MIOPÍA VERSUS ILUSIÓN

Las economía de Europa y Asia

MIOPÍA VERSUS ILUSIÓN

[Por Steen Jakobsen* / Ilustración Jorge del Ángel]

Mientras Europa no logra rebasar sus crisis, otras regiones, cómo Asia, se enfrentan a una aparente prosperidad que despierta esperanzas en los inversionistas del mundo.

Mientras Europa no logra rebasar sus crisis, otras regiones, cómo Asia, se enfrentan a una aparente prosperidad que despierta esperanzas en los inversionistas del mundo.

Tratar de comparar Europa y Asia es como contrastar la miopía con la ilusión.

  • En Europa existe una crisis de visión en túnel: solamente se hacen esfuerzos por mantenerse a flote hasta el siguiente trimestre.
  • En Asia, el tema es el recalentamiento del mercado inmobiliario, las consecuencias de la impresión de moneda a nivel global y cuánto está perdiendo el Asia “vieja y grande” en relación con la “joven y pequeña”.

Mientras en Oriente se busca la próxima tendencia y otras formas de hacer dinero, el viejo continente celebra “la contención de la crisis” y nuevos niveles elevados de desempleo. En ningún lugar de Europa encontrarás a un inversionista que hable sobre la próxima nación exitosa, o sobre cómo volver a la normalidad. En lugar de ello, todos quieren lustrar sus lingotes de oro mientras esperan otra cara de una crisis sistémica. No resulta agradable y sólo demuestra la mentalidad de una región aquejada por las deudas frente al exceso de ahorros de Asia. Estos desequilibrios deben cambiar, y muy pronto.

Asia de nuevo en los años 90

Son comunes los halagos sobre Indonesia y Tailandia, pero podemos ver un repunte en la actividad de China, aunque nadie se cree el cuento de la sustentabilidad.

La marca de $4 mil dólares per cápita (establecida por el Banco Mundial) a partir de la cual el crecimiento se convierte en un desafío mayor, parece estar viva. Esta resulta útil para seleccionar a ganadores y perdedores en Asia durante los próximos cinco a seis años (China superó los $4 mil en 2010).

China tendrá un buen rendimiento para los estándares europeos y estadounidenses, pero en otras naciones asiáticas será aún mayor. Desde el punto de vista global, cualquier país por debajo de ese monto es buen candidato si cuenta con la combinación de políticas necesarias, particular apertura a la inversión extranjera y un gobierno estable. Bajo esta óptica, si Indonesia es una estrella en ascenso, el caso de África es excepcional.

En muchos aspectos pareciera que Asia está de regreso a 1997-98: una gran inversión extranjera directa y una enorme autocomplacencia de los inversionistas que, desde Myanmar hasta Malasia, invierten en su creciente clase media. Suena bien pero hay cierto componente ilusorio. La transición hacia la salida de la trampa de los ingresos medios no es sencilla.

Cuando predicen que China e India serán los nuevos súper poderes, muchos olvidan que en el siglo XVII estos dos países contaban con prácticamente la mitad del Producto Interno Bruto global. Tal vez pueda volver a suceder, pero también existe el riesgo de que estas economías no avancen en la dirección correcta.

Dinero real fuera de las mega ciudades

Diversos inversionistas y CEOs opinan que el dinero real está fuera de las mega ciudades asiáticas –se debe reconsiderar la referencia de los $4 mil dólares per cápita–. Por ejemplo, Shenzen acaba de reducir sus impuestos para competir con Hong Kong, lo que hace a Shanghái y Beijing aún menos competitivas.

Solemos olvidar que el rendimiento sobre la inversión extrae una prima líquida; es decir: el rendimiento está correlacionado con cuán accesible sea tu inversión. A menor liquidez debemos esperar un mejor rendimiento y, por supuesto, mayor será el riesgo. Así es como piensan e invierten los Tai-Pans (ejecutivo de negocios de alto funcionamiento) de Hong Kong, y quizá así también deberíamos hacerlo todos.

Actualmente en Asia existe mejor determinación de precios en las tasas de interés que en Europa y Estados Unidos. Otro factor importante es que hoy Asia tiene más economías abiertas que los otros grandes polos económicos. La intervención en la determinación de precios, al estilo Draghi-Bernanke, tiene un costo muy elevado: el límite de velocidad máximo del crecimiento colapsa y también la iniciativa privada.

En resumen, Asia se ha mantenido flexible y dinámica. El poder relativo está cambiando en la región hacia economías de tamaño mediano, pero en términos generales su crecimiento continuará disminuyendo hacia un nivel más sustentable en el largo plazo, de 4 a 5% anual. Mientras, en Europa hay frustración y falta de voluntad para aceptar la necesidad de cambio. La inversión en los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) será una desilusión al reducirse el espacio dentro de la trampa de los ingresos medios. En tanto, las economías no líquidas que están por debajo de la marca de $4 mil dólares per cápita superarán las expectativas.

Sabias que…

Ben Shalom Bernanke es un economista y político estadounidense, actual presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.

Mario Draghi es un economista italiano, presidente del Banco Central Europeo.

* Steen Jakobsen es economista en jefe de Saxo Bank.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s