TIEMPO ES DINERO

Ponle manecillas a tu portafolio

TIEMPO ES DINERO

[Por Óscar Granados Bartolo]

La inversión en relojes puede ser una herramienta alternativa para obtener buenos rendimientos, además alimenta una pasión por una maquinaria tan exacta y bella que va más allá de sólo dar la hora.

Aunque todos sirven para lo mismo, los relojes son objetos cuyo valor cultural y monetario es inmune a la moda. Es por ello que algunos inversionistas buscan en el tiempo aquellos activos tangibles, cuyo valor se aprecia en el ir y venir de las manecillas.

“Junto con las obras de arte, joyas y piedras preciosas, los relojes de colección actúan como activos de refugio ante la volatilidad de los mercados financieros –afirma Alfredo Paramico, administrador del fondo Precious Time, un hedge fund establecido en Luxemburgo que invierte en relojes de colección–. Por ejemplo, un reloj Patek Philippe 530, de hace 20 años, alcanza ahora un precio de venta de €890 mil euros, monto que representa un rendimiento promedio anualizado de más de 20% sobre el costo original del artículo. El afortunado propietario de un Rolex cronógrafo 6234 puede obtener hasta €180 mil euros, tan sólo con dejar correr dos décadas. Con ello podría estar generando una rentabilidad media anual de más de 19%”.

La consultoría Passion Investments indica que muy a menudo los “inversionistas emocionales” buscan un retorno económico significativo sobre sus activos fijos, pero también buscan beneficios en aquellas actividades que los llenan de placer. “La mayoría de ellos diversifica de 10 a 20% de sus activos en inversiones emocionales que les permite colocar su dinero en algo que les importa apasionadamente. Esto también les da la oportunidad de pasar a sus herederos no sólo dinero, sino también los derechos, responsabilidades, privilegios y títulos de sus pasiones”, indica la consultoría.

Tan sólo en 2010, joyas, piedras preciosas y relojes representaron 22% de todas las inversiones de pasión, de acuerdo con un análisis de Merrill Lynch – Capgemini. Los grandes patrimonios de Oriente Medio tuvieron la mayor proporción con 29%. Los precios récord de los diamantes en las subastas internacionales muestran cómo cada vez hay una mayor tendencia entre los grandes inversionistas del mundo para buscar alternativas de inversión segura y de alto crecimiento.

“Christie’s, la casa de subastas a escala internacional, colocó en mayo de 2010 un reloj Patek Philippe 1527, fabricado en 1943, cuya venta superó los €4.5 millones de euros, después de una larga guerra de ofertas entre los coleccionistas y entusiastas de varios continentes. Con un calendario perpetuo, cronógrafo y fases de la luna, esta pieza establece un nuevo récord mundial para un reloj de muñeca de oro amarillo”, afirma Alfredo Paramico.

Los minutos mexicanos

El tiempo le ganó a una familia de origen alemán que se estableció en México a mediados del siglo XIX, dejando sólo un reloj de piso como único testigo de aquellos que vieron en el país un espacio de oportunidades. Su actual dueño, Markus Frehner, responsable y fundador del Museo del Tiempo, es un apasionado por las manecillas. En su casa, al sur de la ciudad de México, la hora es lo de menos, lo importante es el objeto que se mira para consultar que ha llegado la hora de despertarse, ir a comer, salir a la cita de trabajo, etcétera. “En el país no existe un mercado formal de relojes antiguos. A pesar de ello, la compraventa de este tipo de artículos ha ido en ascenso, no como una forma de inversión, en principio, sino por gusto y glamour. Los relojes están lejos de ser objetos de especulación como el oro o las divisas. El mexicano no ha sido capaz de ver en las antigüedades un verdadero mercado, como en otros países principalmente de Europa”, agrega el coleccionista.

Luis López Morton, director de la casa de subastas Morton, expone que en los últimos 10 años, los mexicanos de mayores recursos o con un capital importante iniciaron a demandar relojes y joyas. “Nos hemos dado cuenta de que mucha gente quiere vender, porque no quieren heredar la pieza que tienen o porque necesitan dinero”, añade. Tan sólo en este año, Morton piensa realizar al menos ocho subastas de joyas y relojes, dada la demanda que se tiene por este tipo de piezas.

Según Alfredo Paramico las marcas favoritas para invertir son las siguientes:

  • Patek Philippe
  • Rolex
  • Audemars Piguet
  • Omega
  • Cartier

“Se requieren al menos $4 mil dólares para comprar un reloj de marca reconocida, que con el paso del tiempo gane valor”, dice Luis López Morton. Aunque para Markus Frehner, el rendimiento es lo de menos, “porque sobresale más el aprecio por una pieza”.

Apostar una gran parte del patrimonio en estos activos podría ser un riesgo si no se conocen con detalle las características del reloj, pues en muchas ocasiones gana el estatus por una marca. Los principales lugares donde se pueden hacer las mayores transacciones de estos artículos son las casas de subastas, pero dada la incipiente demanda en México, los expertos acuden a países europeos y Estados Unidos, donde pueden adquirir un mayor número de marcas y mejores precios.

El oro importa

El director de Morton indica que el precio y la demanda por los relojes y las joyas se ha dado gracias al repunte que ha tenido el precio del oro. De acuerdo con el Consejo Mundial del Oro (World Gold Council), la demanda por este metal precioso alcanzó en 2011 máximos históricos, impulsada sobre todo por China, que podría superar a India en 2012 como el principal consumidor mundial de este metal.

Tan sólo en 2011, el precio del oro cerró en $1,556 dólares por onza, lo que representó una rentabilidad positiva de 10.59% durante los doce meses del año.

GFMS, reconocida consultora en precios de metales preciosos, expone que los inversionistas buscan la seguridad del oro físico porque la incertidumbre económica y las caídas de las tasas de interés reducen el atractivo en otros instrumentos, mientras las primas para monedas y barras de oro van en ascenso.

López Morton añade que en la misma proporción que sube el precio de este metal precioso, se ha incrementa el valor de las joyas y relojes que contienen una parte importe de oro en su diseño.

Precios justos

“No hay precio por una pieza heredada. Eso nadie lo paga, lo único que importa en este negocio es el precio justo por el reloj que se tiene”, afirma Markus Frehner. Aunque los grandes problemas que enfrentan las casas de subastas son los precios, que en muchas ocasiones llegan a ser inferiores al costo original de la pieza que fue adquirida años atrás en una joyería,. “El negocio de invertir está en comprar usado”, agrega López Mortón.

Los mejores rendimientos se obtienen de aquellas piezas que no se producen al vapor de las máquinas. Son relojes cuyo valor se lo han dado los años y, por lo tanto, la historia. Markus Frehner tiene a un costado de su oficina un reloj de 1705. La pieza cuenta con una caja de madera de ébano, acabado de laca china y adornos de bronce. A ello se le añade el sonido de 15 martillos que retumban sobre 10 campanas. La pieza toca hasta tres melodías. Esta pieza es única, pues se fabricó para Ana Estuardo, reina de Inglaterra, Escocia e Irlanda. “Si vas a invertir en relojes, estos son los indicados, los antiguos, los de colección. Y hay que darle tiempo al tiempo”, dice este apasionado relojero suizo.

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