UNA GRAN TRANSFORMACIÓN

*Artículo publicado en la versión impresa de la revista de junio de 2012.

El origen de las crisis

UNA GRAN TRANSFORMACIÓN

[Por Macario Schettino*]

En México, las campañas electorales siguen su curso. Aún no es posible saber quién va a ganar y especialmente cómo quedará el Congreso. Como ya comentamos en alguna ocasión, México es un destino atractivo para invertir, más allá de las definiciones políticas. La diferencia es más un asunto de tiempo que de dirección, al menos por el momento. Mientras se aclara, conviene comentar un tema diferente, que parece ser lo que da rumbo al mundo entero.

El fenómeno más importante de los últimos años ha sido el desorden financiero que se ha suscitado en los países desarrollados. Primero Estados Unidos, que dejó crecer una burbuja inmobiliaria inmensa que alcanzó su punto máximo en julio de 2006, empezó a derrumbarse suavemente durante 2007 y nos metió en una crisis muy profunda a partir de julio de 2008, con el rescate de Bear Stearns. Luego Europa, que a partir de agosto de 2010 empezó a mostrar serias dificultades con las deudas soberanas. Para 2011, el mundo entero observaba a Grecia como posible detonador de una corrida general. Después era Italia y, en abril de 2012, España. Ya nos moveremos a Francia después de las elecciones.

Tanto en Estados Unidos como en Europa el problema ha sido un exceso de deuda. En el primer caso, de los hogares; en el segundo, de los gobiernos, aunque en España se trata de los dos. Es un problema muy similar al que México vivió en 1995, un exceso de deuda que obliga a un esfuerzo muy serio para volver a ordenar las finanzas. Siempre que ocurre esto, el culpable es el sistema financiero, que recibe todas las críticas imaginables.

Es milenaria esta tendencia de culpar a los financieros de los problemas de los demás. Las religiones del libro (judíos, cristianos y musulmanes) siempre han considerado un pecado prestar dinero (o más claramente, cobrar intereses por prestar dinero). Y es que entender cómo cambia el valor del dinero en el tiempo no es nada fácil.

Más allá de las tradicionales historias de terror con los prestamistas, si uno quiere entender lo que ocurre hay que buscar las razones detrás de la deuda. Por ejemplo, en el caso de México a inicios de los 90, el problema no surgió de la nada, sino que fue la acumulación de un exceso de importaciones debidas a la combinación de un peso demasiado fuerte y un crecimiento económico que, sin ser muy grande, terminaba la sequía de los años 80. Compramos de más los mexicanos, sin darnos cuenta de que no estábamos pagando.

El origen del mal

En el caso de Estados Unidos y Europa, el endeudamiento debe tener una explicación, y es esa la que es importante. Déjame arriesgar una hipótesis, que creo que tiene suficiente evidencia detrás. A partir de los años 70, tanto en Estados Unidos como en Europa, ocurre un incremento en la disparidad de los ingresos de las personas. Este tema ha sido muy comentado en tiempos recientes e incluso se ha utilizado para darle algo de sustento a movimientos populares, más bien clasemedieros, en los países afectados: los “indignados”, el “99%”, etcétera.

De acuerdo con estos grupos, la desigualdad creciente es resultado de políticas económicas demasiado liberales (neoliberales, según la etiqueta de costumbre). Esta queja tiene ya décadas, pero regresa a la menor oportunidad, y hay que reconocer que el tamaño de las crisis financieras recientes no es una oportunidad menor.

La hipótesis alternativa que propongo es que esta desigualdad no es resultado de políticas liberales, sino de una transformación productiva. Al contrario de lo que imaginan los “indignados”, no es una decisión del gobierno lo que ha provocado la desigualdad; sino que la desigualdad la que ha provocado decisiones erróneas de los gobiernos, es decir, las decisiones que llevaron a las crisis.

Cuando empieza a notarse en Estados Unidos la creciente desigualdad, el gobierno decidió reducir los requisitos para adquirir viviendas. Esta medida, aplicada a través de las grandes inmobiliarias (Fannie Mae y Freddie Mac) respaldadas con recursos gubernamentales, dio inicio a la burbuja inmobiliaria que para 2006 se convirtió en un problema.

En Europa, los gobiernos hicieron frente a la desigualdad incrementando los beneficios del estado de bienestar. Esto fue notorio desde mediados de los años 80, y creando una dependencia muy seria del endeudamiento. En ambos casos hubo fallas financieras que provocaron que el problema creciera todavía más de lo esperado. En EU se facilitó la creación de conduits, instrumentos financieros construidos con pedacitos de hipoteca, que poco a poco enmascaran los riesgos. En Europa, la decisión de Basilea de considerar la deuda soberana como libre de riesgo provoca que se utilice como equivalente de capital, nuevamente, enmascarando riesgos.

