Jubilación millonaria

Un retiro sin preocupaciones

JUBILACIÓN MILLONARIA

[Por Adriana Urrea / Ilustración Vicente Martí]

Para una jubilación millonaria debes trazar tus expectativas y en función de ellas implementar una estrategia, entre aportaciones de ley y voluntarias y un portafolio acorde a tu objetivo, que reditúe a favor de tu pensión futura.

El 1 de julio de 2012 se cumplen 15 años de las reformas a la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que dieron paso al actual sistema de pensiones, basado en cuentas individuales de ahorro para el retiro manejadas por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores).

El cambio de un sistema de reparto a uno de capitalización trajo importantes beneficios al país, sin embargo enfrenta grandes retos. Corresponde tanto a trabajadores como autoridades atenderlos para alcanzar pensiones acordes a las necesidades de cada persona.

Esta transformación, completada con la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en 2007, “le permite hoy a México que su pasivo pensionario no sea una fuente de preocupación a largo plazo”, señala José Antonio Meade, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

El funcionario asegura que los pasivos pensionarios tienden a no transparentarse en los balances públicos. En casos como el de Grecia, que atraviesa una fuerte crisis, se habla de una deuda de 160% de su Producto Interno Bruto (PIB), sin incluir los pasivos por pensiones, lo que agrava su situación. En México, esa contingencia a futuro se eliminó.

Además, el actual sistema de contribución definida, da certeza jurídica y asegura mejores rendimientos a los trabajadores, al registrar tasas de 6.5% en términos reales y superiores a 13% nominales al año.

Otra de las grandes aportaciones del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) es que permite una fuente interna de financiamiento estable, gracias al régimen de inversión de las Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefores). A través de éste, los empleados tienen una exposición al riesgo conforme a su edad de retiro.

Esta visión es compartida por el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Luis Téllez, quien asegura que la participación de las Afores le da profundidad al mercado bursátil y contribuye al desarrollo del país, al permitir financiar proyectos productivos.

La tasa de reemplazo

No obstante, las autoridades financieras y representantes del sector reconocen que el SAR, a 15 años de su funcionamiento, enfrenta retos mayúsculos. El más significativo es elevar la contribución para mejorar las pensiones que recibirán las personas al momento de retirarse.

En la actualidad la aportación obligatoria en el caso del régimen del IMSS es de 6.5%, “esto es insuficiente (particularmente porque cada vez es mayor la esperanza de vida), comparado internacionalmente e incluso a nivel nacional con la reforma del ISSSTE, que elevó las aportaciones a un tope de 20% como proporción del salario”, advierte el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), Oscar Franco.

En las condiciones actuales, se estima que la tasa de reemplazo (que es la proporción del salario que una persona recibe al momento del retiro) es de entre 35 a 40%, incluso puede ser menor. Significa que una persona con un salario de $30 mil pesos, al pensionarse sólo recibiría entre $12 mil y $15 mil pesos.

Quienes tienen un alto ingreso enfrentan una problemática adicional. En las Afores hay un salario de cotización máximo para la pensión, que es de $47,397 pesos. Una persona con ingresos mensuales de $100 mil pesos, que confía en que alcanzará una alta tasa de reemplazo y tendrá un buen retiro, está equivocada. Su aportación será sólo la de un trabajador que gana $47 mil pesos, aproximadamente.

“Especialmente para los de más altos ingresos es urgente implementar un plan adicional a través de contribuciones complementarias”, considera el director general de SURA Asset Management, Andrés Castro. Destaca que las aportaciones voluntarias, así como los Planes Personales de Retiro y los fondos de inversión, tienen beneficios fiscales importantes. “Si las personas no usan los instrumentos de inversión con miras al retiro, no tendrán tasas de reemplazo acordes con el ingreso al que están acostumbradas”.

El desafío es enorme para el sistema y para los mexicanos. Por ello, a pesar de que los primeros que se pensionarán con este esquema no lo harán hasta 2021, se hacen esfuerzos para fomentar el ahorro voluntario, sin grades resultados hasta el momento. En la actualidad, los recursos administrados por las Afores suman más de $1.5 billones de pesos (que equivale a 11% del PIB), pero las aportaciones voluntarias sólo representan 0.5% de esa cantidad.

¿Cómo lograr una pensión millonaria?

