DE AHORRADOR A INVERSIONISTA

Aprende a invertir

DE AHORRADOR A INVERSIONISTA

[Por Joan Lanzagorta / Ilustración Félix León]

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Para garantizarnos un futuro abundante de recursos, no basta con sólo acumular el dinero debajo del colchón, se tiene que poner a trabajar para que nos otorgue un rendimiento que nos proteja de la pérdida de su valor en el tiempo.

Muchas personas confunden dos conceptos fundamentales de las finanzas personales: el ahorro y la inversión. De ahí que la gente pregunte si le conviene “invertir” en una cuenta de ahorro, por ejemplo. Ahorrar e invertir son dos cosas distintas, aunque complementarias: sin ahorro no puede haber inversión.

Ahorrar simplemente es separar una parte de nuestro ingreso, antes de gastarlo. De esta manera tendremos un excedente. De hecho, la regla más importante para poder construir un patrimonio es precisamente: gastar menos de lo que ganamos, es decir, ahorrar.

Invertir es poner ese dinero a producir y trabajar para nosotros. Hacerlo crecer para generar valor. Invertir implica, necesariamente, un crecimiento de nuestro patrimonio, porque es una forma de hacer que nuestro dinero valga más con el tiempo.

Entonces, ¿invertir es guardar el dinero en un pagaré bancario? Por lo general no, porque el rendimiento que nos ofrecen casi todos los pagarés está por debajo de la inflación. Lo que significa que al vencimiento de ese instrumento (mal llamado “inversión”) nuestro dinero habrá perdido poder adquisitivo. Es decir, vale menos que antes y por lo tanto podemos comprar menos con él.

Alguna vez Carlos Ponce escribió en este espacio la historia de una persona que era muy disciplinada y desde muy joven tuvo el hábito del ahorro constante. Durante toda su vida, separó un porcentaje importante de sus ingresos. Sin embargo, al momento de su retiro lo que había logrado reunir no le alcanzaba, ni remotamente, para vivir con el nivel de vida que tenía. ¿Qué le faltó a esta persona? Saber invertir.

Un peso ahorrado es más que uno ganado

Cuando uno ahorra dinero y lo invierte adecuadamente genera rendimientos. Esos a su vez se suman a nuestro ahorro y generan más. Esta es la magia del interés compuesto, que hace que nuestro dinero crezca de manera exponencial con el paso de los años –claro siempre que tengamos el tiempo a nuestro favor. De ahí la importancia de comenzar a ahorrar e invertir lo antes posible.

Por lo tanto, un peso ahorrado valdrá muchos más en el futuro. De hecho, la única estrategia realmente probada para formar un patrimonio es la siguiente:

  1. Ahorrar un monto fijo cada quincena o mes (incrementarlo cada año con respecto a la inflación o por lo menos en el mismo porcentaje que aumenta nuestro ingreso).
  2. Invertir este ahorro en un portafolio diversificado a largo plazo, que tome en cuenta nuestra tolerancia al riesgo.
  3. Comenzar lo antes posible, para tener más tiempo a favor.

Lo que tenemos que cuidar, siempre, es que nuestro dinero realmente crezca. Es decir, que los rendimientos que obtenemos sean más altos que la inflación. De lo contrario, como ya mencionamos, no tiene sentido hacerlo. Si nuestro dinero crece a un ritmo menor a la inflación, valdrá menos en el futuro (aunque parezca que tenemos más). Aparentemente es un detalle pequeño, pero mucha gente lo olvida y por eso quiero insistir en ello.

¿Cómo pasar del ahorro a la inversión?

Antes de invertir tenemos que tener muy claras las siguientes dos cosas:

  1. Nuestro objetivo de inversión
  2. Nuestra tolerancia al riesgo

Porque no es lo mismo invertir dinero que quizá tengamos que sacar el próximo mes, o que podamos necesitar en caso de emergencia, que invertir dinero para nuestro retiro y que no necesitaremos en los próximos 30 o 40 años. Son dos necesidades diferentes.

En el primer caso, como es dinero que quizá podamos necesitar en un momento dado, tenemos que invertirlo en instrumentos de alta liquidez. Además, necesitamos que su crecimiento sea sostenido, con muy poca volatilidad.

En cambio, cuando invertimos con un horizonte de muy largo plazo, la liquidez no es una prioridad. Por otro lado, podemos tolerar una cierta volatilidad a cambio de un mayor rendimiento.

