¿Quién te da más?

*Artículo publicado en la edición impresa de julio de 2012.

Fondos de inversión

¿QUIÉN TE DA MÁS?

[Por Matiana Flores]

De entre los instrumentos que hay para invertir, los fondos o sociedades de inversión son de los más accesibles. En los últimos 20 años se ha visto un incremento importante en la oferta de fondos en México, que no se limita al mercado nacional, sino que ya integra instrumentos internacionales.

En comparación con otros países, México aún tiene un reducido número de sociedades de inversión, sin embargo, hay que poner especial atención al momento de escoger los títulos en los que se va a invertir, ya que de una correcta selección depende en gran medida obtener los mejores beneficios sobre el capital invertido. Los elementos que debemos considerar para elegir un fondo de inversión, y que inciden directamente en el resultado patrimonial de nuestras inversiones son el rendimiento histórico y el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir.

Pero elegir guiados únicamente por el rendimiento histórico que ha dado una sociedad de inversión –y que no constituye ninguna garantía de rendimientos futuros–, reduce la visión del análisis que un inversionista tiene que hacer para conformar un portafolio de inversión eficiente, en este caso, con fondos de inversión.

Es primordial considerar el riesgo al que está expuesto el fondo, así como el nivel de exposición que cada inversionista está dispuesto a tolerar de acuerdo con su perfil. Un inversionista conservador buscará opciones con bajos niveles de riesgo, en tanto que uno agresivo tolerará más riesgo con tal de obtener mayores rendimientos.

Pero, además del riesgo y el rendimiento, hay otro aspecto que debemos considerar porque puede tener un impacto importante en el rendimiento que paga un fondo a sus accionistas: el costo. Se trata de considerar todos los gastos y comisiones en los que incurre un inversionista al participar en una sociedad de inversión.

Si bien es cierto que una de las ventajas que siempre se destacan de los fondos es que cuentas con un experimentado equipo de expertos financieros que decide por ti en qué, cuánto y cuándo invertir, la realidad es que no lo hacen gratuitamente. Los inversionistas que deciden entrar a estos instrumentos tienen que pagar diversas comisiones y gastos que se pueden dividir en dos grandes segmentos, de acuerdo con la manera en que son pagadas:

  • Comisiones pagadas por la sociedad de inversión
  • Comisiones pagadas por el inversionista

Comisiones pagadas por la sociedad de inversión

Este tipo de comisiones afectan directamente el precio de la acción en uno o varios de los siguientes aspectos:

  • Administración de activos. Cubre gastos administrativos, de operación y emisión de estados de cuenta, entre otros.
  • Administración de activos sobre desempeño. Depende de la rentabilidad que obtenga el administrador del fondo.
  • Distribución de acciones. Se refiere los costos derivados de la comercialización de los títulos incluidos en el fondo.
  • Valuación de acciones. Al final de cada jornada de operación, una empresa valuadora señala el valor de cada instrumento que compone la cartera de inversión de un fondo.
  • Depósito de acciones.
  • Depósito de valores. Los instrumentos que conforman la cartera de inversión.
  • Contabilidad.
  • Proveeduría de precios. Estos precios son los que utiliza la valuadora.
  • Calificación. Esto rubro sólo aplica en las sociedades de inversión de deuda.

¿Cómo afectan estos gastos y comisiones directamente el precio de la acción del fondo? El precio de una acción se determina sumando el valor diario de los instrumentos financieros que integran su cartera de inversión, restando a este valor sus pasivos (gastos y comisiones), para obtener su activo neto o capital social, y dividiéndolo entre el número de acciones que el fondo tiene en el mercado.

Por ejemplo, si un fondo de inversión tiene activos por $5 millones de pesos en su cartera, gastos y comisiones por 2.4% de sus activos, y 1 millón de acciones en circulación, el precio unitario de sus acciones será de $4.88 pesos. Si al cabo de tres años, el valor del activo del fondo se ubica en $5.4 millones de pesos, el precio unitario de sus acciones será de $5.40 pesos y los inversionistas habrán obtenido un rendimiento anual de 10.66%.