Existen diversas calculadoras en el mercado que nos permiten establecer objetivos específicos y estimar las cantidades de ahorro que se requieren para alcanzarlos. Un ejemplo es el programa ¿Cuál es tu número?, de Grupo SURA. Con sólo introducir un nombre, la edad actual de la persona y la edad a la que desea retirarse, así como la cantidad de dinero que necesita al mes, el sistema arroja el número que necesitamos alcanzar en ese plazo.

Con este programa establecimos un supuesto de un joven de 25 años al que llamamos Juan, que desea retirarse a los 65 años de edad (establecida por Ley) y aspira a una cantidad mensual de $75 mil pesos, con una esperanza de vida de 78 años. De acuerdo con la calculadora, Juan requeriría juntar $11.4 millones de pesos actuales para lograr su objetivo mensual. Sin embargo, esta cifra se eleva a $47 millones, considerando la inflación de los próximos años (con una estimación de 3.6% anual). En el supuesto de que Juan tiene un salario actual de $50 mil pesos y podría ahorrar el 10%. Presumiendo que este joven no tiene hasta ahora ningún ahorro para el retiro, requeriría invertir su dinero en instrumentos que le den rendimientos superiores a 12% anual, para alcanzar su número de $47 millones de pesos.

En otro escenario tenemos a Raúl, de 45 años, con el mismo salario de $50 mil pesos al mes, pero con un ahorro actual para el retiro de $200 mil pesos que ya acumuló en su vida laboral. También planea retirarse a los 65 años de edad y en este caso desea seguir recibiendo los mismos $50 mil pesos al mes hasta cumplir 78 años. Debe reunir $7.6 millones de pesos actuales (según la calculadora), cifra que sumando la inflación anual acumulada al 2032 asciende a $15.4 millones de pesos. En este caso, el programa muestra que si Raúl ahorrara el 10% de su salario requeriría invertir en instrumentos que le den tasas de rendimiento superiores a 19% para alcanzar su objetivo, o bien elevar la cantidad de ahorro mensual a 10 mil pesos y buscar alternativas que le brinden tasas de interés superiores a 15%.

Tácticas para el retiro

En los 15 años del SAR, el rendimiento neto promedio del sistema ha sido de 6.5% (ya descontando la inflación). Aunque Juan o Raúl realizaran aportaciones voluntarias a través de las Afores, no cubrirían los requisitos supuestos, siendo necesarios esquemas adicionales como los Planes Personales de Retiro, fondos de inversión, seguros con inversión o en mercado accionario. Usando estas vías se pueden conformar portafolios acordes a las necesidades de cada persona y con diversos componentes de riesgo.

Cabe destacar que en el caso de las Afores, las aportaciones voluntarias pueden dirigirse a la Siefore que desee el empleado, incluyendo la de mayor exposición a riesgos y en consecuencia mayor rendimiento; cosa que es diferente cuando se trata de los ahorros obligatorios, ya que se invierten en la Siefore acorde a la edad del trabajador.

Pero cuidado, en el tema del ahorro para el retiro se deben considerar tres variables fundamentales, en opinión del director general de Allianz-Fóndika, Juan Carlos Pelayo:

  1. La edad de la persona. No es lo mismo empezar a ahorrar a los 30 que a los 60 años. “Mientras más joven, menor es el esfuerzo para acumular más riqueza”.
  2. Dónde se invierte el dinero para lograr los mayores rendimientos. Dado que se trata de un ahorro a largo plazo, para los más jóvenes se recomienda que el portafolio siempre tenga un componente de capital en las estrategias. Para quienes están cercanos al retiro es mejor ser conservadores. Cuando hablamos de pensiones, cada punto porcentual marca una enorme diferencia, ya que un punto reinvertido y recapitalizado en 35 años abre un spread de 32%. ¿Qué significa esto? Supongamos que una persona invierte a una tasa de interés cualquiera, y que después de 25 años su capital le llevó a un saldo de $10 mil pesos. Si hubiera colocado su ahorro con un punto porcentual más de rendimiento, en vez de tener $10 mil pesos tendrías $13,200.
  3. Que el producto de ahorro tenga ventajas fiscales, como la deducibilidad. Esto permite que con un menor esfuerzo se acumule lo mismo o que con el mismo esfuerzo se acumule mucho más.