De manera muy sencilla: no podemos utilizar dinero que quizá necesitemos pronto, en la compra de una casa, o para poner un negocio. Porque si tenemos una emergencia, no los podemos vender de manera inmediata, y podemos vernos obligados a malbaratar estos bienes y asumir una gran pérdida. Por eso es importante, siempre, invertir en instrumentos que sean adecuados a nuestros objetivos.

Pero también es importante dormir tranquilos por las noches. Todos tenemos personalidades distintas y hay quienes son mucho más aventurados que otros. Algunos prefieren una vida serena y calmada, otros son adictos a la adrenalina.

En materia de inversiones, esto se traduce en nuestra tolerancia al riesgo: la volatilidad que podemos asumir sin que nos entre insomnio. Asumir más riesgo del que podemos tolerar implica que en algún momento de crisis nos puede entrar pánico, lo que nos puede llevar a tomar malas decisiones.

Por eso cuando alguien me pregunta en qué invertir su dinero, mi respuesta siempre es la misma: en un portafolio diversificado, que tome en cuenta nuestro horizonte de inversión y nuestra tolerancia al riesgo.

¿Cómo construir un portafolio?

Ahora sí entramos a la parte divertida de las inversiones. Pero antes tenemos que entender algunos conceptos importantes. De manera muy intuitiva, hay dos maneras de invertir nuestro dinero:

  1. Prestarlo a una persona, a un banco o a una empresa a cambio de una tasa de interés fija.
  2. Comprar algún bien que nos genere beneficios (comprar una casa y rentarla para obtener ingresos, comprar una tierra y semillas, para que produzca frutos). En pocas palabras: poner un negocio o entrar como socio en uno ya establecido.

El capitalismo está basado en estos preceptos. Quien tiene dinero (es dueño del capital) lo presta a otros o bien, hace algún negocio que le genere beneficios.

¿Cuál de las dos actividades es más redituable? Podemos verlo de la manera siguiente: prestar dinero es mucho más sencillo. Uno pacta una tasa de interés y pagos periódicos y ya está. De esta manera, podemos recibir un flujo de efectivo fijo, constante, que no tiene variaciones con el tiempo.

Ahora bien, prestar conlleva un riesgo: que la otra parte no nos pague de vuelta. Este riesgo se puede medir de manera relativamente fácil. Si le prestamos a un banco o a una empresa, incluso al gobierno, podemos analizar su fortaleza financiera. A esto se dedican las agencias calificadoras, por ejemplo. Y si le prestamos a una persona, siempre podemos consultar su historial crediticio y utilizarlo para medir precisamente cuál es el riesgo de incumplimiento.

Pero poner un negocio tiene un riesgo mucho mayor: hay muchas cosas que pueden salir mal. Aquí no obtenemos un flujo de efectivo constante (como al prestar nuestro dinero). Además hay muchas actividades que están sujetas a variaciones por temporadas (por ejemplo se venden muchos más juguetes en navidad y día de reyes que el resto del año).

Por eso para que alguien se anime a poner un negocio, o a invertir en él, debe tener un incentivo: su expectativa de rendimiento debe ser mucho mayor que al otorgar un préstamo. De lo contrario, nadie invertiría de esta manera.

Asimismo, en los mercados financieros hay dos tipos básicos de instrumentos con los cuales construir un portafolio: los instrumentos de deuda y los de renta variable. Ambos tienen distintas expectativas de rendimiento:

  • Instrumentos de deuda. Se llaman así porque el emisor (un banco, una empresa, el gobierno) los emite para financiarse. Cuando un inversionista compra uno de estos instrumentos, en realidad le está prestando su dinero al emisor, quien promete devolverlo y pagar un interés de acuerdo a los términos pactados.

Los de corto plazo (por ejemplo, los cetes a 28 días) tienen una expectativa de rendimiento similar a la inflación. Es decir: no podemos aspirar a ganar, sino únicamente a conservar el poder adquisitivo de nuestro dinero. A cambio, ofrecen gran seguridad: volatilidad muy baja y alta liquidez.

Los de largo plazo (por ejemplo, los bonos desde tres hasta 30 años) tienen una expectativa de rendimiento entre uno y tres puntos porcentuales por arriba de la inflación. Sin embargo, son más volátiles ya que como cotizan de manera diaria (los podemos vender antes de su vencimiento) su valor cambia de acuerdo con las tasas de interés que prevalecen en el mercado.

