MURALLA A MANEJADORES DE CARTERA

Nuevas reglas a las casas de Bolsa

MURALLA A MANEJADORES DE CARTERA

[Por Roberto Aguilar Herrera / Ilustración Estelí Meza]

La mala asesoría financiera por parte de casas de Bolsa llevan a nuevos análisis de las regulaciones necesarias en el mercado bursátil, para que no se privilegien intereses corporativos por encima del de los clientes.

La mala asesoría financiera por parte de casas de Bolsa lleva a nuevos análisis de las regulaciones necesarias en el mercado bursátil, para que no se privilegien intereses corporativos por encima del de los clientes.

En 2009, cuando fueron más evidentes los indicios de la quiebra de Metrofinanciera, firma especializada en créditos inmobiliarios, numerosos inversionistas ni siquiera prestaron atención a las noticias sobre los malos manejos de la compañía, que a la postre provocarían su disolución. Sin embargo, muchos sí supieron de la existencia de la sociedad financiera de objeto múltiple que otorgaba créditos a desarrolladores y compradores de vivienda, cuando su cuenta en una casa de Bolsa presentó cuantiosas pérdidas atribuidas a la fallida inversión en papeles de Metrofinanciera. Meses después, la situación se repetiría con Comercial Mexicana e Hipotecaria Su Casita.

El conflicto obligó a las autoridades a investigar y documentar las nocivas prácticas de casas de Bolsa que pertenecen a grupos financieros. Estas suelen obtener una comisión por distribuir los bonos que emiten terceros y que, sin consultar o evaluar el perfil de riesgo, colocan en los fondos de sus propios clientes, exponiendo su patrimonio. En otros casos sólo ofrecen los instrumentos de mayor riesgo a sus clientes más grandes o favoritos, marginando al resto de una inversión más rentable y segura.

Los conflictos entre la venta y la asesoría de inversiones se tradujeron en multas para casas de Bolsa como Scotiabank y Vector, por $10 millones y $7 millones de pesos, respectivamente. Mientras, la necesidad de modificar las reglas para delimitar las funciones de cada una de las áreas y proteger los derechos y recursos de los inversionistas se tradujo en una propuesta de nuevas reglas. Durante más de un año estas recorrieron todo el proceso de análisis y opinión ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria, hasta convertirse en el anteproyecto denominado Disposiciones de Carácter General aplicables a las Casas de Bolsa e Instituciones de Crédito en Materia de Servicios de Inversión. Su emisión se encuentra ahora en manos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y podría entrar en vigor seis meses después de su publicación.

En el lenguaje bursátil, este mecanismo se conoce como “Muralla China. La propuesta busca fortalecer precisamente las barreras actuales de manera integral, entre otros factores, determinando:

  • El perfil de cada cliente para conocer su tolerancia y exposición al riesgo.
  • Información periódica sobre las operaciones que realice el promotor o intermediario y la conformación de las carteras.
  • Las comisiones que el intermediario cobra por colocación de valores.
  • El sistema de remuneración de los asesores de inversión, y establecer mecanismos para subsanar pérdidas derivadas de una mala asesoría financiera.

La propuesta también busca reafirmar la división entre inversionistas calificados y no calificados. Esta no sólo depende del monto que manejen en sus operaciones –un promedio de $21 millones de pesos en los últimos 12 meses para ser considerado calificado–, sino también del conocimiento que tengan del mercado y de instrumentos estructurados o de mayor riesgo, con el propósito de que las decisiones de inversión sean por cuenta propia en el caso de los grandes, o mediante asesores para inversionistas de menores montos.

El anteproyecto generó críticas por parte de casas de Bolsa pertenecientes a grupos financieros, porque serían los principales perjudicados. Las operadoras independientes de fondos de inversión –que en su mayoría no pertenecen a un conglomerado financiero– no enfrentan estas circunstancias. El principal argumento de los quejosos es que los cambios implicarán:

  • Inversiones en sistemas y procesos para determinar el perfil de cada cliente
  • Será más lenta y burocrática la toma de decisiones de inversión
  • El tiempo de implementación es demasiado corto

Grupo Financiero Banorte emitió un comentario sobre la propuesta, calificando como buena la práctica de perfilar y clasificar a sus clientes. Sin embargo, consideró que los criterios para determinar dicho perfil no son “usuales en la cultura de nuestro país para un cliente que desea invertir sus recursos y es poco probable que consienta en proporcionar toda la información necesaria. Asimismo, y suponiendo que este lo hiciera, tendría que proporcionar elementos a efecto de acreditarla, de otra manera no podría considerarse como información fidedigna para determinar su perfil de inversión, lo que desincentiva la apertura de contratos y crecimiento del sector bursátil”.

En una de sus últimas presentaciones como presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz dejó claro que la intención de las medidas propuestas es profesionalizar las actividades de asesoría de inversión, mediante visitas de inspección especializadas para identificar prácticas nocivas. Ello implica la imposición de multas a intermediarios y asesores, y diagnosticar la situación actual –deficiente en su gran mayoría– para mejorar el marco regulatorio apegado a las mejores prácticas internacionales en materia de inversión. A su vez, que las casas de Bolsa y bancos privilegien los intereses de sus clientes por encima de sus áreas de financiamiento corporativo.

Por el momento, la nueva administración de la CNBV no se ha manifestado respecto a la propuesta, que al parecer prosperará pese a la oposición. Las nuevas regulaciones ayudarán a democratizar y profundizar en el mercado de valores, con la participación de un mayor número de inversionistas que cuenten con las mismas posibilidades y trato para acrecentar su patrimonio.

Peligrosos hallazgos

Luego de que las autoridades revisaron las prácticas en materia de inversión de diversas casas de Bolsa y bancos, detectaron fallas generalizadas de esta actividad:

  1. Desobediencia de instrucciones de clientes en el manejo de sus contratos
  2. Información no adecuada para la toma de decisiones que induce a error
  3. Mala asesoría a clientes no sofisticados y conservadores
  4. Concentración de mercado
  5. Controles internos poco efectivos

Fuente: Dictamen final sobre el anteproyecto denominado Disposiciones de Carácter General aplicables a las Casas de Bolsa e Instituciones de Crédito en Materia de Servicios de Inversión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s