TEMERLE AL CONTAGIO Y NO A LA INFLACIÓN

* Texto publicado en la versión impresa de marzo de 2012.

Riesgos reales

TEMERLE AL CONTAGIO Y NO A LA INFLACIÓN

[Por Eduardo Ávila* / Foto Dreamstime]

La crisis europea parece muy lejana para los mexicanos. Sin embargo, corre peligro nuestro principal socio comercial: Estados Unidos.

Al inicio de 2012, los temores que pesaban sobre la economía mexicana estaban sesgados hacia inflación. Sin embargo, consideramos que los miedos se irán invirtiendo conforme avance el año, por lo que la aversión a una escalada de precios irá disminuyendo conforme se vislumbre la posibilidad de una mayor desaceleración económica.

Susto inflacionario

Al cierre de 2011, la inflación anual en México se ubicó en 3.8%, nivel muy cercano al techo del intervalo establecido por el Banco de México (Banxico), que se ubicaba entre 2% y 4%. Lo anterior generó deterioro en las expectativas de inflación. Adicionalmente, la volatilidad cambiaria de los últimos meses elevó el temor a un efecto de contagio hacia la inflación. De esta forma, tanto el mercado de dinero como los analistas modificaron sus perspectivas sobre la política monetaria. Migraron de un escenario de baja de tasas de interés (política laxa) hacia estabilidad en tasas o alzas.

Todo lo que sube… ¿baja?

El repunte en la inflación general es atribuible a factores temporales. Al separar a la inflación en subyacente y no subyacente, se puede apreciar que el repunte inflacionario es atribuible al factor no subyacente. Este subíndice se compone de precios públicos y agropecuarios y la inflación anual no subyacente se encuentra en niveles cercanos al +4.0% (promedio anual). Estos precios se caracterizan por ser altamente volátiles y podrían distorsionar la lectura de la inflación. Al respecto, esperamos que la tendencia de los precios agropecuarios se revierta hacia la segunda mitad de 2012, lo que eliminaría buena parte de las presiones inflacionarias.

Poco que temer al tipo de cambio

En cuanto a la inflación anual subyacente, que incorpora precios de mercancías y servicios, ha presentado un comportamiento razonable y se espera estable en niveles cercanos a 3.2% (promedio anual). Hasta el momento no existe evidencia que indique que la inflación subyacente se ha contaminado de los recientes periodos de debilidad cambiaria. Consideramos que el temor a un contagio es poco fundamentado, ya que dentro de la cadena productiva se percibe poca intención de pasar los costos cambiarios al consumidor final. Dentro de este fenómeno se encuentran los márgenes de empresas importadoras/distribuidoras y el costo de perder participación de mercado. Adicionalmente, en 2011 el Banxico publicó un estudio donde revela que el contagio de los recientes periodos de debilidad cambiaria ha tenido poco impacto en la inflación. Aunque la inflación ha alcanzado niveles elevados, dicho movimiento se deriva de elementos temporales. La inflación subyacente, que refleja de manera más adecuada las presiones inflacionarias, se ha mantenido estable.

Crecimiento esperado no tan malo

Al inicio del año, las estimaciones de crecimiento económico para México para el 2012 eran del 3.5%. Uno de los elementos que contribuye a explicar el comportamiento de la economía mexicana es el crecimiento de Estados Unidos, cuyas expectativas situaban al PIB norteamericano con un incremento del 2.1%. De esta forma, el panorama para México se presentaba con crecimiento moderado, en línea con el comportamiento para el resto de América Latina y superior al de muchos países avanzados.

El verdadero riesgo

Debido a la estrecha relación entre la economía de EU y México, el comportamiento que se prevé para nuestro vecino del norte con un crecimiento de 2.1% influye favorablemente sobre las estimaciones para la economía mexicana. Tradicionalmente, los riesgos al crecimiento de México provienen de factores internos y externos, en este caso, específicamente de EU. Pero para 2012 será necesario incorporar al escenario los riesgos de la eurozona.

La escasa relación comercial y financiera entre México y la Comunidad Europea podría restar argumentos para considerarla un riesgo directo. Sin embargo, la eurozona adquiere importancia cuando la incorporamos al escenario no como riesgo a México sino directamente a EU. Si bien Europa no define el comportamiento de México, sí explica parte del crecimiento de EU, que es la principal variable para el crecimiento de nuestra economía. Las estimaciones para la eurozona preveían una caída del PIB de -0.5% para el 2012; bajo este escenario, la economía de estadounidense podría sólo ralentizarse. Pero en caso de que se presente una recesión en el viejo continente de entre -1.5% y -2%, las consecuencias para la economía norteamericana serían mayores y, por ende, elevar los temores a una mayor pérdida de crecimiento en México. Consideramos que la recesión en la eurozona será mayor a la esperada, por lo que los riesgos para EU y México podrían aumentar en los siguientes meses.

* Eduardo Ávila es subdirector de Análisis de Monex. Escríbele a eavila@monex.com.mx
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