CAMBIO DE LATITUDES

¿A trabajar en el extranjero?

CAMBIO DE LATITUDES

[Por Suzanne C. de Janasz y Alejandro Altieri* / Traducción por MBrowne Marketing Translations / Foto Dreamstime]

Trabajar en el exterior requiere desarrollar capacidades y habilidades que en nuestro entorno natural no son necesarias. De ellas y de tu conocimiento sobre la nueva cultura dependerá el éxito.

Todo es cuestión de lógica. Mientras los mercados mundiales se abren, cada vez más negocios comprenden la necesidad de ampliar sus horizontes. De acuerdo con la Asociación de Viajes de Negocios Globales, los gastos en viajes durante 2011 se pronostican en $1,000 billones de dólares. Así pues, ya sea para acudir a una convención o exposición, a la firma de contrato o a trabajar al extranjero, es posible que el próximo en subirse al avión seas tú. Sin importar cuál sea la razón, el éxito de una asignación en el extranjero depende de las perspectivas que tengas y las iniciativas que tomes al enfrentarte a ese nuevo mundo.

A la tierra que fueres…

Trabajar con empleados cuya cultura es diferente a la tuya es todo un reto. Dirigir a un grupo de personas de diversas nacionalidades puede ser aterrador. Los estilos de comunicación, saludos y percepciones del tiempo, son fuentes recurrentes de malos entendidos. Sólo porque estás en Roma (o Hong Kong, Sao Paulo o Seattle), no tienes que actuar como romano, esto puede ser más perjudicial que benéfico.

A menudo, la planeación de un viaje fuera de tu país significa ponerte a estudiar un mapa. Lo mismo ocurre cuando saltas en paracaídas sobre un entorno completamente ajeno. Pero aunque tengas el mapa y el paracaídas, una vez que llegas a tu destino te das cuenta de que el paisaje no es exactamente el previsto. El hecho de que conozcas a donde llegas, no quiere decir que lo harás directamente.

Preparativos

  • Aprende sobre la cultura.Existen libros y sitios web que pueden ayudarte, pero hay que tomar en cuenta que las culturas (organizacional, regional, nacional) pueden ser mucho más complejas y sutiles de lo que aprendes en un libro. En pocas palabras, tus intenciones –traducidas en palabras y gestos– pueden no ser entendidas por los demás en otro país. Una visita previa para conocer de primera mano la cultura puede servir, pero no creas que una semana en Seúl te brindará un conocimiento de cómo son los coreanos. Si crees poder completar la frase “Todos los asiáticos son…”, esto posiblemente afecte tu reputación más de lo imaginado. Generalizar resulta ofensivo para otros y denota ignorancia y falta de tacto.
  • Sumérgete en el entorno.Lo más conveniente es llegar unos días antes de tomar la nueva posición (una semana o dos). Esto da la oportunidad de conocer las transacciones de negocios, desarrollar un sentido de sus valores (por ejemplo: ¿trabajan para vivir o viven para trabajar?) y aprender algunas de las peculiaridades y tabúes de su idiosincrasia. Los errores se pueden perdonar pero sólo si se actúa con humildad y ganas de aprender. Si vas a cambiar de locación, trata de involucrar a tu familia (incluyendo a los niños) en el proceso de exploración y aprendizaje. Esto ampliará tu visión de campo.
  • Compromiso con la reflexión y re-educación.Todos tenemos hábitos y conductas disfuncionales. Es buen momento para reflexionar sobre los comentarios que se han recibido a lo largo de la carrera profesional para reconocer los hábitos que te causan dificultades y mejorarlos antes de cambiar de locación. Pero también hay que comprometerse a continuar progresando durante el nuevo trabajo. Aprendemos mejor si reflexionamos de forma regular y nos ajustamos y evaluamos nuestras conductas. Después, considera los hábitos que han contribuido a tu éxito en el pasado y evalúa la compatibilidad dentro de tu nuevo entorno.

Frente a la realidad

Mostrarse interesado e interesante. Todos queremos caerle bien a la gente y que nos vean como personas interesantes. También mostrarse interesados en los demás no sólo es importante sino fundamental. Al interactuar con otras personas hay que hacerles preguntas y mostrar un interés sincero en quiénes son como empleados y como personas. Aprender a ver el mundo a través de otros ojos.

Establecer y controlar expectativas.Los demás también están aprendiendo a comprenderte a ti. Facilita el proceso interactuando con tu equipo en una conversación acerca de tus fortalezas, debilidades, gustos, aversiones y estilo predilecto de liderazgo. Compartir esta información permite a la gente entender de dónde vienes y lo que pueden esperar, mientras te adaptas al medio.

Puedes preparar a los demás acerca de tu propia humanidad con una frase como: “Muy pronto cometeré mi primer error. Me gustaría que me apoyaran diciéndome que lo cometí para poder aprender de ustedes”. Si respondes de buena forma a aquellos que están dispuestos a mencionar tus errores, los lazos de confianza y la disponibilidad de dar y recibir, la retroalimentación, aumentará.

Atender a la retroalimentación no verbal. Un danés o un alemán es propenso a compartir directamente lo que piensa sobre ti o tus ideas, mientras que un japonés o brasileño puede escoger un método indirecto. Cuando evalúes tu efectividad de dirección con culturas diferentes, no confíes en el adagio de “si no hay noticias, son buenas noticias”. Pon atención a los silencios, los gestos, el contacto visual (o la falta del mismo). La disposición de tu equipo para una retroalimentación sana y sincera depende de ti, de tus preferencias, del tiempo que interactúas con ellos y la seguridad psicológica que sienten en tu presencia, entre muchos otros factores.

Aprender a disculparse. Es fácil cometer un error, pero es difícil reconocerlo o disculparse por él. Algunos líderes sienten que disculparse por sus errores resta credibilidad a ojos de sus subordinados. Las investigaciones demuestran lo contrario: una dosis de humildad ayuda a crear las conexiones adecuadas y mayor confianza con los empleados. Hay que evitar esconderse detrás del escudo cultural al momento de ofrecer una disculpa. Decir “no se ofenda, grito por mi carácter latino”, no te llevará muy lejos.

Trabajar en un entorno intercultural es como tirarse en paracaídas. Los riesgos aumentan cuando      :

  • El paracaidista subestima el salto y no se prepara correctamente.
  • La certeza de la competencia disminuye la importancia del entorno.
  • Las medidas correctivas no se toman porque la información se considera poco importante.
  • Se deja correr la adrenalina y el comportamiento automático irracional prevalece.
  • La retroalimentación de los errores, efectuada durante el proceso, llega, por desgracia, demasiado tarde.
  • Sin embargo, comprender una cultura antes de iniciar tu nuevo trabajo aumenta las posibilidades de que aterrices sin contratiempos.
* Suzanne C. de Janasz es profesora de Liderazgo y desarrollo organizacional en el IMD y autora del libro Interpersonal Skills in Organizations (2012, 4a edición, McGraw Hill). Imparte clases en los programas de MBA y Desarrollo de desempeño ganador en el IMD, así como diferentes programas de desarrollo ejecutivo a la medida.  
* Alejandro Altieri es licenciado en psicología y Coach ejecutivo senior, especializado en Desarrollo de liderazgo en el IMD. Trabaja alrededor del mundo diseñando e impartiendo programas de desarrollo ejecutivo a empresas, así como entrenando a equipos e individuos en su camino hacia el éxito. Traducción al español por MBrowne Marketing Translations.
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