PARA NO REPETIRLO… TAN A MENUDO

*Texto publicado en la edición impresa de la revista de abril de 2012.

¿Por qué siempre ocurre lo mismo?

PARA NO REPETIRLO… TAN A MENUDO

[Por Pedro Alonso Angulo]

Durante casi ocho meses nos pasamos siendo presas (o más bien rehenes) de eventos que mantuvieron siempre signos de catástrofe real sobre la economía global. En ese mismo periodo, los mercados accionarios en el mundo no dejaron de subir. No lo hicieron de manera uniforme, pues no en todos lados se empezó a registrar esta trayectoria desde el mismo día. Las fluctuaciones fueron diferentes en tiempo y duración, y los rendimientos obtenidos hasta el 9 de marzo de 2012, tampoco fueron los mismos:

Vale hacer notar que de agosto 2011 a marzo 2012, el nivel de volatilidad (riesgo) de los mercados, medido a través del indicador VIX del Mercado de Opciones de Chicago y que mide la volatilidad de las opciones sobre el S&P 500 (que popularmente es conocido como el “indicador del miedo”), mostró cambios significativos:

  • Entre agosto y septiembre el indicador fluctuó entre 28 y 38 puntos (los 38 sólo han sido ostensiblemente rebasados durante la crisis de Lehman Brothers, a finales de 2008 y principios de 2009, en los últimos 20 años)
  • Entre octubre y noviembre lo hizo entre 20 y 30 puntos
  • A partir de diciembre del año pasado inició una baja continua que le llevó hasta el nivel de 16 a principios de febrero de 2012, nivel que se ha mantenido como “piso” de sus fluctuaciones hasta principios de marzo, con un “techo” de entre 20 y 22 puntos.

Los datos anteriores son para invitarlos a reflexionar sobre sus razonamientos, motivaciones y recursos que ponen en juego cuando piensan en invertir en los mercados accionarios. Más allá de los números –que desde luego son dignos de análisis– lo que resulta obvio es que los humanos tendemos a actuar a la inversa de lo que los mercados hacen. Es decir, cuando todo mundo se muere de miedo porque las cosas “están muy mal”, los mercados empiezan a gestar un movimiento alcista y es justamente cuando tendríamos que iniciar nuestra participación. En el lado opuesto del asunto, cuando todo es euforia y bonanza y el que no ha participado se siente un marginado social, es cuando los mercados empiezan a tejer un entramado de baja.

Lo anterior, aunque no sea una regla infalible, es algo que suele ocurrir desde siempre, y que está relacionado con la forma en que se abordan habitualmente aquellas cosas que relacionamos con el riesgo, con los temas que desconocemos y sobre todo con lo que está fuera de nuestro control (que en realidad es casi todo). Partiendo del hecho de que el resultado de todas nuestras decisiones (en el terreno que sea) sólo se conoce en el futuro y, por lo tanto, hoy no existe, todo se vuelve incierto e implica un grado de riesgo que hay que asumir. No todo el mundo es consciente de ello y, menos aún, capaz de soportarlo.

El enemigo de cerca

La manera en que nos aproximamos al riesgo define los resultados que obtenemos. Lo anterior contiene una mezcla de elementos que le dan forma y no todo es cuantificable –afortunadamente–, pero sí es analizable con el objeto de mejorar nuestras probabilidades de éxito y ganar un mayor grado de tolerancia a la frustración que nos permita lidiar con la salud mental: a menudo las cosas no salen como nosotros esperamos, lo que implica que somos seres falibles.

El sentido de revisar lo descrito en el párrafo anterior es no repetir constantemente una conducta, esperando obtener resultados distintos. Sí, porque aunque parezca absurdo, esto es algo que ocurre con frecuencia en muchos aspectos de la vida. ¿Has escuchado la frase “no se por qué, pero siempre me pasa lo mismo”? Seguramente sí. En el terreno de las inversiones también se escucha, lo que sugiere que algo se está haciendo mal si siempre se obtienen malos resultados. Así las cosas, si no se está dispuesto a revisar el método de las decisiones que llevan a malos resultados, la mejor opción que se puede tomar es no participar, decisión que en general va acompañada por actitudes que culpan a terceros por los fracasos.

