Dividendos: ¿realmente funcionan?

*Texto publicado en la edición impresa de la revista de abril de 2012.

Inversiones en un mundo con menores rendimientos

DIVIDENDOS: ¿REALMENTE FUNCIONAN?

El mundo envejece rápidamente. El número de personas mayores de 65 años se triplicará a un total global de 2 mil millones en 2050. Además, las personas viven ahora mucho más tiempo.

Con un enfoque en la generación de nuevas fuentes de ingresos a partir de inversiones en un entorno de tasas históricamente bajas, y ante los cambios demográficos, los inversionistas han acogido la inversión en valores que pagan dividendos. En el mercado de ETFs, los flujos de fondos con dividendos representaron 26% del total de renta variable global en el cuarto trimestre de 2011, frente a 6% del año anterior. Esto sirve como un indicador contrario: si los inversionistas compran, ¿es momento para vender? ¿Está demasiado saturado este intercambio? La respuesta es probablemente no… todavía.

En el estudio más reciente del BlackRock Investment Institute: Medios, Fines y Dividendos: Invertir en Dividendos en un Nuevo Mundo de Menos Rendimientos y Vidas más Largas, se señalan algunos de los pros y contras de la inversión en dividendos están incluídos. A continuación te presentamos una visión general de dicho análisis.

Vale la pena un análisis

En este clima, creemos que invertir en títulos que pagan dividendos para generar ingresos –y el aumento de éstos– es digno de un cuidadoso análisis. Incluso para inversionistas no concentrados en ingresos, los dividendos ofrecen ventajas para el crecimiento del capital a largo plazo. Sin embargo, no es una panacea para cubrir todas las necesidades de una jubilación o para la brecha de financiamiento de las pensiones. Resulta un poco más complicado que comprar una canasta de acciones de alto rendimiento.

Por una parte, es claro que los inversionistas están empezando a adoptar la idea de generar ingresos a partir de renta variable en un contexto ansioso de rendimientos. Por otra, parece haber espacio para más instrumentos. Por ejemplo, los flujos hacia fondos estadounidenses con ingresos de renta variable administrados activamente, aún palidecen en comparación con los flujos globales hacia fondos de renta fija gravables en EU. Los inversionistas colocaron únicamente $20 mil millones de dólares en dinero en el primer grupo durante los primeros 11 meses de 2011, cifra que palidece frente a los $120 mil millones de dólares invertidos en el último grupo, según datos de Strategic Insight, firma de consultoría e investigación especializada en fondos mutuos.

El alto rendimiento se negocia con un descuento ante el mercado en general y acciones de crecimiento en particular. Una de las razones es que muchos dividendos altos son de crecimiento lento, lo que reduce las probabilidades de un alza en el precio de sus acciones.

Otra razón es la forma de interpretar y entender al mercado de valores. Con toda la atención concentrada en los precios de las acciones y el desempeño de los índices bursátiles, los equipos de venta y gerentes de portafolio prefieren explicar sus decisiones de inversión enfocándose en la apreciación de capital más que en dividendos.

El descuento en dividendos se redujo, no obstante, en la reciente “década perdida” para las acciones, a medida que los inversionistas de capital empezaron a buscar tanto ingresos como estabilidad. El diferencial entre dividendos y acciones de crecimiento se encuentra ahora en mínimos históricos para los títulos estadounidenses, lo que vuelve a las acciones de altos dividendos relativamente caras para los estándares históricos.

¿La otra cara de esta afirmación?

Los inversionistas estadounidenses, cansados de la poca apreciación de capital del mercado de valores en la última década, han re evaluado el valor de los dividendos. Además, no sirve de nada comparar las acciones de altos dividendos con las de menor dividendo, si el objetivo principal es el ingreso de renta variable.

La tendencia hacia una nueva apreciación de los dividendos no es tan pronunciada en otras regiones. De acuerdo con la firma de correduría financiera, Empirical Research Partners, los dividendos no estadounidenses tienen un precio razonable de menos de 10 veces los ingresos adicionales. Incluso los mejores generadores de dividendos entre las acciones estadounidenses de gran capitalización tienen aún valor según estándares absolutos, cotizando a menos de 12 veces los ingresos a futuro. Es el precio más barato que han tenido en 10 años, descontando el período de la última crisis financiera.

Pagos: espacio para crecer

Las acciones con un alto beneficio en dividendos, pero bajo crecimiento en estos, tienden a un rendimiento más bajo en el mercado en general. Por eso es importante revisar el rango de pagos: el porcentaje de ganancias que las empresas pagan en dividendos. El pago de dividendos está en función de muchos factores, el crecimiento de las ganancias es uno de ellos, además de la fortaleza de las hojas de balance y los niveles actuales de pago.

Si bien el aumento de las ganancias es actualmente moderando, las hojas de balance de las empresas tienen más dinero y son más sólidas. La proporción de pago es modesta en todo el mundo, y a niveles históricamente bajos en Estados Unidos.

La proporción de pago del 27% de las empresas estadounidenses es aproximadamente la mitad del promedio general del mercado. Esperaríamos ver un retorno a la proporción “normal” de pago y una oportunidad para los inversionistas de cobrar niveles de ingresos mayores. El caso de Europa es más débil, con proporciones de pago promedio de más del 40%. Bajas, aunque no raramente bajas.

Los pagos de dividendos han crecido en el mercado estadounidense. Después del desliz en 2009, más compañías los aumentan y menos los recortan. La pregunta clave es: ¿Los actuales generadores de bajos dividendos aumentarán los pagos? Es imposible responder sin recurrir al análisis de la empresa en particular, e incluso así es difícil adivinar las intenciones de la directiva y su capacidad de oferta. De hecho, las proporción de pago es sólo un factor que los inversionistas deben considerar en la elección de acciones para el aumento de dividendos. Otros incluyen la fortaleza del negocio subyacente, el entorno económico, la pericia de los directores y la historia de pagos de la compañía.

Por ello, vale la pena concentrarse en empresas con fuertes flujos de caja libres. En general, estas empresas ofrecen el mejor valor en una década en el mercado estadounidense, exceptuando la crisis de 2008-09.

De las compañías con fuertes flujos de efectivo (definido aquí como el quintil superior del Índice Russell 1000), los que pagan pocos o nulos dividendos negocian ahora con un descuento a rendimientos altos. Esto es inusual en los últimos años y sugiere que las compañías de Estados Unidos con fuertes flujos de efectivo y bajos dividendos, en la actualidad, ofrecen un valor convincente.

*Este estudio fue elaborado por el Black Rock Investment Institute y participaron:
  • Quintin Price, Head of BlackRock fundamental equity
  • Robert Hayes, Head of Client strategy, BlackRock multiasset Client solutions
  • Chris Leavy, Chief Investment offi cer of Us fundamental equity
  • Ewen Cameron Watt, Chief Investment strategist, Blackrock Investment Institute
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