El dólar como inversión

*Artículo publicado en la versión impresa de la revista de julio de 2012.

Falsas expectativas

EL DÓLAR COMO INVERSIÓN

[Por Rodolfo Campuzano*]

Las dificultades de la economía global y la época electoral reviven en muchos la idea de mantener dólares como un instrumento de inversión. El dólar ha sido visto tradicionalmente como una variedad de protección ante episodios adversos casi de cualquier índole. En este breve espacio quisiera reflexionar sobre los actuales determinantes del tipo de cambio y llevarlo a la conclusión de que mantener dólares debe considerar más cosas que la simple búsqueda de rendimiento.

Desde hace mucho tiempo, el tipo de cambio dejó de ser un instrumento de política monetaria y se volvió un resultado. ¿De que? De la trayectoria de crecimiento y estabilidad del país relativa a sus socios comerciales, principalmente Estados Unidos.

Esto obedece a dos razones:

  1. Los episodios de alza de la cotización han sido temporales, gracias al buen manejo de las finanzas del país y a la estructura de la cuenta corriente en la que no hacen falta dólares para su financiamiento. En la siguiente gráfica podemos identificar los cuatro grandes saltos en el tipo de cambio en lo que va del siglo: En 2003, en 2009, en el segundo semestre del año pasado y en el último mes. En los tres primeros ha habido regresos importantes a niveles inferiores. De este modo, podemos decir que llevamos más de una década con una trayectoria de semi-estabilidad en el tipo de cambio.

 

  1. En todos estos episodios no ha habido una alteración de la trayectoria de la inflación y, por consecuencia, de los niveles de las tasas de interés. En estos períodos, alguno llego a ser superior a 30%, y la apreciación del dólar no alteró la tasa de inflación; por el contrario, en 2009 la inflación descendió y las tasas de interés también.

Las razones por las que se mueve el tipo de cambio también son distintas al pasado. En todo este siglo las alteraciones en el panorama político, como la incertidumbre en el período poselectoral de 2006 o el incremento de la inseguridad, han afectado poco al tipo de cambio.

México es un país con salud financiera, con un bajo déficit público y con un nivel de deuda como porcentaje del PIB muy alejado al que tienen muchos países en estos momentos. Además, cuenta con una balanza de pagos totalmente financiada por inversión y remesas, un nivel de reservas internacionales como nunca antes y un elevado ahorro interno reflejado en el alto monto de recursos con que cuentan las afores.

En esta nueva época, los principales determinantes del tipo de cambio han sido la perspectiva de crecimiento de la economía de los Estados Unidos y la estabilidad en los mercados globales.

México exporta principalmente manufacturas y en un gran porcentaje al sector industrial norteamericano. Ése es el principal motor de nuestra economía. Si la actividad económica estadounidense se estanca, tenemos una baja en la producción de nuestra industria y por lo tanto una afectación en nuestro crecimiento. En ese momento, una devaluación del peso es un ajuste favorable para nuestro sector industrial.

Por otro lado, la cotización dólar-peso (USD/MXN) es de las más negociadas en los mercados de futuros. Entre las monedas emergentes, el USD/MXN es el tipo de cambio con mayor volumen de transacciones. Esto provoca que, en momentos de fuerte riesgo en los mercados, muchos inversionistas vendan pesos buscando cubrir pérdidas en todo el espectro de mercados emergentes.

¿Por qué subió últimamente el tipo de cambio? La percepción de riesgo aumentó considerablemente por los problemas de la crisis en Europa, y además se publicaron datos que describen una permanencia de la debilidad en la economía norteamericana.

En el mosaico anexo se muestran los rendimientos de distintas opciones de inversión clasificados de mejor a peor en cada año. Observemos cómo la inversión en dólares ha los peores rendimientos en siete de los últimos 13 años, y sólo en dos de ellos fue la mejor.

En conclusión, es justificable mantener una posición no muy grande en moneda extranjera en un portafolio diversificado. Pero si se toma la decisión de comprar dólares por temor, debe ser por una fuerte recesión norteamericana o por una situación muy adversa en los mercados globales, de lo contrario, podría dejarse de ganar dinero en otras alternativas.

 *Rodolfo Campuzano Meza es director de estrategia y gestión de portafolios de Invex Banco.
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