MÉXICO EN CINCO ACCIONES

En medio de la tormenta, la calma

MÉXICO EN CINCO ACCIONES

[Por Clem Chambers / Traducción Clem Chambers]

Si bien es un placer celebrar la independencia de México con un crecimiento económico sostenido, es una tragedia observar cómo se desarrolla el drama de la economía mundial. Las piezas de dominó están cayendo en cámara lenta. Ahora España empujará a Italia, la cual hará caer a Francia. Enfrente de ellos está Estados Unidos y posiblemente hasta Japón.

Cuando los líderes del Grupo de los 20 (G20) se reunieron en México, estoy seguro que más de uno sintió celos de lo que vio. En comparación con los duros problemas que han definido las economías de Europa y EU durante los últimos cinco años, los mexicanos muestran cómo crecer durante una crisis global.

Sin embargo, la situación de Occidente está a punto de empeorar, puesto que estamos por ver explotar a la madre de todas las burbujas, una hinchada por los estados socializados de esta región del mundo.

Muy pocos reconocen una burbuja hasta que explota y esta invisibilidad es particularmente fuerte cuando actúa en interés de aquellos que son selectivamente ciegos.

Burbujas bursátiles, de crédito, de precios inmobiliarios: las hemos visto a todas hacer ¡pop!, pero muy pocos notaron que el aire caliente estaba alcanzando un nivel crítico, hasta que ya era muy tarde.

Mientras observamos la euro crisis continuar, algunas cosas se aclaran. En primer lugar, estamos lidiando con gigantescas cantidades de dinero, cantidades que ni siquiera existían en la última parte del siglo pasado. Los gobiernos son los únicos responsables de esto, que ahora ser revela como una deuda insuperable e insostenible.

Parece inconcebible que la situación se vaya a resolver sin que tengan lugar importantes cambios. ¿Alguien cree que estas deudas se pueden repagar? Su escala titánica y la velocidad a la cual se están acumulando, combinado con la falta de cualquier indicio de una recuperación real, sugieren un sistema que no funciona, el fin de una era.

Se habla de austeridad, pero ninguno de los grandes gobiernos está regresando sus presupuestos a algo que parezca control: no lo hace Estados Unidos, ni el Reino Unido y tampoco Japón o Francia. Alemania es la única excepción. Mientras España se tambalea, su sector público se enfrenta a una crisis catastrófica. En Grecia, también, el sector público está haciendo implosión.

Al igual que las industrias nacionalizadas del pasado, los países desarrollados son mal gestionados. Sus pérdidas se traducen en insolvencias e impagos.

Hace 20 años, mientras viajaba por Francia, una gran cantidad de círculos de tráfico nuevos me parecía superfluo. Me pregunté si el gobierno galo continuaría construyendo glorietas hasta que el campo y las finanzas de la nación quedaran destruidos. No podía entonces imaginar que este patrón sería el mismo para toda Europa.

Cuando los recursos se terminaron, el sector público, para financiarse, simplemente volteó al truco de confianza de generación de ingresos a partir del crédito fácil y la inflación del precio inmobiliario. En este momento el sector público se encuentra hinchado, atiborrado, condenado.

Algunas naciones buscarán la forma de aferrarse a su status quo, sin embargo, mantener esa posición significará que los países se volverán permanentemente más pobres y aún más drenados por el gasto gubernamental.

Pero no podemos dejar de ver que el sector público, que no produce riquezas, las consume. Está en el lado pasivo de la hoja de balance. En economía sólo existen pasivos y activos, los cuales tienen que estar equilibrados para mantener la solvencia.

Mientras se pelea con uñas y dientes para salir de la crisis, el sistema simplemente no puede sobrevivir. El sector privado es muy pequeño para solventar al público. Un nuevo equilibrio sería necesario, en donde las empresas puedan apoyar de buena forma a un sector público cortado a la medida.

El nivel de endeudamiento de Occidente es demasiado alto de manera general y la situación se ha mantenido por mucho tiempo. En un nuevo e imprescindible balance, los gobiernos deben tener una fuerte gobernanza e instituciones benignas que equilibren al sector público con el privado, así podrán regresar al crecimiento y la prosperidad. El reajuste no tiene que ser demasiado dramático: transformar un sector que consume o redistribuye la riqueza a uno que la produce sería una doble victoria.

Hoy, México es una economía balanceada, con potencial de crecimiento y excelentes oportunidades de inversión. Justo en este mercado enfoco mi selección de acciones del mes.