  • Instrumentos de renta variable. Equivalen a comprar una parte de una empresa o activo. Son muy volátiles ya que cotizan de manera diaria y su valor depende en parte de su desempeño, pero también de las expectativas de ganancias futuras. Pero cuando uno los ve a largo plazo, en realidad la ganancia que obtendremos al invertir en ellas está muy ligada a cómo le vaya a esa empresa, de la cual somos socios. Así de sencillo. Si la empresa crece y le va bien, a nuestra inversión le irá igual, a pesar de la volatilidad que pueda tener.

La expectativa de rendimiento de los instrumentos de renta variable cambian pero en general para una cartera diversificada, podemos esperar ganar entre seis y 10 puntos porcentuales por arriba de la inflación. Que es muchísimo en el largo plazo.

De manera intuitiva, nuestro portafolio de inversión debe estar orientado a instrumentos de renta variable y deuda de largo plazo, cuando ese es nuestro horizonte de inversión. ¿Cuánto de cada uno? Depende de nuestra tolerancia al riesgo.

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La clave para invertir

Debemos elegir una combinación entre instrumentos de deuda de corto plazo, largo plazo y renta variable, que sea la más óptima para nuestro caso particular. Que tome en cuenta nuestro horizonte de inversión y la volatilidad máxima que estamos dispuestos a tolerar.

Para un horizonte de inversión de largo plazo, un portafolio de inversión adecuado para cada tipo de persona (perfil de inversionista) puede ser como se muestra en la tabla Define tu portafolio.

¿Cómo construir un portafolio?

Para una persona que recién transita de ahorrador a inversionista, la sugerencia es comenzar de la manera más fácil posible: construyendo un portafolio de inversión bien diversificado, pero con pocos instrumentos, que reflejen esa composición sugerida y que nos ofrezcan los rendimientos de los indicadores que miden el mercado.

Por ejemplo, el desempeño de las inversiones en Bolsa se suele medir con el rendimiento del índice de la misma. Este es su benchmark (indicador con el que se compara). Por lo cual, podemos obtener ese rendimiento a través de un fondo indizado al IPC o bien al comprar un instrumento conocido como NAFTRAC02, que es como una “acción” que a su vez está compuesta por las empresas que forman parte del índice y se comporta de manera muy similar.

Entonces, podemos construir un portafolio muy sencillo de la siguiente manera:

  • Deuda CP: el benchmark son los cetes a 28 días, por lo cual una forma muy fácil de obtener este rendimiento es comprar directamente estos instrumentos. A través de Cetes Directo se puede abrir una cuenta con tan sólo $100 pesos y tener acceso a ellos.
  • Deuda LP: un buen benchmark son los bonos a cinco o 10 años, y a través de Cetes Directo tenemos acceso a ellos.
  • Bolsa: el instrumento más adecuado es el NAFTRAC02. A través de empresas como Kuspit (una nueva Casa de Bolsa 100% en línea) podemos adquirirlo también a partir de una inversión inicial de $100 pesos.

Con sólo tres instrumentos podemos construir un portafolio diversificado que refleje la composición de la tabla mencionada. A medida que vayamos aprendiendo sobre inversiones, podemos añadir un poco más de complejidad a nuestro portafolio (por ejemplo, acciones de empresas específicas o que cotizan incluso en otros países). Pero antes de hacerlo es importante aprender otro tipo de conceptos (como lo que significa una diversificación “inteligente”).

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No lo olvides: rebalancea

Cada uno de los tipos de instrumento que incorporamos a nuestro portafolio (Deuda CP, Deuda LP o Bolsa) pueden tener rendimientos diferentes después de un año.

Supongamos que invertimos 50% en Bolsa y 50% en Deuda CP. Si fue un año malo para la Bolsa y el índice bajó 10%, entonces la composición de nuestro portafolio ya no será la misma (seguramente el porcentaje en Bolsa habrá disminuido al 40%). El riesgo de nuestro portafolio a futuro es menor, pero también su rendimiento potencial.

Por eso es importante rebalancear: vender un poco de Deuda CP para comprar Bolsa, de tal manera que los porcentajes vuelvan a equilibrarse y sean como originalmente los definimos. Esto nos permitirá mantener siempre constante y controlado el riesgo de nuestro portafolio.

