Ganancias más allá de las estrellas

Fomenta la ciencia

GANANCIAS MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS

[Por Óscar Granados Bartolo / Ilustraciones Vicente Martí]

Los inversionistas mexicanos no han sido muy proclives a poner recursos en proyectos de investigación y desarrollo, aunque este sector está creciendo, convirtiéndose en una oportunidad de ganancias importantes.

Un biólogo mexicano logró bajar las estrellas y llevarlas a la calle. Héctor Lara, junto a sus tres hermanos, inició en 2004 la travesía de montar un planetario itinerante, un sueño oneroso que al cabo de dos años logró dar a luz.

“El proceso no fue sencillo, pues la falta de instrumentos financieros para apoyar este tipo de iniciativas resultan escasos y poco comunes –afirma Héctor Lara–. 2006 fue un año de mucha inversión para traer equipos necesarios de Estados Unidos y Europa, así como de planeación y desarrollo de las líneas de trabajo, principalmente encaminadas a la promoción de este sistema”.

El planetario itinerante consta de una pantalla “3Domo”, con sistema Digistar 3, de Evans & Sutherland, que permite mostrar proyecciones hemisféricas de 360 por 180 grados, con imágenes, animaciones y simulaciones en alta definición, con efectos de sonido realistas.

“La inversión del proyecto total fue de $2.5 millones de pesos, obtenidos a través de préstamos bancarios tradicionales en su mayoría, porque conseguir recursos de un fondo de inversión o de capital privado resulta complicado. A pesar de que el gobierno cuenta con algunos fondos de apoyo a proyectos de ciencia y tecnología, es mucha la demanda. Lo mismo sucede con el dinero que se puede obtener de la iniciativa privada”, explica el biólogo.

Los inversionistas están muy enfocados en la inmediatez; pero en la ciencia, los resultados toman su tiempo. En 2007, el proyecto llamado “Tu Museo” logró su primer contrato en Ecatepec, Estado de México. A partir de una exhibición se dio continuidad a la iniciativa para una gira (los fines de semana) por diversos sitios de la entidad, durante seis meses; además de 15 días adicionales en las vacaciones de semana santa de 2008.

“A partir de ahí surgieron compromisos con delegaciones, municipios, universidades e iniciativa privada, de manera que los años 2007 y 2008 disminuimos significativamente las deudas y alcanzamos nivel de capitalización”, comenta Lara. En 2009, la fuerza de gravedad situó al proyecto en su punto de equilibrio. Las expectativas eran altas, dado que se celebraba el Año Internacional de la Astronomía, pero la crisis financiera y la influenza AH1N1 pusieron freno a este impulso.

“Lamentablemente, la contingencia provocada por la epidemia derribó los contratos en progreso y los compromisos siguientes. Las pérdidas en presentaciones suspendidas y contratos cancelados ascendió a más de $400 mil pesos. La producción fue frenada y el personal de apoyo con el que se contaba ya no pudo continuar con nosotros. De esta manera, permanecimos sin ingresos desde abril hasta finales de julio, y luego otra pausa hasta noviembre. En total, las pérdidas estimadas en 2009 fueron de alrededor de $1 millón de pesos, situándonos nuevamente al inicio, aunque esta vez con experiencia”, explica.

Entre 2010 y 2011 el proyecto logró recuperarse. “Hubo meses en que los ingresos alcanzaron hasta $400 mil pesos, lo cual fue importante para seguir adelante”, asegura Lara.

De fondos a fondos

Proyectos similares a Tu Museo pueden encontrar una buena oportunidad para obtener recursos en los fondos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Sin embargo, resultan escasos para darle cabida a la demanda de ideas en el país.

En lo que va de esta administración los recursos destinados al Conacyt pasaron de $7 mil millones a $21 mil millones de pesos. A pesar de ello, los fondos públicos dedicados al desarrollo de la ciencia y la tecnología llegarán a representar al cierre de 2012 apenas 0.46% del Producto Interno Bruto mexicano. Otros países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como Finlandia, Japón y Suecia destinan entre 3 y 4% de su PIB.

Es por ello que los investigadores buscan alivio en otras fuentes de financiamiento, y los fondos de capital privado son una de las mejores alternativas. Estas herramientas pueden ser más accesibles para las medianas empresas. “La condición para acceder es que los nuevos inversionistas participen en las decisiones de la compañía”, explica José Antonio Quesada, socio responsable del sector financiero de PricewaterhouseCoopers México.

Por su parte, Hernán Fernández, socio-fundador del club de inversionistas Angel Ventures México, afirma que “un gran número de proyectos no son apoyados. Uno de los actores importantes es el gobierno, pero tiene un papel limitado, por lo cual debe de haber mecanismos de la iniciativa privada que se dediquen a impulsarlos”. El directivo del fondo de capital privado indica que, en ocasiones, por factores culturales, los inversionistas mexicanos son más cortoplacistas y toman poco en cuenta un proyecto relacionado de ciencia y alta tecnología. “Pero muchas variables ya están cambiando y cada vez tenemos una visión más a largo plazo, al igual que los inversionistas, pues son ellos los que se quedarán con las grandes oportunidades en los cambios importantes que está logrando la nación”, agrega.

