GUÍA DE INVERSIÓN PARA PRINCIPIANTES

Tus primeros pasos

GUÍA DE INVERSIÓN PARA PRINCIPIANTES

[Por Joan Lanzagorta]

Desde que comencé a escribir sobre finanzas personales e inversiones, hace ya más de 15 años, la pregunta que recibo con más frecuencia es: “¿Dónde me sugieres invertir mi dinero? ¿Cómo puedo obtener mejores rendimientos?”. Es lógico: las tasas de interés en México han bajado significativamente y muchas de las opciones que antes ofrecían rendimientos estables y seguros por arriba de la inflación (como algunos fondos de inversión en instrumentos de deuda) han dejado de ser una opción para mucha gente desde hace tiempo.

Aprender a invertir nuestro dinero de una manera adecuada no es difícil, pero es necesario comprender algunos conceptos y principios básicos que pueden explicarse de una manera muy sencilla e intuitiva. Pero además de entenderlos, es muy importante nunca olvidarlos. Cuando alguien nos cuenta alguna mala experiencia con sus inversiones, casi siempre podemos darnos cuenta de que el problema tiene que ver con no haber tomado en cuenta alguno de estos conceptos. Vayamos paso a paso.

Paso 1. ¿Cuál es tu meta?

Una de las primeras cosas que uno tiene que definir es su horizonte de inversión, es decir, si vamos a invertir a corto, mediano o largo plazo, pero para eso tenemos que definir muy bien cuáles son nuestras metas. Veamos un par de ejemplos:

  • Ejemplo 1. Javier y su novia tienen planes de casarse y están ahorrando para dar el enganche de un departamento. Ellos esperan tener dinero suficiente dentro de 18 meses, pero quieren invertir ese dinero para conservar su poder adquisitivo y para que vaya creciendo, de forma que puedan alcanzar su meta.

Es claro que Javier y su novia tienen un horizonte de inversión de corto plazo, ya que pronto necesitarán disponer de su dinero. En este sentido, necesitan invertirlo en instrumentos estables, seguros y que les puedan generar un rendimiento por arriba de la inflación, para que ese dinero no pierda valor.

No deberían invertir en acciones, ni en dólares, porque esto pondría en riesgo su meta. ¿Qué pasaría si el dólar baja de precio, como ha sucedido muchas veces? ¿O si entramos en una nueva recesión? En este caso no tendrían el dinero suficiente para pagar el enganche en esos 18 meses. Se tendrían que esperar a que sus inversiones se recuperen o a ahorrar más dinero para compensarlo.

  • Ejemplo 2. A Martha le preocupa tener dinero suficiente para su retiro. Se ha dado cuenta que es muy probable que si se retira a los 60 años, necesite dinero suficiente para vivir durante 25 más (es decir, por lo menos hasta los 85). También sabe que el ahorro en su afore no le dará, por mucho, una pensión suficiente para mantener su nivel de vida. Por lo tanto, quiere comenzar a ahorrar desde hoy.

Su horizonte de inversión es de 35 años y puede darse el lujo de invertir buena parte del mismo en instrumentos más volátiles, pero que en el largo plazo le pueden ofrecer un crecimiento importante de su dinero. Por ejemplo, puede contemplar invertir parte de sus recursos en acciones de empresas sólidas, rentables y que pagan dividendos de manera consistente. Puede invertir un poco en economías con un alto crecimiento, como China o Brasil. También, desde luego, puede poner también parte de su dinero en instrumentos menos volátiles, como bonos a tasa fija.

Sin embargo, Martha no debería invertir parte importante de su dinero en pagarés o cetes a 28 días porque no tiene ningún sentido. Los rendimientos que dan estos instrumentos apenas compensan la inflación y no generan un valor agregado en plazos largos.

Entonces, el primer paso es tener muy claro cuál es nuestro horizonte de inversión. Para darte algunas ideas, observa el cuadro ¿Cuál es tu horizonte de inversión?.

Paso 2. ¿Cuánto riesgo estás dispuesto a asumir?