Si en lugar de cobrar comisiones y gastos totales por 2.4% de los activos, la Operadora del fondo hubiera aplicado una tasa de 3.2%, la rentabilidad del inversionista (determinada por el precio unitario de la acción del fondo) hubiera sido de 7.99%, que en términos de pesos y centavos hubiera sido de $5.26 millones de pesos.

Comisiones pagadas por el inversionista

No afectan el precio de la acción del fondo, pero sí inciden en la rentabilidad final porque es un costo que debe cubrirse y restarse del capital invertido, y por tanto, de la rentabilidad que puede obtener una inversión. Estos son algunos de los costos a considerar:

  • Incumplimiento del plazo mínimo de permanencia.
  • Incumplimiento del saldo mínimo de inversión.
  • Compra de acciones del fondo. Implican que una parte del dinero que depositas se destina al pago de esta comisión, por lo que en caso de vender sin que el precio de la sociedad de inversión haya variado entonces, ya no recuperas esa parte de tu dinero. La comisión puede ascender hasta un máximo de 1.7% sobre el monto de la operación. Por ejemplo, si una persona quiere invertir $100 mil pesos en la compra de acciones de un fondo, en realidad sólo estará invirtiendo $98,300 pesos (ya descontando la comisión de compra, suponiendo que es la máxima de 1.7%). Por lo tanto, el rendimiento deberá calcularse sobre esa cantidad.
  • Venta de acciones. Una parte del producto de la liquidación de las acciones que le recompra la sociedad distribuidora se destina a ese pago. Por lo anterior, al requerir dinero del que tiene invertido en acciones de sociedades de inversión necesitas retirar al menos el dinero suficiente más el importe de la comisión. Al igual que en la compra la comisión puede llegar a un máximo de 1.7% sobre el monto de la operación. Cabe destacar que generalmente, tanto las comisiones de compra como de venta, son aplicadas en todos los fondos, con excepción de los de deuda. Siguiendo con el ejemplo anterior, si una persona desea desinvertir un importe de $100 mil pesos en acciones de un fondo, debe considerar el costo de esta transacción: $1,700 pesos.
  • Servicio de asesoría.
  • Servicio de custodia de acciones.
  • Servicio de administración de acciones.

De acuerdo con la operadora de fondos elegida, también puede haber otro tipo de comisiones, como por cambio de la inversión de un fondo a otro incluso dentro la misma institución.

Aquí cabe destacar que no todas las comisiones señaladas son aplicadas indistintamente por todas las operadoras de fondos. Algunas aplican más y otras menos. Por ello es importante que el inversionista evalúe los gastos y comisiones totales que debe pagar por invertir con una operadora, pero también los costos que se aplican en diferentes fondos de la misma institución, e incluso en una u otra serie accionaria de un mismo fondo. Finalmente, el objetivo de todos es obtener el máximo beneficio posible por nuestras inversiones.

Las comisiones que cobran las sociedades de inversión no pueden sobrepasar ciertos límites, ya que están reguladas por la Ley del Mercado de Valores, La Ley de Sociedades de Inversión, y las disposiciones que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) establece a través de circulares.

Los fondos pueden ser distribuidos (comercializados) por la misma operadora de fondos que administra la sociedad, pero también por distribuidoras de sociedades de inversión (integrales o referenciadoras), o incluso por otras operadoras de fondos que buscan complementar su oferta. Esto también puede afectar el costo de inversión debido a los gastos por distribución pueden variar entre cada una de las instituciones para un mismo fondo.

Por ejemplo, una operadora puede tener convenios con una o varias instituciones para aplicar cuotas de distribución preferenciales a sus clientes. En este caso, lo recomendable es preguntar por directamente a la operadora que administra el fondo.

Algunos gastos y comisiones son mensuales y otros anuales, pero en cualquier caso, el importe se prorratea, en algunos casos, diariamente en el precio de la acción. De esa manera, los precios que vemos publicados todos los días en medios especializados ya incluyen el descuento del primer tipo de gastos y comisiones señalado líneas arriba; es decir, los que se aplica y son pagados directamente por el fondo.