Después de tres años de haber sido fundado, Angel Ventures México ha recibido más de 1,750 propuestas de inversión, 370 planes de negocio y ha decidido otorgar financiamiento a nueve proyectos, de los cuales seis cuentan con un componente importante en tecnología.

Tal es el caso de “Respira”, una compañía fundada en la Universidad de Stanford por dos doctores y un ingeniero de diseño en equipo médico. El proyecto inicial tuvo la misión de desarrollar una solución de muy bajo costo para el problema del asma en México y otros países en vías de desarrollo. La solución consiste en un artefacto denominado “Respira”.

Angel Ventures tiene sobre la mesa cuatro proyectos adicionales que espera poner en marcha durante este año. Uno de ellos tiene que ver con una prótesis biónica.

Nuevas oportunidades para inversionistas

El desarrollo de ciencia y tecnología abarca muchos ámbitos, incluyendo temas de salud e innovación. Es por ello que invertir en este rubro resulta un gran potencial de negocios en el mediano plazo, dado que la población mundial va en ascenso y requerirá mejores niveles de vida. “Los desafíos médicos serán continuos y las empresas estarán sujetas al desarrollo de nueva tecnología, pues gran parte del crecimiento en la productividad depende de los avances tecnológicos. Bajo este escenario, los inversionistas resultarán insuficientes”, afirma Héctor Lara de Tu Museo.

Hernán Fernández, de Angel Ventures, expone que para integrarse al grupo de capital privado del cual forma parte, es importante pensar a largo plazo. “El fondo es un catalizador. Recibimos y preparamos propuestas. Afiliamos a 125 inversionistas en todos los capítulos que se operan en México. Buscamos talento y que los proyectos sean legítimos, así como la recomendación de algún socio. En caso de que no exista una referencia, se realiza un proceso de entrevista para saber quién es el dueño del capital a invertir, para delimitar su perfil”.

“Se paga una membresía vitalicia de $10 mil pesos y a partir de ahí se pueden analizar todas las oportunidades que prepara el fondo de capital –afirma–. No pedimos un monto de entrada, porque varía dependiendo de la opción de inversión. Sin embargo, buscamos inversiones mínimas de $2 millones de pesos a un proyecto, aunque en alguna ocasión el apoyo ha sido de $50 mil dólares, y el retorno de inversión es de 28% en un periodo de maduración de entre tres y cinco años”.

“El reto principal es que tanto los inversionistas como los que presentan proyectos, busquen un enfoque rentable, al final del día es lo que a ambos les interesa”, detalla Héctor Lara.

Ahora Lara tiene el sueño de seguir esparciendo las estrellas en todo el territorio nacional, para lo cual necesita recursos adicionales, un buen proyecto e inversionistas que crean en la ciencia.

Inversión en investigación y desarrollo

De acuerdo con la Guía de Incentivos y Servicios para Investigación y Desarrollo (I+D), elaborada KPMG, la inversión en este rubro en México ha crecido en los últimos años. Este documento resume el tratamiento fiscal de gastos provenientes por I+D, junto con incentivos específicos disponibles para el continente americano.

Según la consultoría, de 2005 a 2010, los gastos brutos en esta área han oscilado entre $3 billones y $5 billones de dólares por año, dicho aumento se puede explicar por el crecimiento de nichos industriales, un nivel más alto de la mano de obra calificada y la influencia de las inversiones extranjeras desde Europa, Asia y Estados Unidos.

¿Qué significa I+D?

Según el Consejo Nacional de la Ciencia y la Tecnología (Conacyt), I+D se refiere a actividades realizadas por una compañía, preferiblemente en asociación con universidades y centros de investigación, que se dedican a investigar, desarrollar e innovar en áreas estratégicas del conocimiento.

La función de este último instituto, explica KPMG, es administrar y evaluar propuestas de proyectos de I+D a realizar en México, pues al final de la primera mitad del año fiscal, el consejo publica la lista de proyectos seleccionados que tendrán derecho al beneficio y proporciona a cada compañía las cantidades concedidas en dinero en efectivo para julio del mismo año.

El programa tiene diversos objetivos en los cuales se basa la selección de proyectos:

  • Impulsar el crecimiento anual en inversión I+D del sector privado en México.
  • Promover el apalancamiento entre empresas, universidades y centros de investigación para generar valor a la cadena de producción.
  • Dar instrucción y formar recursos humanos para crear una mano de obra altamente calificada y asignarlos en proyectos de I+D realizados por el sector privado.
  • Crear productos nuevos, procesos y servicios que contribuyan a la competitividad.
  • Generar propiedad intelectual.
  • Favorecer la creación de trabajos de alto valor.

Adicionalmente, el Conacyt proporciona otros beneficios en inversión en I+D a través de los siguientes programas:

  • Cooperación tecnológica bilateral: disponible sólo para proyectos realizados entre entidades mexicanas y francesas, y entre entidades mexicanas y españolas.
  • Fondos de innovación tecnológica: disponible sólo para proyectos realizados por pequeñas y medianas compañías e individuos con actividades empresariales.
  • Fondo Sectorial de Innovación (FINNOVA).
  • Fondos del sector de energía: orientado a proyectos estratégicos altamente específicos.
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