¿CUÁNDO CAERÁ ASSAD?

*Artículo publicado en la edición impresa de agosto de 2012.

Medio Oriente a la espera

¿CUÁNDO CAERÁ ASSAD?

[Por José Manuel Valiñas]

Cuando comenzaron las protestas contra Bashar Al Assad y su régimen dictatorial, en marzo de 2011, parecía una parada más en la expansión de la primavera árabe. Luego de que otros tiranos cayeran, se preveía el derrocamiento del régimen sirio; sin embargo, los rebeldes no contaban con que sucedería lo que en Libia: el gobierno atacó despiadadamente a su población civil. La diferencia es que, en el país norafricano, la OTAN tuvo una ventana de oportunidad para actuar militarmente contra el déspota en cuestión, Muamar Gadafi, algo que en Siria parece imposible por la oposición férrea de Moscú, aliado de Assad.

Sangre en las manos

Un año y medio después, las masacres se siguen multiplicando en Siria. Cuando tuvo lugar la más pavorosa de todas ellas, en Hula, en donde murieron más de 100 personas, la mitad eran niños, parecía que la posición de los rusos empezaba a cambiar. Ya había dicho el embajador alemán en la ONU que Rusia y China “tenían las manos llenas de sangre” por no permitir, con sus vetos en el Consejo de Seguridad, ya no digamos una intervención humanitaria para proteger a la población inerme, sino simplemente sanciones del tipo de las que se aprobaron para Irán.

Es verdad que Rusia se ve cada vez más comprometida por defender a quien lleva a cabo esos crímenes, y por ello accedió a ciertas sanciones, pero también es cierto que Putin no está dispuesto a perder su último bastión de influencia en Medio Oriente. Rusia tiene una base militar en Siria y tratados militares y económicos. En cuanto a China, lo que busca es mermar la influencia de las grandes potencias occidentales, manteniendo una agenda a favor del multilateralismo.

Las diferencias de EU con Rusia por este tema son enormes. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, declaró que Rusia “tendrá que pagar” por su postura ante Siria. A inicios de julio se reunieron en París representantes de 100 países para apoyar a la oposición siria y buscar soluciones. En esa cumbre, el presidente francés, François Hollande, dijo que “Siria se ha convertido en un peligro para la paz mundial” y que la salida de Assad del gobierno es “ineluctable”.

Mezcla étnica

Sobre el primero de los dichos de Hollande, no cabe duda que Siria es un riesgo mayúsculo, pues la situación se va convirtiendo poco a poco en un polvorín para toda la región. En junio, Siria derribó un avión turco y, con ello, se recrudeció la tensión que ya existía entre las dos naciones. La liga árabe, especialmente Arabia Saudita, apoya todas las resoluciones contra el sangriento régimen de Damasco. El conflicto influye también en Jordania, Iraq e Israel. Las fronteras sirias se vuelven cada vez más porosas, contabilizando ya 2 millones de refugiados en Turquía y un conflicto que se ha extendido a Líbano.

Irán es una de las piezas claves para entender la situación actual en la región, pues no sólo está inmerso en uno de los procesos de confrontación global con mayor potencial destructivo, por su programa nuclear, sino que apoya a su aliado Assad y a la casta gobernante chiíta de Damasco.

Sobre la salida de Assad del poder, para casi todos los especialistas resulta obvio, sólo que no se ponen de acuerdo en cuándo sucederá. La cuestión del tiempo es importante no sólo por el número de víctimas, sino por el derrotero de la guerra civil. Cada día con Assad, la guerra se convierte en algo más virulento e irremediable, porque se van acumulando los agravios, e incluso puede tomar tintes de conflicto étnico (recordemos que la situación de guerra no se dio sino mucho después de iniciadas las revueltas, que en un inicio tenían sólo un componente civil).

No olvidemos que Siria es un país con una mezcla étnica que puede tornarse violenta si se desequilibran los balances. La clase gobernante alauita proviene de una rama del chiísmo, respaldados por Irán y los chiítas del Líbano (Hezbollah). Han gobernado con mano de hierro porque son una odiada minoría en medio de un mar sunita. Pero la democracia, que sería la solución a un país multiétnico como éste, brilla por su ausencia. El partido Baath gobierna de facto desde 1963, y la familia Assad (Hafez, el padre de Bashar, mató a miles de personas, aunque ahora su hijo parece estar en capacidad de superarlo) mantiene las riendas del poder desde hace más de 40 años. Después de la caída del régimen, ¿se puede esperar un proceso democrático que armonice todas las fuerzas, o más bien una guerra civil y, en el peor de los casos, conflictos sectarios que lleven a una limpieza étnica?

El ejército: la clave

Hay tres razones por las que se dificulta el derribo de la familia gobernante, además del apoyo de Rusia:

  • El temor de la minoría alauita de las represalias de los sunitas cuando tomen el poder,
  • Las brutales milicias de la shabia (ala paramilitar que comete la mayoría de los crímenes)
  • El terror que todo esto provoca.

El ejército no ha desertado en masa como sucedió por ejemplo en Egipto, donde los militares simplemente se negaron a seguir reprimiendo a la población. En Siria, para sorpresa de todos, las milicias no tienen empacho en seguir cometiendo los peores crímenes contra la humanidad que se recuerden desde Ruanda o Sarajevo, atrocidades que en el futuro serán juzgadas en la Corte Penal Internacional.

La reciente deserción del general Manaf Tlass, amigo de infancia de Bashar Al Assad, es, lamentablemente, una excepción y no una regla. Pero es justo en la deserción de los militares que aún tengan algo de humanidad o vergüenza, en donde reside la clave para saber cuándo va a caer el régimen alauita. Antes de desertar, Manaf Tlass tuvo que seguir un proceso de varios meses para proteger a su familia en el extranjero, pues sabía que irían contra ellos. He ahí la imposibilidad de los militares de simplemente negarse a cumplir las órdenes de Assad: el terror, pues saben que es capaz de cualquier cosa.

El mundo será un mejor lugar cuando esta tirano caiga. ¿Lo comprenderán finalmente Moscú y Pekín?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s