Todos los costos y comisiones deben venir desglosadas en el Prospecto de cada fondo, así como la forma en que son calculadas. Es importante solicitar a los asesores un desglose del cálculo pues en ocasiones no viene toda la información, esto ocurre principalmente porque algunas cuotas y comisiones son variables. La recomendación es pedir claridad en estos rubros así como su efecto en la rentabilidad del fondo.

Clases y series accionarias

Hasta hace pocos años, los inversionistas pequeños, medianos y grandes pagaban el mismo monto o porcentaje por concepto de gastos y comisiones a las operadoras de fondos de inversión. De esta forma, todos los inversionistas, independientemente del monto que tuvieran invertido en determinado fondo, obtenían la misma tasa de rendimiento.

Pero esto ya no funciona así. Ahora, a mayor monto invertido corresponde menos gastos y comisiones, y por tanto, el inversionista puede obtener una mejor tasa de rendimiento conforme aumenta su participación en la sociedad de inversión. Es decir, aunque los inversionistas pequeños, medianos y grandes continúan invirtiendo en los mismos instrumentos contenidos en la cartera del fondo, hay una diferenciación que premia el ahorro más alto. Esto es posible con la introducción de clases y series accionarias, en donde a cada monto de inversión corresponde una serie y un rango de gastos y comisiones.

Por ejemplo, el fondo INGBOND tiene la serie BDF con un total de comisiones y gastos por 0.85% del valor de la acción; mientras que en su serie BOF aplica 0.33%.

Una persona puede entrar al fondo comprando acciones B0-B, pero conforme meta más dinero en el fondo puede pasar al siguiente rango de inversión que corresponde otra serie accionaria, en la que paga menos comisiones y obtiene mejor rendimiento.

Cuando esto sucede, la operadora en automático realiza el cambio. De igual manera, si el inversionista disminuye su capital invertido, baja de serie y se hace acreedor al pago de comisiones más altas y, por tanto, su rentabilidad potencial se ve afectada. Esto no aplica para el caso de que la disminución sea por efecto a la reducción en el precio de los instrumentos que integran el portafolio del fondo, lo que significa una minusvalía en el precio de las acciones del fondo, pero sigue manteniendo el mismo número de acciones con la series que tienen costos y comisiones preferenciales.

Cabe aclarar que la participación en el fondo de inversión no forzosamente corresponde al monto total de la cuenta que se tiene con la operadora. El inversionista decide cómo distribuir el dinero de su cuenta, ya sea que meta todo en un solo fondo o lo reparta en varios, ya que puede invertir en un fondo adquiriendo desde un título, a excepción de Value, que pide un monto mínimo de $25 mil pesos por cada fondo.

Administración activa vs. administración pasiva

El costo de la administración de un fondo también puede variar dependiendo del estilo de administración del fondo que elija el inversionista.

  • Los fondos de administración activa se basan en la selección de activos por parte del Comité de inversiones, cuyo objetivo es lograr una rentabilidad superior al mercado.
    Por ejemplo, si se trata de un fondo de renta variable y su benchmark es el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), los administradores deben hacer cambios constantemente en la composición de la cartera de acuerdo con la expectativa que tengan con respecto al comportamiento de los diversos instrumentos de inversión que son susceptibles de formar parte de la cartera del fondo (de acuerdo a su régimen de inversión), con el objetivo de lograr un mejor desempeño que el IPC. Este proceso de análisis y compraventa forma parte de los costos que un inversionista paga –directa o indirectamente– a una operadora de fondos.
  • Los fondos de administración pasiva tienen la filosofía de que difícilmente se le puede ganar al mercado (IPC), por lo que invierten en las 35 acciones que conforman el índice, y en la misma proporción. Es decir, se limitan a replicar la composición accionaria de un índice. Esto se traduce en menos operaciones y análisis de compraventa de valores, y por lo tanto, la cuota de administración que aplica a sus clientes es menor, aunque no están exentos del pago de algunos gastos y comisiones.