Para demostrar esto retomamos el ejemplo de Raúl, que tiene un salario de $50 mil pesos al mes y ahorra 10% del mismo ($5 mil pesos). En su declaración anual reporta un ingreso de $600 mil pesos. En caso de no tener gastos deducibles, los impuestos que debe pagar por la tasa de 30% del Impuesto Sobre la Renta (ISR) serían $180 mil pesos. Sin embargo, si ahorra $60 mil al año, su base gravable baja a $540 mil pesos, pagando impuestos por sólo $162 mil pesos. Si además Raúl es asalariado y su patrón realiza las retenciones correspondientes (ya cubrió los $180 mil pesos), tendría un saldo a favor en Hacienda de $18 mil pesos, porque en realidad debe pagar 162 mil.

Eso permite que, aunque ahorre $60 mil pesos anuales, en realidad el plan de retiro le cuesta $42 mil, porque los $18 mil adicionales los pone el fisco, mismos que se pueden reinvertir. “Con esto, y una buena diversificación de activos, podría llegar a cumular una pensión suficiente como para que mantenga su nivel de vida”, considera el directivo de Allianz-Fóndika.

Elevar la calidad de las pensiones es un tema de urgencia tanto para las autoridades como para los ciudadanos. En los esfuerzos por avanzar en ese camino la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) plantea elevar la edad de retiro de 65 a 67 años. Con ello, la tasa de reemplazo podría subir de niveles de 39 a 49% (casi la mitad del salario), mientras el ajuste permitiría obtener ahorros de 7.4% del PIB.

¿Por qué es necesario aumentar la edad de retiro?

La edad de retiro, desde que se expidió la primera ley, establece una pensión por vejez de 65 años, y un retiro adelantado por cesantía avanzada de 60 años. En la actualidad, la esperanza de vida al momento de nacer es de 77 años para las mujeres y 73 para los hombres. Sin embargo, esta estimación se modifica con el transcurso de los años, de manera que, cuando llegue la edad de retiro puede ser hasta de 80 años. En consecuencia, los recursos que se necesitan son mayores.

Para lograrlo serían necesarias reformas legislativas promovidas por la propia Secretaría de Hacienda o por el Congreso de la Unión. El presidente de la Consar, Pedro Ordorica, subrayó que deben hacerse reformas que no afecten a los trabajadores.

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4 pensamientos en “Jubilación millonaria

  1. Muchas gracias por el artículo. Muy útil y oportuno. Siempre los cito en mis asesorías por que son una fuente muy seria y prestigiada.

    Si nos detenemos a pensar, una persona que paga una tasa impositiva del 30% está trabajando para Hacienda casi 4 meses al año o bien una cuarta parte de su vida y es cliente cautivo de esta. Irónicamente para pagar menos impuesto tiene que gastar más y las opciones son que se endeude, o alguien de la familia se enferme, fallezca entre otras pocas. Ahorrar para el retiro bajo el amparo de los artículos 175 y 218 es la única manera de pagar menos impuestos ahorrando, no gastando y los beneficios se verán y se disfrutaran algún día de manera tangible.

    Yo me dedico desde hace 15 años a asesorar a empresarios, profesionistas y ejecutivos en el manejo de planes personales privados de inversiones para ayudarles a garantizar resultados como un retiro digno a través de instrumentos con excelentes rendimientos aprovechando los mejores momentos del mercado y al mismo tiempo con ventajas fiscales. Trabajo con empresas serias como las citadas en éste artículo y hacemos “trajes a la medida” desde montos muy asequibles. Si alguien desean un ejemplo o asesoría si costo quedo a su disposición en fasepulveda.consultor@gmail.com.

  2. Excelente artículo. A pesar de haber leído ya bastante acerca del sistema AFORE, encontré un par de datos que desconocía:

    1. Que si un trabajador gana más de 47 mil pesos, las aportaciones del patrón quedan topadas en esa cifra. Entonces para los que ganan cantidades más arriba de ésta cifra, digamos $75 mil o $100 mil pesos, pueden estar confiándose en que sus aportaciones al AFORE son en consecuencia, y en realidad no. Esto aunado a que si un trabajador no hace aportaciones voluntarias, su pensión podría quedar reducida a un 35% del poder de compra de su último sueldo.

    2. Otro dato que desconocía, es que podemos manipular el nivel de riesgo de nuestras aportaciones voluntarias. Esto es un dato muy interesante y poderoso para poder acceder a mayores dividendos independientemente de la edad.

    Como siempre, muy didácticos los artículos de ésta revista.

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