UNA OPCIÓN CON AMPLIAS POSIBILIDADES

Rentar inmuebles

UNA OPCIÓN CON AMPLIAS POSIBILIDADES

[Por Oscar Granados Bartolo / Ilustración Cruz Martínez]

Si no te decides pues una inversión en bienes raíces, quizá rentar pueda ayudarte a dar el primer paso.

Rentar un inmueble es una gran alternativa cuando planeas cambiar de lugar de residencia en los próximos años o cuando estás pensando en ahorrar para más adelante formar un patrimonio.

El mercado de renta en México es más dinámico que el de venta; sin embargo, los datos al respecto son solamente aproximados. De acuerdo con Federico Sobrino, de la comisión de vivienda de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en el país existen cerca de 29 millones de viviendas con potencial para renta.

El experto en temas inmobiliarios indica que de la cifra anterior, 5.4 millones pueden estar ya rentadas y otros 3 millones de casas habitación estén como prestadas, lo que implica un arrendamiento oculto.

Se recomienda realizar una renta cuando la estancia sea temporal, por ejemplo, de dos a cinco años como máximo, mientras se genera un ahorro para comprar un casa o departamento, subraya Octavio Novelo, director general de Casachilanga, portal especializado en compra, venta y renta de inmuebles.

“Si se tiene la capacidad de pago suficiente se recomienda comprar en vez de rentar, sobretodo si se pueden aprovechar las herramientas de crédito hipotecario que hay en el país con tasas fijas y a plazos de 15 o 20 años”, agrega el directivo.

Novelo afirma que alguien que busca independizarse debe considerar en primer término la renta, si es que inicia con su vida laboral y no tiene un ahorro previo para un enganche.

¿Por cuál me decido?

Elegir un departamento o casa habitación para rentar es una tarea igual de ardua que comprar una casa, porque los detalles importan, asegura Alejandro Kuri, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), en la Ciudad de México.

De acuerdo con la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el arrendador –que es la persona que da a renta– y el inquilino tienen obligaciones. El primero deberá entregar la casa o el departamento en buen estado, listo para usarse y funcionando adecuadamente, además es responsable de su mantenimiento y de las reparaciones.

En tanto, el inquilino tiene como responsabilidad primaria el pago de la renta, así como utilizar el espacio exclusivamente para vivir en él. Además debe conservar, cuidar y devolver el inmueble al término del contrato, en iguales condiciones en que lo recibió.

Para garantizar que las obligaciones antes señaladas se respeten es necesario suscribir un contrato de arrendamiento, en el cual debe de indicarse el plazo de vencimiento y que se respalda con la firma de una persona de confianza a manera de testigo.

“Cuando se renta un vivienda los contratos siempre son de un año y tienen clausulas de renovación anual de acuerdo con la inflación. Es importante que se fije una clausula que ponga límite en caso de que la inflación se vaya más de 4%. Lo óptimo sería negociar que la renta el inmueble que renueve por el mismo precio más la inflación y topar esa tasa al 6%”, añade Novelo.

Al rentar –igual que al comprar– una casa se debe tomar en cuenta dos cosas: el tiempo y la calidad de las vialidades del inmueble al lugar de trabajo, pues de ello depende buena parte de la calidad de vida, subraya Sobrino.

Según la SHF, rentar una vivienda tiene efectos positivos, pues en lugar de gastar mucho dinero en la compra de una espacio, los recursos se pueden usar en un negocio propio que permita generar ingresos adicionales.

“Además, las viviendas que se rentan pueden estar mejor ubicadas que las que se venden y nos permiten vivir más cerca de nuestra fuente de ingresos”, añade en un manual de recomendaciones.

La SHF explica que rentar es una solución sencilla que da flexibilidad, ya que se pude cancelar el contrato antes de su término mediante una pena convencional. Además cuando se renta es más sencillo tomar la decisión de cambiar de lugar de residencia.

“El mercado de renta es mucho más amplio que el de venta, lo cual beneficia a los precios, aunque al final del día todos aspiramos a tener un espacio propio”, destaca Sobrino.

La renta ideal

Novelo subraya que la renta no debe de exceder la cuarta parte del ingreso libre mensual. “Si ganas $16 mil pesos no puedes pagar una renta superior a $4 mil”, aclara.

Luis Medina, gerente de Estudios de Mercado de la consultora Softec, indica que comprar para después rentar ha sido una inversión que ha venido a la baja. “Anteriormente, la tasa de capitalización para comprar y rentar era de 1%. Es decir, al comprar un inmueble que vale $1 millón de pesos se podía rentar a un a 1% del valor total, sin embargo, esa proporción ya es menor, pues está alrededor del 0.5% y en algunos casos llega hasta 0.4%. Sólo en zonas con mayor plusvalía puede alcanzar un valor por arriba del 0.6 %”, señala.

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