PREGUNTA, INVESTIGA Y SIEMPRE EVALÚA

Evita fraudes financieros

PREGUNTA, INVESTIGA Y SIEMPRE EVALÚA

[Por Jonathan A. Boersma y Stephen M. Horan*]

El mundo de las inversiones es fascinante, pero también tiene riesgos: uno de ellos es no estar informado. Cuando te enfrentes a tu asesor cuestiónalo, averigua toda la información que necesites y sólo así después invierte.

Si la reciente crisis financiera mundial nos ha dejado una enseñanza, es que la transparencia es vital para el funcionamiento eficiente y eficaz de los mercados de capitales. Una regla clave en la inversión es saber lo que uno posee. Es imposible tomar decisiones de inversión informadas sin entender la estructura y los riesgos asociados. La transparencia ayuda a construir la confianza que los inversionistas exigen. Los mercados de capitales y la industria de gestión de inversiones son cada vez más globales. A medida que los países de América Latina juegan un papel cada vez más importante en el escenario global, la transparencia y la adopción de mejores prácticas globales se vuelve primordial. Cuando se busca un administrador de activos, los inversionistas necesitan que la información acerca del rendimiento sea transparente, confiable y que represente la estrategia de inversión que están buscando. También necesitan que la información divulgada permita que los inversionistas entiendan la estrategia, los riesgos y cualquier otra información contextual que les ayude a interpretar adecuadamente el historial de desempeño.

El rendimiento de una empresa puede ser malinterpretado de muchas formas. Las empresas pueden presentar únicamente los rendimientos de las carteras que mejor desempeño ofrecen, elegir sólo el mejor desempeño de todos sus periodos, seleccionar puntos de referencia que los beneficien o utilizar métodos de cálculo que distorsionan la rentabilidad. El potencial de manipular intencionalmente o de crear un malentendido es enorme y puede afectar radicalmente la interpretación que hacen los inversionistas de los resultados de una empresa.

En la década de 1980, los administradores de inversión sin escrúpulos presentaban a potenciales clientes sus carteras con mejor desempeño con la esperanza de ganar un negocio. Ese desempeño generalmente no era representativo de la totalidad de los resultados de la firma para esa estrategia. Hoy en día los inversionistas no sólo buscan mitigar los riesgos de fraude, sino también contar con herramientas eficaces que permitan comparar entre distintas inversiones.

Equidad y transparencia

El cumplimiento de las normas éticas basadas en la equidad y la transparencia proporciona legitimidad y credibilidad a las empresas de inversión. Sin embargo, es necesario que dichas normas tengan aceptación global, para permitir que las empresas financieras en países con estándares mínimos de presentación de resultados puedan competir por negocios en condiciones de igualdad con las compañías financieras de países que cuentan con normas más desarrolladas.

El cumplimiento de estas normas es un pasaporte que permite a los inversionistas estar tranquilos al saber que los reportes de rendimiento que reciben de una empresa cumplen con principios éticos y lineamientos de transparencia aceptados a nivel global. Las financieras no sólo se benefician desde una perspectiva de marketing, sino que también el cumplimiento de las normas crea una competencia justa entre ellas, debido a los cálculos estandarizados, la presentación y los requisitos de divulgación.

Una forma en que los inversionistas pueden mejorar la comprensión de esta información, es vigilando que las instituciones a las que recurren cumplan con las Normas Globales de Desempeño de Inversiones (GIPS, por sus siglas en inglés). Basadas en los principios éticos de la representación equitativa y la divulgación completa, estas normas son aceptadas como las mejores prácticas mundiales para el cálculo y presentación de los resultados de inversión.

En un mercado cada vez más global, la credibilidad y la comparación son fundamentales para ser competitivos. Los mercados de capitales, especialmente en economías en crecimiento, requieren de la confianza del inversionista para crecer. El camino a tomar de aquí en adelante para el desarrollo de América Latina dependerá, en parte, de si surge una comunidad de inversionistas y administradores de fondos interesados en una información comparable, justa y objetiva sobre el rendimiento.

¿Cómo evitar fraudes?