Los inversionistas han tomado nota de que el hombre más rico del mundo, Carlos Slim, es mexicano. Su fama y éxito han centrado la atención de quienes buscan nuevas oportunidades, libres de los actuales problemas en Europa, que se extienden a Asia.

Empresas ICA (BMV: ICA)

Como la compañía de infraestructura y construcción más grande de México, ICA bien podría desempeñar un papel clave en el crecimiento futuro del país.

Estimada a ofrecer a los inversionistas un P/U de 12.08 veces al final de 2012, la firma actualmente se recupera de un mínimo de $14.47 pesos por acción en octubre de 2011. Aunque fue una gran caída de un máximo de $27 en julio del mismo año, estos precios demuestran los rangos de la acción, así como la potencial volatilidad del mercado.

Al término del segundo trimestre, ICA estaba reportando un precio por acción de $21.59 pesos, más de 30% más alto que a principios del año. Si la acción continúa mostrando ese nivel de recuperación y la economía mexicana sigue creciendo, esta podría ser una buena inversión a largo plazo.

Grupo Elektra (BMV: ELEKTRA*)

“Las acciones son una inversión a largo plazo, no te vuelves rico rápido”, es un lema clave mío. El grupo financiero y empresa minorista Grupo Elektra ha estado operando en las difíciles condiciones globales, mientras la crisis se apoderaba de Europa.

Cayendo a un mínimo de $527.41 pesos por acción al final del segundo trimestre, de un máximo de $1,425.82 en enero, Grupo Elektra ha tenido un año difícil. Pero recordemos que el precio por acción en junio de 2011 era de $567.27 pesos. Si una acción puede aumentar $900 pesos en seis meses, es capaz de demostrar que puede recuperarse.

La pregunta es si Grupo Elektra puede cambiar esas dramáticas altas y bajas por un crecimiento sostenible y a largo plazo.

Industrias Peñoles (BMV: PE&OLES*)

Con fundición integrada y operaciones de refinación de metales no-ferrosos, Industrias Peñoles ha alcanzado un nivel sostenible de crecimiento en los últimos doce meses.

De $448.08 pesos por acción subió a $540.86, pasando por un máximo de $662, y con un P/E actual de 17.83 veces, la firma atraerá la atención de muchos debido a sus ingresos de $7,080 millones de dólares en 2011. Mientras, los inversionistas toman en cuenta que su P/U estimado para 2012 se ubica en 14.98 veces, por lo que el anuncio de las últimas ganancias en julio es una lectura obligada para cualquier interesado del sector minero.

Grupo Financiero Banorte (BMV: GFNORTE)

Al igual que Industrias Peñoles, el Grupo Financiero Banorte ha arrojado una tendencia de crecimiento positivo en su precio por acción desde el año pasado, creciendo de $51.43 a $64.85 pesos. En un periodo donde los bancos europeos continúan batallando para crecer en medio de la crisis de deuda, estos números son alentadores.

Expandiéndose al mercado norteamericano desde 2006, Banorte ofrece a los inversionistas un rendimiento bruto por dividendo de 0.8% y una ganancia por acción de $3.94 pesos. Durante la crisis europea de 2011, la firma sufrió caídas, sin embargo, ha mostrado una fuerte recuperación desde diciembre con un total de activos por $59,200 millones de dólares. Banorte, a diferencia de otros bancos, estaba en una posición estable antes de que la crisis comenzara.

Los inversionistas no deben olvidar la historia reciente: bancos que se consideraban estables no lo eran en realidad, o no del todo. Esto no significa que Banorte se enfrentará a los mismos problemas que RBS en Reino Unido o a los que han sufrido los bancos españoles, sin embargo, plantea cautela en el sector.

Grupo Televisa (BMV: TLEVISA)

El sector de las comunicaciones multimedia y telecomunicaciones ha sido testigo de los rápidos cambios y desarrollo tecnológico en la última década, tanto que es difícil reconocer qué tan drástico ha sido el cambio.

Significa que el sector está abierto a la volatilidad si las compañías no toman decisiones correctas a largo plazo y proveen los servicios que el cliente necesita.

Grupo Televisa ha vivido 52 semanas de fluctuación casi constante con un rango de $46.43 a $61.65 pesos por acción. Pero en marzo de 2012 reportó una reducción en su nivel de endeudamiento de 35.91% con respecto a sus activos totales.

Estas figuras proveen a los inversionistas con información vital, que no se refleja en el precio de la acción, y que podría ser la base de una inversión positiva a largo plazo. Esto depende de cómo Televisa responda a los futuros cambios tecnológicos, pero una razón de endeudamiento sólida constituye un fuerte motivo para mantener un ojo en el precio de su acción.

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