Pero el problema de origen es una decisión gubernamental: subsidiar a quienes se están quedando atrás en la distribución del ingreso. Éste es el tema relevante. Si no se entiende por qué la mayor disparidad de ingresos, no se podrá entender por qué las decisiones de los gobiernos, es decir, por qué las crisis.

Disparidad de ingresos

Se puede documentar que la disparidad de ingreso tiene dos elementos:

  1. Un mayor retorno a la educación
  2. Un crecimiento significativo de la “economía de torneo”

Este segundo elemento es el más recurrido por los “indignados”. Desde la década de 1980 hay un incremento muy notorio de la riqueza que controla 1% de los hogares. Según los indignados, se trata de los financieros, que se enriquecen a costa de los demás. No es nada difícil comparar las grandes riquezas de Bill Gates, Steve Jobs, Steve Wozniack o el joven Zuckerberg, con las de Vanderbilt, Rockefeller, Carnegie o algún otro de los “Robber Barons”.

A pesar de la negra leyenda de aquellos millonarios, su riqueza se construyó transformando a Estados Unidos en una potencia económica. La gran queja es que destruían a sus contrincantes, pero no de manera muy diferente a como acaba de hacer Zuckerberg comprando Instagram en $1,000 millones de dólares.

La razón por la que estas personas se hacen multimillonarias es porque logran ofrecer algo que decenas de millones de personas adquieren. Eso no suele ocurrir con frecuencia y es justo la gran transformación.

Cambio profundo

Cuando hay un cambio tecnológico profundo, que altera el funcionamiento de toda la economía, ocurre precisamente esto: hay un puñado de personas que ganan todo. Pero no sólo eso, al transformarse toda la forma de producir, hay también un cambio en el tipo de habilidades requeridas en el mercado laboral, lo que explica el otro componente de la distribución del que hablábamos.

Desde mediados de los 70, el mercado exige ciertas habilidades diferentes. Hoy es necesario saber usar una tecnología que hasta antes no existía. Las habilidades para hacerlo se asocian mucho al nivel educativo, y eso es lo que explica la diferencia creciente de ingresos entre quienes estudian en una universidad y quienes no lo hacen.

Lo que el mundo está viviendo es una transformación parecida a la ocurrida a inicios del siglo XIX, cuando el vapor y el agua modificaron de manera sustancial la forma de producir. Lo mismo sucedió a inicios del siglo XX, con los ferrocarriles y la electricidad. Es una transformación tan profunda que es difícil entenderla mientras ocurre. Con el mismo pesimismo de Malthus, Marx o Dickens frente al primer caso, hoy muchas personas ven en las crisis una señal clara de tragedia.

Por el contrario, lo que estamos viendo es nada más un efecto secundario de una transformación productiva que promete varias décadas de crecimiento económico inusitado. Basta ver, en esos mismos 40 años en que supuestamente todo ha empeorado, cómo hemos logrado mejorar el nivel de vida de todo el mundo a pesar de ser hoy 2 mil millones más de seres humanos.

Estamos al borde de uno de los períodos de mayor crecimiento y bienestar para los seres humanos. Va a ser diferente de lo que conocimos, por cierto. Pero vaya que es momento de apostar por el futuro, es decir, de invertir.

* Macario Schettino se dedica al análisis de la realidad, en particular la de México, desde una perspectiva multidisciplinaria: social, política y económica. Es profesor del Tecnológico de Monterrey y columnista en distintos medios, como El Universal, Canal 11 y Canal 2. Ha publicado 18 libros, entre los que destacan Para reconstruir México y Cien años de confusión. Puedes contactarlo a través de www.macario.mx o seguirlo en Twitter en @macariomx.
Anuncios

4 pensamientos en “UNA GRAN TRANSFORMACIÓN

  1. Es precisamente el incremento de la productividad de cada individuo lo que desplaza a otros, con el trabajo que antes hacen 10 hoy lo hace 1 con su computadora. Aunque el otro fenómeno es que la universidad no es tampoco 100% rentable, ahí están los cientos de alumnos con deudas de millones de dólares en becas que no han podido pagar. Se está convirtiendo en un problema para Estados Unidos.
    Y si bien el sector financiero no puede cargar con toda la culpa, de haberse evitado la venta de títulos con las hipotecas como subyacentes, ¿se hubiera podido aminorar el efecto de la crisis financiera? Porque al final, de un modo u otro, todos estaban embarrados, incluso a veces sin saberlo. El mercado de los derivados debería tener regulaciones más estrictas, tiene poca diferencia con las apuestas en un casino, muchas veces hasta con subyacentes o activos inexistentes.

  2. Es una complicidad entre gobiernos, bancos y personas. Bien es sabido que si el banco central es el encargado de emitir dinero, es imposible para los bancos comerciales y los agentes economicos, crear el dinero que genera una deuda por concepto de intereses. gran parte de los agregados monetarios estan creados a partir de la nada, no existen meramente. Pero preferimos vivir creyendo esa mentira por el bien de los mercados y el consumismo, ni importando que se sumergan en la miseria las economias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s