Lo primero que hay que asumir es que en el mercado uno está parado en sus pies y toma sus propias decisiones, aun cuando éstas deriven en dejar en otras manos la gestión del patrimonio propio. Esto supone por lo menos dos cosas: que se tenga la capacidad de elegir al que va a tomar las decisiones (institución, asesor, etcétera), y si no funciona como uno espera, sacarlo del escenario sin piedad y aprender de ello para no volver a elegir mal.

Fluctuaciones sin remedio

Otro elemento en juego, en esto de entender como nos aproximamos al riesgo, es que el mercado de renta variable por naturaleza fluctúa. A veces lo hace con violencia y por razones inexplicables, lo que puede hacer cambiar el valor presente del patrimonio de manera súbita. De hecho, todos los días hay cambios. Por lo tanto, uno tiene que ser consciente de ello y de la magnitud de los cambios, y comparar esto con la tolerancia que cada quien tiene con un fenómeno de estas características.

Un ejemplo personal para ilustrar el tema: hace muchos años, al calor de un alza, mi padre me dijo que quería participar. Le pregunté si sabía en lo que se metía y respondió que sí. Ofrecí mi ayuda, aceptó y establecimos un año como plazo para la evaluación de resultados. Unas semanas después, el mercado dentro del alza en que operaba, empezó a bajar y mi padre se puso nervioso. Le dije que era normal y que no se desesperará. Una semana después la trayectoria no cambiaba y él me dijo: “quiero ganar todos los días”. Vendí sus acciones y le compre un cete. Al final del año, ganó 10%. Su inversión bursátil le hubiera dado 35%. Sin comentarios.

Si quieres ganar algo más que lo que la tasa de interés ofrece, tienes que admitir la posibilidad de perder. Tú decides cuánto, en qué plazo y cómo medirlo y si esto es menos de lo que el mercado refleja en su comportamiento, admite que no puedes con ello y no la pases mal. Lo anterior implica un mejor conocimiento del mercado y de ti mismo, como posible participante.

Conocimiento y técnica

La operación de los mercados supone el conocimiento de información y de técnica necesaria para integrarla. Este es otro elemento importante para mejorar la aproximación al riesgo. Porque el análisis es una parte importante, pero la integración es la otra. Se puede entender todo, pero hay que saber qué hacer con ello, en tiempo y forma, asumiendo el error posible y siempre presente. Contar con información correcta es indispensable y supone método y capacidad para entenderla. No acumulen información, cantidad nunca es calidad. Usen la que puedan procesar –eso evitará pérdida de tiempo y reducirá su grado de error– y encuentren una técnica y método para obtener el mejor resultado posible (de acuerdo con su capacidad). Algo que ayudará es concentrarse en un grupo reducido de acciones. En lo personal, pienso que no necesitan más de cuatro o cinco.

Después de todo lo anterior, sean disciplinados con la práctica elegida y resígnense a asumirse como seres falibles, pero que cada vez que se equivocan es posible aprender un poco del error cometido y no volverlo a cometer en la siguiente ocasión. Sería decepcionante volver a sentir lo mismo y no ayudará a mejorar el desempeño en el mercado.

Así que, más allá de lo que haya ocurrido cuando lean este artículo –y me refiero a si el mercado siguió subiendo o se tomó una pausa e incluso si inició una baja–, pienso que si ponen en acción algo de lo mencionado en estas líneas los resultados pueden mejorar, más allá de los números. La idea sería que se sintieran más confortables en un ambiente hostil, pero perfectamente humano. ¡Suerte! También la necesitarán.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s