La mayoría de las personas buscan inversiones sin riesgo y eso sencillamente no existe. Alguien podría argumentar que los pagarés a 28 días son seguros. Lo son, pero no al 100%. El banco podría quebrar, por ejemplo, y aunque nuestro ahorro está protegido por el IPAB, las leyes podrían cambiar o el Gobierno Federal podría simplemente no tener dinero suficiente para hacer frente a una “huida bancaria” (que todo mundo saque su dinero al mismo tiempo por miedo). Recordemos el famoso “corralito” en Argentina, una ley que entre otras cosas prohibió a la gente sacar su dinero de los bancos y que generó afectaciones al patrimonio de las personas.

Es natural que la gente diga: “quiero el menor riesgo posible” o “quiero invertir en algo donde no pueda perder”. Por eso es importante saber que hay inversiones con distinto grado de riesgo (algunas son bastante seguras, otras no tanto).

En el ejemplo de Martha, se tiene un horizonte de inversión de 35 años y no tiene mucho sentido invertir gran parte de sus recursos en pagarés o cetes a 28 días, incluso si ella fuera una persona con muchísima aversión al riesgo.

En esos casos, donde existe muy poca tolerancia al riesgo, quizá lo más conveniente sea hacer un portafolio que tenga bonos y udibonos de tasa fija a diferentes plazos, respaldados por el Gobierno Federal. Pero es fundamental que se entienda cómo funcionan estos instrumentos: el dinero está garantizado por el gobierno (que es el mejor aval posible en México) y siempre recibirá la tasa de interés pactada.

Sin embargo, también es necesario comprender que los bonos se pueden comprar y vender en cualquier momento, es decir, una persona que compra un bono a 30 años lo puede vender antes si necesita liquidez. Por lo tanto, todos los bonos tienen un valor de mercado y ese es el que aparece en el estado de cuenta como saldo.

Entonces, a pesar de que el dinero está garantizado por el gobierno, al igual que el pago de los intereses a la tasa fija pactada, el saldo en el estado de cuenta podría ser mayor o menor (ojo con las minusvalías), porque es un reflejo de cuánto dinero le darían a esa persona si quisiera vender los bonos en ese momento. No tiene nada que ver con el capital o con los intereses que recibirá.

Paso 3. Arma tu portafolio ideal

Ya que tenemos una idea más clara de cuál es nuestro horizonte de inversión y nuestra tolerancia al riesgo, es momento de buscar qué tipo de portafolio es el adecuado para nosotros.

Es importante hablar de los dos tipos principales de activos que existen para entenderlos mejor: instrumentos de deuda e instrumentos de renta variable.

Instrumentos de deuda. Funcionan como los pagarés bancarios. En un pagaré, uno le está “prestando” dinero al banco, quien promete regresarlo al vencimiento junto con los intereses. Es un préstamo, por eso se llaman instrumentos de deuda.

Cuando uno compra cetes, le estamos prestando nuestro dinero al Gobierno Federal. También podemos prestarle a empresas: de hecho muchas emiten bonos y los colocan en los mercados financieros para obtener financiamiento. Para las empresas es mucho más barato este instrumento que pedirle prestado al banco.

Algunos instrumentos de deuda pagan tasa fija durante todo el plazo (hasta 30 años). Otros tienen una tasa que se revisa cada cierto periodo, con base en una fórmula preestablecida. Por lo general, los que son a corto plazo los pagan al vencimiento, los de mediano y largo plazo tienen pago periódico de intereses.

Si uno se fija bien, los instrumentos de deuda a corto plazo apenas pagan una tasa de interés cercana a la inflación (a veces incluso por debajo de ella). En Estados Unidos, los Treasury Bills (equivalentes a los cetes a 28 días) llevan varios años pagando tasas de interés inferiores a la inflación.

¿Por qué? Para motivar a que la gente invierta su dinero en negocios, en lugar de meterlo al banco. Además, porque las tasas de interés también obedecen a un factor de oferta y demanda: el gobierno busca pagar la menor tasa de interés posible para financiarse mientras haya inversionistas que le entren, y así todos contentos.

Los instrumentos de deuda a mediano y largo plazo pueden pagar un poco más arriba de la inflación, entre tres y cuatro puntos porcentuales (como normalmente sucede en México). Los que son a largo plazo y tasa fija están sujetos a que las tasas suban, la inflación también y, de pronto, nos quedemos con un bono que paga menos. Esta es la razón por la que, como explicamos antes, tienen un valor de mercado. Lo podemos vender, pero su valor será bastante menor para compensar la tasa de interés que paga. Ese es el riesgo que tienen estos instrumentos de inversión.

