulguen por países y regiones. Por otro lado, se ha trabajado de manera conjunta con los legisladores locales, estatales y nacionales, a fin de integrar estos principios a los mercados no solo desde dentro sino a partir de los mismos poderes de cada país o región. Se busca que apoyen en la construcción de mercados financieros más éticos.

Los inversionistas siempre han tenido estos derechos, lo que estamos buscando es que los profesionistas que se dedican a la industria financiera estén un poco más involucrados con ellos.

Recomendaciones para los inversionistas de hoy

Se tienen que educar más, documentarse dentro de la materia de inversiones si quieren invertir, porque es su dinero y nadie va a cuidar mejor de él que ellos mismos. Hay que preguntar mucho a las persona que te vende y ofrece un servicio. Si esta persona no resuelve tus dudas hay dos opciones:

  1. Sigues preguntando hasta quedar satisfecho
  2. Te vas con otro asesor

Se tienen que sentir confiados para invertir. Invertir no es una ciencia complicada, si lo que te están vendiendo no lo comprendes, busca otro producto, ese no es para ti. El hecho de que sea complejo no quiere decir que sea una buena inversión.

Por otra parte, los inversionistas no solo se tienen que enfocar a la parte de cuál va a ser su retorno de inversión, sino también en el riesgo (hoy fundamental), además de honorarios, comisiones, etcétera.

¿Cuáles son los principales retos de la industria?

No creo que el hecho de que se establezcan mayores reglamentos o leyes respecto a las finanzas vaya a restaurar la confianza perdida; más bien hay que reorientarse a la parte ética. No hay que hacerlo porque lo dice la ley (eso ha sido siempre); hay que hacerlo porque es lo correcto.

Necesitamos una cultura de integridad. En el caso de la manipulación de la Tasa Libor, ellos tenían un programa, un código de ética y conducta. Aun así se involucraron en un escándalo sin precedentes. Otro factor es que solemos irnos sobre las cabezas grandes: CEOs y presidentes de empresas, pero generalmente donde hay que hacer mayor énfasis es en los mandos medios. El empleado trata todos los días con su gerente directo, y si ve que este no está actuando de la manera correcta, ese es el momento de prevenir, decir y actuar. La ética tiene que venir desde los empleados a los mandos medios, y de ahí hacia arriba.

El CFA Institute se ha enfocado mucho en la gente nueva: pasantes, estudiantes. Educarlos en la cuestión de ética y que concienticen cómo se deben comportar cuando llegan al mundo real. Hoy día son los jóvenes los que más se ven implicados en cuestiones éticas. No lo hacen con dolo, sino porque quieren ser parte de un equipo, no tienen experiencia, quieren ser compañeros, no dicen las cosas que no se hacen de manera correcta. Es muy importante que la gente nueva que se está integrando a la fuerza laboral sepa y actúe con ética.

¿Lo que falta entonces es una mejor cultura de la integridad?

Un poco es así. En la cuestión de crear una cultura de ética hay tres puntos decisivos:

  1. El CEO, la cabeza, tiene que establecer el tono, la integridad que va a solicitar de los demás en cuestión ética.
  2. Los mandos medios o la gerencia tienen que acoger esta cultura.
  3. Los empleados tienen que tener conciencia y conocimiento sobre cómo se deben comportar, cuál es la ética que se espera de ellos, para poder detectar también cuando suceda algún proceso financiero de manera inadecuada.

Con esto ya estaríamos un paso más adelante.

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