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17 pensamientos en “DE AHORRADOR A INVERSIONISTA

  1. Hola.
    Felicidades, excelente artículo me a ayudado mucho., quiera saber como puedo invertir en acciones de compañías importantes? y cuanto es el mínimo a invertir ?.
    Gracias
    Saludos.

    • Hola Mary:
      En casas de Bolsa se puede invertir en acciones –las que tú selecciones– con montos mínimos desde $50 mil pesos. Sin embargo, hay algunas instituciones que solicitan montos mayores. También puedes invertir a través de brokers en línea y ahí, los requerimientos pueden bajar. En la mayoría de los casos, se solicitan alrededor de $10 mil pesos. Considera que en este caso, para que tengas mejores resultados, debes contar con cierto nivel de cultura financiera. Otra opción son las sociedades de inversión de renta variable que integren en su portafolio las acciones que sean de tu interés, y también el monto mínimo de inversión puede ser $10 mil pesos en la mayoría de los casos.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  2. Pingback: Sobre Plusvalías y Minusvalías - Planea Tus Finanzas

  3. Hola, recientemente he estado leyendo su publicaion tanto en linea como impresa, pues he decidido armar mi portafolio e invertir en CP,LP y Bolsa. Me gustaria que me recomendaran un libro que me guiara mas a detalle sobre los conceptos necesarios para que lleve a cabo mis metas financieras y de inversión. Gracias y sigan adelante.

  4. Hola, quiero preguntar cual es la cantidad minima para poder contratar con una casa de bolsa e invertir mediante plataforma internet, en instrumentos de inversion: acciones de la bmv. Gracias. Daniel Ro

  5. hola, muy interesante el articulo. quisiera preguntarles si conocen los productos de inversión de bancoppel y banco azteca, les agradecería su opinión. gracias

    • Hola Patty:
      No conocemos los productos a detalle, pues no nos conentramos en marcas, sino en los intrumentos de inversión en general. Si te atrae algún producto en particular de las instituciones que comentas, lo mejor es que te acerques a ellas y compares con otros que hay en el mercado para tomar una decisión de con quién invertir.
      Recuerda que antes que nada, debes definir tu perfil de inversionista para saber qué producto es el que te conviene más.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  6. Se me hace muy poco un estimado de un 10% anual al invertir en bolsa. Considero que mínimo un inversor debería buscar un 50% y si es un inversionista dedicado hasta un 100%, tan sencillo cómo ganar medio punto diario en promedio con 200 días hábiles. No es tan complicado cómo parece, claro hay que estudiar el mercado y trabajar en ello todos los días.

    • Hola Humberto:
      Nuestra filosofía es que más que perseguir el rendimiento, se debe controlar el riesgo y entonces las ganancias llegarán por consecuencia. Muchas gracias por compartirnos tu punto de vista y unirte a la conversación.
      ¡Saludos!
      Equipo Inversionista

  7. Muy buen articulo, lo explican todo de manera muy sencilla y facil de comprender dejando una enseñanza para quienes empiezan a conocer mas a fondo el tama del ahorro y las inversiones ademas de estar bien ilustrado.
    gracias.

    • Hola Jorge:
      Agradecemos mucho tu comentario porque nos motiva a hacer mejor nuestro trabajo. Esperamos seguir cumpliendo tus expectativas para que nos visites seguido.
      ¡Saludos!
      Equipo Inversionista

  8. Estimados amigos, y Joan;

    Para comentarles que este artículo me ha parecido excelente. Comparto estos conceptos y esta visión. Lo que me ha parecido sensacional es la manera de sintetizarlos y expresar conceptos clave (como el valor fundamental) de manera tan práctica y sencilla.

    Estoy enseñando a mis hijos conceptos de inversiones (ellos tienen 20 y 17 años), y este artículo me ah sido muy útil para introducirlos al tema y poder profundizar en aspectos como valuación y rentabilidad con una buena base

    Gracias y éxito

    • Hola Carlos:
      Agradecemos mucho tus comentarios y tu reconocimiento a nuestro trabajo, pues esa es nuestra misión en Inversionista: hacer de estos temas algo más amable para todas las personas, no importa su edad, nivel socioeconómico o grado de cultura financiera que posean.
      Esperamos seguir cumpliendo con tus expectativas.
      ¡Saludos!
      Equipo Inversionista

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