Instrumentos de renta variable. Si queremos ver crecer nuestro dinero en el mediano y largo plazo, más allá de la inflación, difícilmente lo lograremos invirtiendo simplemente en instrumentos de deuda. Necesitamos forzosamente invertir en un negocio, es decir, en renta variable. En los mercados financieros, esto se hace a través de la Bolsa de valores.

Recordemos que cuando uno invierte en Bolsa, lo que hace es comprar acciones de empresas que cotizan en ella. Esto significa que uno se convierte parcialmente en dueño de las mismas. Aunque las acciones tienen una volatilidad (suben y bajan todos los días y se mueven con base en muchos factores), la realidad es que al final todo depende del desempeño de las empresas, de su crecimiento y de las utilidades que sean capaces de generar. El mercado, tarde o temprano, a pesar de la volatilidad reconoce su justo valor. Esta es una premisa básica que constantemente se nos olvida como inversionistas.

Por eso, incluso la persona más conservadora del mundo y con más aversión al riesgo, cuando invierte a largo plazo debe considerar poner un 10% de su dinero en Bolsa. Esto le añade un poquito de volatilidad a su portafolio, pero no demasiada como para hacerle perder el sueño. Sólo así le agrega un potencial de crecimiento mayor a su dinero.

No debemos tenerle miedo a la Bolsa, sino aprender qué es y cómo funciona. Si no tomamos en cuenta este mercado, nuestro portafolio estará condenado a ganar quizá un poquito más que la inflación, pero muchas veces esto no será suficiente para alcanzar nuestras metas de largo plazo, como el ahorro para el retiro.

Tampoco tenemos que ser demasiado expertos para invertir en el mercado de valores. Ni siquiera debemos seleccionar en qué empresas hacerlo: existen instrumentos que nos permiten invertir en el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa, donde aparecen las empresas más cotizadas y cuya muestra se revisa cada cierto tiempo (las empresas malas y que dejan de operarse mucho salen, mientras que las que están generando interés entran), por lo que ahí están las mejores compañías para invertir.

Una vez dicho esto, acércate a tu asesor financiero para que te ayude a construir el mejor portafolio para ti y hazle todas las preguntas que te surjan para poder tomar las mejores decisiones para invertir.

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12 pensamientos en “GUÍA DE INVERSIÓN PARA PRINCIPIANTES

  1. Tengo 23 años.
    ¿En donde me recomiendas invertir mis ahorros?

    Mi caso es el ejemplo uno..me gustaría invertir para poder juntar para un departamento o casa.

    Muchas gracias por tu apoyo y te invito a entrar a mi blog.

    • Hola Alejandro:
      Como el texto lo sugiere, la recomendación en metas de mediano y largo plazos, lo recomendable es invertir en instrumentos de deuda y renta variable. Dependiendo de qué tan tolerante al riesgo seas y cuánto tiempo establezcas para juntar el monto que deseas (plazo). Por ejemplo, si tuvieras 10 años –que por tu edad puede ser un plazo razonable– lo recomendable es que elijas un fondo de inversión donde el componente de renta variable sea de hasta un 40%, pues si llegaran haber minusvalías el tiempo puede ayudarte a compensarlas.
      Lo mejor es que te acerques a algún intermediario (casa de Bolsa, banco o fondo de inversión) para que junto con un asesor planeen una estrategia que se adapte a tu perfil de inversionista.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  2. hola, me interesa mucho el tema de las inversiones, y me gustaria empaparme de buena informacion, que libros o publicaciones o paginas web crees que me puedan ayudar con esto-

    • Hola Alexo:
      Además de leer (incluso, suscribirte) a la revista Inversionista, te recomendamos los libros de nuestro columnista Carlos Ponce. Los encuentras bajo el sello de editorial LID en cualquier librería.
      También puedes tomar cursos en BMV Educación, consulta el calendario en: http://www.bmveducacion.com.mx/
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  3. Hola

    Comprendo lo que expones pero que hacer cuando tengo definido k mi meta es a mediano plazo y que mi dinero se está moviendo en portafolio de una casa de bolsa pero el primer mes gane el segundo perdí y el tercero gane pero no se recuperó lo k perdí el mes pasado ósea k tengo menos dinero k de lo k invertí en un principio será k tengo k cambiar de asesor o casa de bolsa?

