BUENAS EXPECTATIVAS CON BAJO RIESGO

Renta fija mexicana

BUENAS EXPECTATIVAS CON BAJO RIESGO

[Por Benjamín Souza*]

En septiembre pasado, la Reserva Federal (Fed) estadounidense se anticipó al ruido de la elección presidencial y extendió su política expansiva, también conocida como relajamiento cuantitativo o QE. Así llegamos a la tercera ronda de QE, la cual implica que la hoja de balance de la Fed continúe expandiéndose, ahora recomprando $40 mil millones de dólares mensuales en activos respaldados por hipotecas (MBS).

Prosigue también la operación Twist o intercambio de bonos del tesoro por bonos de mayor duración. Adicionalmente, continúa la reinversión del principal de la deuda del país, política aplicada también en agencias respaldadas por hipotecas. Con todo, se espera un incremento de la posición de activos de largo plazo en aproximadamente $85 mil millones de dólares cada mes, hasta fin de año. Adicionalmente, queda la puerta abierta para seguir recomprando bonos del tesoro y otros activos si fuera necesario.

La Fed también espera que el nivel de tasas bajas se mantenga por un periodo considerable, extendiendo su expectativa hasta 2015.

Lo que intenta el banco central es:

  • Seguir inyectando liquidez al sistema para apuntalar la débil recuperación económica y del empleo.
  • Mejorar los mecanismos de transmisión de la política monetaria expansiva. La combinación de liberar el balance de las instituciones financieras con un aplanamiento de la curva, intenta mejorar el mecanismo de transmisión de política monetaria, dañado desde la crisis financiera de 2008-09.

Paralelamente, el Banco Central Europeo (BCE) anunció la compra ilimitada de bonos del tesoro de los gobiernos que componen el euro.

La innegable eficacia de estos métodos radica en la mayor liquidez en el sistema internacional, sumado a la búsqueda de rendimiento, que afecta positivamente a los mercados de bonos a nivel global.

Sin embargo, las tasas nominales tan bajas y las tasas reales negativas provocan que los inversionistas busquen alternativas de inversión a las posiciones de bonos de estos gobiernos.

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El flujo de liquidez ha sido un factor muy importante en el desempeño de los mercados de bonos estos últimos años, pero hay otro que sirve también como motor en los mercados de crédito y emergentes. Fundamentalmente, un inversionista que invierte en deuda se debe preocupar por la habilidad y voluntad del deudor de regresar el pago de intereses y el principal. Además, tiene que evaluar cuál es el precio relativo de esos fundamentales con lo que sucede en otros mercados. Por ejemplo: dónde está libre de riesgo la tasa o qué premio están pagando activos con características similares.

Pasos a seguir para invertir en deuda:

  1. Revisar si el deudor tiene la capacidad de generar ingresos y si son suficientes para pagar su deuda (nivel de apalancamiento y el costo de pagar la deuda).
  2. Revisar si el riesgo de no pago está suficientemente compensado por el rendimiento que ofrece el papel. Lo que un inversionista hoy tiene que decidir a grandes rasgos es: prestar dinero a países desarrollados (que de acuerdo al World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional tienen déficits de 7%, stocks de deuda bruta de más de 120% de su Producto Interno Bruto y un crecimiento históricamente bajo, ligeramente por encima de 1%) o a países emergentes (cuyo ingreso está creciendo a tasas por arriba de 5.5% en promedio, con déficits de 1% del PIB y razones de deuda a PIB cercanas a 30%).
  3. Analizar si el premio que implicaría esos fundamentales tan divergentes es o no suficiente. Es probable que una parte se decida por las tasas menores (por temor a otra catástrofe económica) y que el único activo en el que se sienta segura sean bonos de sus tesoros. Pero, es difícil justificar la inversión en estos activos, tanto por sus fundamentales como por su valor relativo.

Perspectiva para México

México no es sólo un país más en vías de desarrollo. Tiene mayores niveles de crecimiento y menores de apalancamiento que las naciones que conforman el Grupo de los 7. Adicionalmente, posee una característica que lo diferencia del resto de los mercados emergentes: una apertura a la inversión extranjera y convencimiento firme en el libre mercado.

Por otra parte, no ha cedido a la tentación de determinar un nivel específico de tipo de cambio con intervenciones agresivas. No ha jugado con controles de capitales ni cuando los flujos salían (fundamentalmente en 2008), ni con la entrada de $80 mil millones de dólares al mercado local de bonos en los últimos años y más de $30 mil millones al mercado de certificados de la tesorería.

En 2008, México intervino para proveer los dólares necesarios en el mercado. Lo hizo a través de reglas transparentes y predecibles, no para fijar un nivel determinado de tipo de cambio. El país ha mostrado instituciones sólidas y políticas consistentes que le permiten, por ejemplo, ser parte del Índice Mundial de Bonos Gubernamentales (WGBI), algo que no muchos mercados emergentes pueden.

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El WGBI es relevante porque toma en cuenta factores de tamaño y profundidad del mercado, requisito fundamental para ser considerado una alternativa concreta para un inversionista global. Asimismo, también incluye factores de apertura a la inversión extranjera, como la libre convertibilidad de la moneda y la existencia o no de controles de capitales.

México se ha beneficiado de la dinámica de búsqueda de mayores rendimientos y de mejores fundamentos económicos. La extensión de esta política monetaria global seguirá impactando positivamente el mercado local, por lo menos hasta que las condiciones cambien.

En la gráfica Posiciones de extranjeros en bonos locales, observamos el flujo de capital extranjero, cuyo efecto se magnifica por la estructura particular del mercado mexicano. Dos grandes sectores explican la mayor parte de los movimientos:

  1. El sector privado de pensiones que crece, por las condiciones demográficas, a un nivel cercano a 20%, y por ley está obligado a mantener una proporción significativa de sus carteras en renta fija. Además, por su perfil de largo plazo, requiere un portafolio de renta fija con un peso excepcional en el largo plazo.
  2. Los inversionistas extranjeros, cuyos flujos se distribuyen a lo largo de la curva, pero con un impacto concreto en la parte de 10 años de la curva nominal (ver gráfica: Posiciones de afores y extranjeros en la curva de bonos por nodo).

Ambos sectores combinados tienen en promedio de 70% de todos los bonos emitidos en tasa nominal, y alcanzan más del 90% de algunas emisiones.

Retornos del mercado de renta fija

  • Agosto y la primera mitad de septiembre representaron una pausa en la tendencia a la baja de las tasas. Sin embargo, después del anuncio de la FED, la propensión a la baja continuó y los mercados se recuperaron.
  • En septiembre, el sector con mejor desempeño fue el de los bonos de gobierno en tasa real con 2.04%, y el peor fue cetes, con un retorno positivo de 0.34%.
  • Posteriormente hubo un retorno muy positivo. El sector con mejor desempeño es el de bonos del gobierno de largo plazo, con 18.35%, seguido de la tasa real con 16.95%.
* Benjamín Souza es estratega de Renta Fija de BlackRock.
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