Los mercados financieros de hoy en día se encuentran en un estado de volatilidad anormal y están expuestos a riesgos especialmente graves, por ejemplo, el índice de volatilidad de Estados Unidos actualmente es 50% superior al nivel promedio. Los inversionistas han obtenido rendimientos mediocres, incluso en el largo plazo. En este tipo de escenario y en busca de mejores ganancias, los inversionistas suelen enfocarse en hedge funds, commodities y otros activos alternativos. Para muestra basta un botón: un estudio reciente, realizado por Cerulli Associates, indica que 68% de los 500 asesores financieros encuestados incrementaron el uso de las inversiones alternativas en el transcurso de los últimos cinco años.

A pesar de que las inversiones alternativas y otras estrategias innovadoras pueden ayudar a diversificar una cartera de inversión, los inversionistas deben tener cuidado con el fraude. Por ejemplo, Allen Stanford supuestamente le vendía certificados de depósitos (CDS), pero en cambio invertía el dinero en hedge funds, capital privado y bienes raíces. Este “esquema Ponzi” repercutió en toda América Latina afectando a inversionistas de Venezuela, Perú, México, Panamá y Ecuador. Casi 24 mil de las 28 mil víctimas de Stanford no eran estadounidenses. Solamente el grupo venezolanos representaba más de 10 mil víctimas que invirtieron cerca de $3.5 mil millones de dólares del total de $8 mil millones, de acuerdo con la Coalición de Víctimas de Stanford en América Latina (Covisal).

Como ya lo dijimos, el desarrollo continuo de los mercados financieros latinoamericanos depende fundamentalmente de la confianza de los inversionistas y la seguridad, que se promueve con información oportuna. Aquí compartimos algunos consejos que pueden utilizar los inversionistas para reducir la posibilidad de convertirse en víctimas de fraudes.

1.              Entiende claramente la estrategia de inversión

El venerado gerente de portafolios estadounidense, Peter Lynch, siempre aconseja a la gente que invierta sólo en lo que ellos entienden. Los inversionistas deben estar alerta ante la posibilidad de que el lenguaje complicado pueda encubrir inconsistencias sospechosas. Algunas oportunidades parecen atractivas simplemente porque están descritas en términos impresionantes y complicados. Las estrategias y productos financieros deben ser claros y comprensibles.

2.              Compara la estrategia con el desempeño esperado

La estrategia de inversión de Stanford era fácil de entender, pero era inconsistente con los ingresos que prometía. Ofrecía CDS que supuestamente pagaban 3.5% más que su competencia.

Por eso, los inversionistas deben averiguar si la firma audita de forma independiente sus cifras de desempeño, quién realiza la auditoria y si la empresa sigue los GIPS –serie de estándares éticos ampliamente aceptados para calcular y reportar los resultados de inversiones. A pesar de que las normas GIPS son prevalentes en EU y Europa, en América Latina están emergiendo hace relativamente poco. Sin embargo, las oficinas regionales de las unidades de bancos mundiales están comenzando a cumplir las normas GIPS o se están moviendo en esa dirección, y reguladores que supervisan fondos de pensiones y fondos mutuos en Perú, Chile y México han expresado su interés en la adopción de estas normas.

3.              Investiga sobre las auditorías independientes

Solicita a las instituciones financieras donde inviertes estados financieros auditados. La empresa de auditoría debe ser independiente, acreditada y congruente con el tamaño y el alcance de la operación de inversión. La empresa que auditaba el Stanford International Bank era una pequeña empresa de contabilidad local con sede en Antigua, lo cual es desproporcionado comparado a la operación de $8 mil millones.

4.              Evita las solicitudes que recibes por correo electrónico

A través de internet, los estafadores pueden llegar a millones de personas de una forma económica. Los tableros de anuncios en línea y boletines electrónicos de inversión también son un terreno fértil para difundir información falsa. Muchas veces, la identidad y el origen de los incentivos que ofrecen esos boletines es desconocida. La regla de oro es: tratar a la información de fuentes desconocidas en internet con gran desconfianza.