    • Hola Claudia:
      Como ya lo hemos comentado, la Bolsa en un instrumento de inversión para metas de largo plazo, sobre todo cuando no te dedicas de lleno a manejar carteras de tiempo completo, como lo hace un trader.
      Para metas de mediano plazo puede funcionar un fondo de inversión con un componente de deuda mayor al de renta variable (70-30) quizá. Pero lo mejor que puede hacer en tu caso es sentarte con tu asesor de inversión para que te explique a detalle de dónde vienen las minusvalías que has tenido y que reestructura de portafolio te puede ofrecer, antes de pensar en cambiar de casa de Bolsa.
      Recuerda: la Bolsa siempre se recupera, pero a veces tarda más que otras (pueden ser meses o años, por eso la recomendación para el largo plazo). Mientras tu no saques tu dinero, no has perdido, porque sigues invertido.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  4. Hola Erick:
    Te expongo mi situación tengo 34 años en mi afore tengo muy pero muy poco ahorrado y no tendré acceso a una pensión por parte del IMSS, ya que empecé a laborar con la ley del 97 por lo anterior deseo inverir en un fondo para el retiro que pueda retirar a los 55 años, soy profesional por honorarios, que Fondo de Inversión para el retiro me recomiendas en el que pueda obtener una buena ganancia y garantizar mi vejez

    • Hola Angélica:
      En la página de la Consar (www.consar.gob.mx) puedes consultar los rendimientos netos (rendimiento menos comisiones) que han pagado cada una de las siefores (por tu edad te corresponde la SB1). Es recomendable elegir alguna cuyo rendimiento se ubique por arriba de la media porque eso significará que, con el tiempo, podrás reunir una mayor suma de dinero.
      De hecho, estás en un muy buen tiempo para incrementar tu ahorro de manera voluntaria (todavía tienes entre 25 a 30 años), y recuerda que en largos plazos, por poco que ahorres (pero tiene que ser de manera disciplinada), el interés compuesto puede ayudarte a lograr metas financieras muy importantes. Lo que cuenta es empezar ya con determinación y constancia.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  5. Donde puedo invertir mi dinero aquí en México o donde me recomendarías invertirlo soy un joven de 18 años

    • Hola José:
      Los primero que tienes que definir es tu meta: ¿para qué quieres invertir y por cuánto tiempo (plazo)? También piensa qué tan torelante puedes ser al riesgo. Por tu edad, podrías animarte a invertir de manera agresiva, pero depende de tu meta para poder terminar de perfilarte. Y eso sí: siempre bien asesorado y con una sólida estrategia detrás.
      Una vez que tengas una meta definida, el siguiente paso es buscar en instrumento financiero más adecuado para ti. Existen muchos, desde los más conservadores, como los cetes, hasta los más agresivos como las acciones en Bolsa.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

  6. DONDE PUEDO INVERTIR Y CON CUANTO PUEDO INICIAR CON UNA CANTIDAD MINIMA Y SOBRE TODO CON CUAL BOLSA DE CORREDORES QUE ES SEGURA YA QUE ESTOY EMPEZANDO A PENSAR EN MI RETIRO AMIGO Y LO QUE SE SIGA GANANDO SEGUIR REINVIRTIENDO….. ESPERO SU VALIOSO APOYO ESTIMADOS MIOS…

    • Hola Eric:
      Afortunadamente, cada vez existen más oportunidades de inversión que requieren montos muy accesibles. A largo plazo, como suele ser el retiro, una de las opciones más rentables son las acciones y para ello tienes dos opciones a tu alcance:
      1) Fondos de inversión de renta variable en los que puedes invertir desde $10 mil pesos.
      2) Inversión en acciones individuales a través de brokers en línea, quienes también te piden desde $10 mil pesos (casi todas las Casas de Bolsa cuentan con este tipo de servicio), aunque ahora hay otra opción: la casa de Bolsa Kuspit (100% en línea) que solicita desde $2 mil pesos.
      Sólo un punto a tener en cuenta: la inversión en línea requiere contar con cierta cultura financiera e información.
      ¡Saludos!
      Dr. Milton

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