¿INVERTIR O ESPECULAR CON DÓLARES?

Para inversionistas atrevidos

¿INVERTIR O ESPECULAR CON DÓLARES?

[Por Raymundo Tenorio*/ Ilustración César Leal]

Comprar, especular o invertir en dólares crea la expectativa de que, por ser la moneda del país económicamente más poderoso, el rendimiento será inigualable, pero, ¿qué ocurre en la realidad con el billete verde actualmente?

Comprar, especular o invertir en dólares crea la expectativa de que, por ser la moneda del país económicamente más poderoso, el rendimiento será inigualable, pero, ¿qué ocurre en la realidad con el billete verde actualmente?

Las monedas son los activos con los que más se especula hoy en día, y en particular con el dólar estadounidense. En nuestro país esto ha sido parte de la cultura financiera desde las grandes tesorerías empresariales, hasta las decisiones a nivel personal, con el propósito de obtener ganancias ante eventuales devaluaciones de la moneda local. Pero, ¿por qué surgen estas olas especulativas o también llamadas ataques a la estabilidad de la moneda local?.

En México, los tiempos más comunes para esos ataques han sido los momentos previos a los cambios de poder político sexenal, o bien a rumores mal intencionados que de tanto repetirse se convierten en verdades consumadas. Basta recordar los trágicos momentos vividos hacia el final de los sexenios de Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.

En su momento, las decisiones provenientes desde el poder político dañaron severamente no sólo los bolsillos de la población, sino la confianza en el sistema financiero y en el banco central. La falta de información sobre el nivel de reservas internacionales, la ausencia de controles y regulaciones sobre las operaciones de intermediación financiera, el contrabando, los desbalances comerciales, el uso de información confidencial y los errores de instrumentación económica en el manejo del tipo de cambio han generado grandes concentraciones de riqueza, por un lado, y gran pobreza, por otro.

De dónde viene la motivación

¿Qué alienta a invertir en un activo como los dólares norteamericanos? Indudablemente la expectativa de ganancias sustentada en la tasa de interés debería ser lo primero que oriente una decisión, pero no siempre los instrumentos disponibles en el mercado ofrecen una tasa de interés real positiva, o bien las autoridades en algún momento han preferido crear instrumentos de inversión un tanto artificiales.

Recuérdese tan sólo cómo en el gobierno de López Portillo se crearon los mexdólares –inversiones en dólares a un tipo de cambio fijo– más bien ideados para omitir el pago de deudas en esa divisa y liquidarlas en pesos mexicanos. Y ni qué decir cuando en el sexenio de Salinas de Gortari se crearon los tesobonos, títulos de crédito negociables, denominados en moneda extranjera y pagaderos en moneda nacional a la orden del Banco de México y a cargo del Gobierno Federal. Estos se colocaban a descuento o bajo par, y se amortizaban al tipo de cambio libre, vigente en la fecha de pago. En pocas palabras, invertir en dólares especulando a que en una devaluación se le cubriera al tenedor del tesobono el equivalente al tipo de cambio nominal.

Hoy en el mercado mexicano existen instituciones bancarias y sociedades de inversión que ofrecen invertir en instrumentos denominados en dólares a plazo y tasa fija, pero invariablemente son liquidados en pesos mexicanos. Es decir, bajo ninguna circunstancia se entregan dólares en efectivo al vencimiento. Fuera de México también es posible invertir en dólares, basta con abrir una cuenta en algún banco domiciliado en Estados Unidos para tener acceso a la compra de instrumentos denominados en esa moneda y sólo es necesario abrir una cuenta en algún banco de ese país.

La recomendación

Existiendo esta posibilidad de invertir en instrumentos denominados en dólares, tanto en México como en Estados Unidos, hay que considerar la opción de no hacerlo y preferir invertir en instrumentos en pesos mexicanos. La decisión en este caso es determinada por la revisión del nivel de tasas de interés, nacionales e internacionales. A manera de ejemplo, si en este momento la tasa nominal en cetes a 28 días se encontrara en 4.5%, se obtendría un rendimiento de 4.594% en el periodo de vigencia de la tasa; de hacerlo en un bono de Estados Unidos a 28 días, la tasa sería de 1%, otorgando un rendimiento anualizado de 1.004%; esto en el supuesto de que la paridad cambiaria peso-dólar no sufra cambios significativos. A todas luces el diferencial en rendimiento nominal por el diferencial de tasas hace más ventajoso invertir en pesos, de ahí que el inversionista que decida lo contario, lo hará más especulando en que la paridad cambiaria.

Por otra parte, si la decisión es invertir en dólares, comprando los billetes y guardándolos en casa, en algún lugar seguro, o bien alquilar una caja fuerte para su resguardo, seguramente se habrá tomado la decisión de no percibir ningún rendimiento en ningún plazo, para esperar seguramente a que una devaluación brusca le haga regresar los dólares al mercado con el beneficio que eventualmente pudiera obtener. Sólo recordar a este tipo de inversionista que al comprar dólares en un banco o casa de cambio, lo hace a un precio mayor que al precio al que pueden regresar los mismos.

En pocas palabras

Comprar dólares en efectivo y guardarlos no es buena inversión, y sobre todo cuando en la actualidad se dispone de mejor información que permite evaluar la solvencia de las reservas del banco central y del mercado en general.

A final de cuentas, lo que gravita en las decisiones del inversionista siempre está referido al comportamiento del tipo de cambio. Afortunadamente, los fantasmas de las decisiones políticas que puedan influir o decidir en el comportamiento del mercado cambiario han venido desapareciendo en los dos últimos sexenios. En la víspera del nuevo cambio de gobierno en México, aquellos fantasmas o el fomento de rumores que pudieran influir en el mercado cambiario han venido a menos. Y aunque nada es seguro en este mundo, lo es más si contamos con información, regulaciones e instituciones que fortalezcan la credibilidad y confianza en los mercados.

*Raymundo Tenorio Aguilar es director de la carrera de economía y finanzas en el Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe. Puedes escribirle a  raymundo.tenorio@itesm.mx.
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