5.              Ten cuidado de quienes ofrecen algo “seguro” con retorno rápido

Los estafadores siempre te van a presentar datos increíbles y con acceso especial a ellos. ¡Cuidado!

Los profesionales de inversiones legítimos no prometen apuestas aseguradas. Muchas veces, los estafadores presentan un cuadro convincente de seguridad y grandes retornos al ofrecer un “acceso especial” gracias a su relación con un conocido o una afiliación mutua, pero la realidad es que lo hacen con el fin de atraer inversionistas ávidos de rendimientos y así perpetuar su esquema Ponzi. También los inversionistas deben tener claro los términos para canjear las acciones o retirar la inversión. ¿Cuándo se puede hacer y cuánto le costaría?

6.              Investiga si existe cualquier emisión regulatoria

Las regulaciones varían según el país y tipo de inversión, por ejemplo, los fondos de alto riesgo no son regulados tan estrictamente como los fondos comunes y los asesores registrados en el extranjero pueden no tener los mismos requisitos de supervisión en algunos países –tal como demostraron los inversionistas de Stanford fuera de Estados Unidos. Las inversiones en el extranjero tienen que manejarse con cuidado, debido a que si algo sale mal es mucho más difícil localizar y recuperar su dinero.

7.              Evalúa el riesgo operativo y la infraestructura

Las operaciones de gestión de inversiones deben tener una infraestructura física para el comercio y la administración. También deben tener procesos y controles documentados. Cada vez más firmas anuncian adherirse al Código de Conducta del Administrador de Activos de CFA Institute, el cual describe los procedimientos éticos y profesionales de una empresa.

También es importante que una firma mantenga operaciones separadas e independientes de manejo, negociación y custodia de activos para proporcionar controles y equilibrios contra el fraude (función que ejerce el INDEVAL en México).

8.              Califica al personal

Al final, la confiabilidad de cualquier operación se prevé en la integridad y competencia de su gente. Los inversionistas informados saben quién administra los activos, quién toma las decisiones de inversión y quién implementa la estrategia (por ejemplo, la negociación de activos). Estos tienen que ser distintas personas, con experiencia, educación y entrenamiento relevante. Los inversionistas conocedores se fijan en las credenciales profesionales reconocidas, como la designación Chartered Financial Analyst (CFA), y buscan a profesionales que se adhieren a un código de ética que les obligue a poner los intereses de sus clientes por encima de los propios.

9.              Verifica el historial de la compañía

Es importante tomarse el tiempo de verificar si la firma ha sido censurada en el pasado o si existen investigaciones o demandas. Normalmente, los inversionistas pueden encontrar esa información y verificar el registro de un profesional consultando con las autoridades locales correspondientes (como la AMIB o la CNBV en México). Los inversionistas deben sospechar si los presionan a tomar una decisión de inversión antes de tener tiempo de investigar.

10.           Pon un límite a cuánto debe exponerse

La diversificación es uno de los principios más fundamentales y perdurables en las inversiones, incluso fuera del marco de los fraudes. Una de las formas más seguras de evitar catástrofes por inversiones es limitando el tamaño de la inversión. Limitar la inversión al 5 o 10% del portafolio proporciona una protección en el caso de que alguna de las inversiones termine siendo fraudulenta.

2008 será recordado como el inicio de la recta final de la carrera por el crecimiento de América Latina o como el año en el que el fraude en inversiones y una crisis mundial sin precedentes inspiró mayor desarrollo regional. La ruta depende, en parte, de si una comunidad de inversionistas cada vez más sofisticados se prepara contra la posibilidad de fraude y, por lo tanto, promueve la integridad de los mercados de capitales.

Los profesionales de inversión confiables hablan cómodamente y con conocimiento acerca de sus estrategias, experiencia y, quizá lo más importante, de sus normas profesionales. Los potenciales inversionistas deben escuchar detenidamente lo que dicen y hacer su tarea antes de invertir.

* Stephen M. Horan es director de relaciones con universidades y patrimonio privado del CFA Institute y Jonathan Boersma es el director ejecutivo de las Normas de Desempeño Global de Inversiones (GIPS) del mismo instituto.
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