Por ejemplo, un fondo indizado al IPC y con alternativa de invertir tanto en las acciones del IPC como en Exchange-Traded Funds (ETFs) del mismo índice, debió registrar los resultados similares a los siguientes:

Vale la pena resaltar el efecto que los gastos y comisiones tienen sobre el rendimiento final, aun en los fondos de administración pasiva.

Ranking de rentabilidad vs. comisiones

En este artículo incluimos un ranking de rentabilidad de los fondos de deuda y de renta variable en los últimos 12 meses (con información al 31 de mayo de 2012), así como el total de gastos y cuotas –en términos porcentuales– que las operadoras aplican a sus accionistas.

En general, se observa que los gastos y comisiones más altos corresponden a los fondos con menor rentabilidad, siendo esta tendencia más clara en los fondos de deuda.

Vale destacar que, considerando sólo las cuotas de administración, el rango de costo va de 0.01% a 6.43%, lo que significa una notable diferencia.

No se tomaron en cuenta otros gastos y comisiones que, como ya mencionamos, pueden ser muchos, lo que complica el trabajo de los inversionistas para evaluar los gastos y comisiones como factor de decisión de inversión.

Por esta razón, hay que estar atentos y pedir directamente a la operadora o a la distribuidora toda la información de costos perfectamente desglosada, y su impacto en el rendimiento final que se va a obtener.

El momento idóneo para invertir en fondos

Los inversionistas no realizan una compra única de acciones de un fondo. Generalmente ejecutan varias compras a lo largo del tiempo en que permanecen invertidos. Pero, ¿existe un mejor momento para realizar cada una de las subsecuentes compras?

Una de las premisas de los mercados financieros es que hay que comprar barato y vender caro; no obstante, los expertos señalan que la mejor manera de invertir en fondos de inversión es hacerlo de manera periódica –mensualmente o con la periodicidad que su economía particular lo permita–, sin considerar la tendencia del mercado. De esta manera los precios de compra (los que asumes cuando el mercado va al alza y cuando va a la baja) se promedian.

En este caso, para saber la rentabilidad promedio obtenida por el inversionista en un periodo determinado, se debe calcular la rentabilidad obtenida en cada compra, ya que no se puede reducir el cálculo del rendimiento al precio final con respecto al precio inicial.

Rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros

Esta es una máxima para todos los instrumentos de inversión, pero plica de manera especial para los fondos, ya que nadie puede saber lo que sucederá en el futuro con la economía (PIB), tasas de interés, tipo de cambio, etcétera. Es decir, el riesgo de mercado es un factor latente que puede afectar o beneficiar los rendimientos de las inversiones, ya sea que se realicen de manera directa o a través de sociedades de inversión.

Es por ello que los inversionistas deben evaluar un elemento más: la rentabilidad histórica que ha obtenido el fondo en el que están invertidos (o van a invertir). Entre mayor sea el rango de información (tres, cinco, 10 años…) se tendrá un mejor panorama de cómo ha enfrentado el administrador del fondo los retos que le ha puesto el mercado, y lo más probable es que mantenga la misma política en el futuro.

De hecho, un factor que casi no se considera en México en la toma de decisiones de inversión en los fondos, es la permanencia del administrador en un fondo, los resultados que ha obtenido –en términos históricos–, etcétera. Este tipo de información le adiciona certeza al futuro de ese fondo. Por eso, antes de entrar a un fondo de inversión, además del análisis de rendimientos y costos, es importante que hagas las siguientes preguntas:

  • ¿Quién lo administra?
  • ¿Cuánto tiempo lleva con esa responsabilidad?
  • ¿Qué otros fondos ha tenido bajo su responsabilidad?

Quizá sea una información un tanto complicada de obtener porque casi siempre señalan que el resultado de un fondo no se explica por las decisiones individuales de un gestor, sino por la toma de decisiones de lo que la operadora denomina “Comité de Inversiones”. Pero, vale la pena intentarlo. Seguro hay un responsable final.

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