REFUGIOS DE LARGO PLAZO

*Artículo publicado en la edición impresa de febrero de 2012. 

Mercados BRICS

REFUGIOS DE LARGO PLAZO

[Por Ismael Jiménez Márquez / Ilustración José Luis Ramírez Ochoa]

Ante la inestabilidad económica europea y los problemas de Estados Unidos para manejar su déficit fiscal, desde principios de agosto, los mercados bursátiles de todo el mundo entraron en una turbulencia financiera. Esto provocó que los inversionistas busquen destinos más seguros para sus capitales. Los destinos son variados, sin embargo, es difícil prever cuál de ellos ofrecerá las mayores garantías de certidumbre y estabilidad a mediano y largo plazo.

“En un contexto en donde la tendencia global apunta hacia crecimientos bajos para este año, es factible que los mercados emergentes puedan ser un buen destino de inversión, sobre todo, para aquellos que buscan diversificar su portafolio”, señala Rogelio Gallegos, director de Análisis de Fondos de Inversión y Renta Variable de Actinver.

Ante la actual tendencia de regionalización de las economías, la crisis particular de un país provoca incertidumbre financiera y contagios en más de una economía, provocando inestabilidad en una región completa, como hoy ocurre en Europa. Del mismo modo, cuando se observa crecimiento económico liderado por una o más economías, sus vecinos inmediatos y principales socios comerciales igualmente se contagian.

En un contexto de globalización ninguna economía del mundo puede asegurar inmunidad. Sin embargo, existen países que, con base en sus finanzas internas, control de precios y tasas de interés, han logrado mantener estables sus principales indicadores sin que hayan tenido que recurrir a medidas extremas que afecten sus economías locales. Esto no significa que la crisis o una desaceleración inminente deje de afectarles o que, al igual que en todo el mundo, sus actividades económicas y comerciales se vean mermadas.

Destinos estables

La diferencia para países como Brasil y México es que debido a la sanidad de sus finanzas, podrán pasar el trance en mejores términos que sus iguales europeos. De acuerdo con un estudio realizado por Standard & Poor’s Ratings México, América Latina se recuperó de forma sobresaliente de la reciente crisis económica de 2008. El informe revela que en su conjunto, la región creció en promedio 6.5% anual en 2010. La recuperación regional resulta sobresaliente después de que en 2009 haya registrado una caída de -1.9%.

El mismo informe señala que para 2012 se estima que un crecimiento de 4.2%, resultado de la dinámica que han observado las economías de Brasil, Perú, Chile, Argentina, Colombia y México, que lideran la región.

La fortaleza de estos países es consecuencia de varios factores, entre los que destacan los siguientes:

  • Bajo nivel de endeudamiento
  • Fuerte dinamismo exportador (sobre todo en países como Brasil y México)
  • Bajos niveles de inflación
  • Buen manejo de las finanzas públicas saludables

“De este modo, la región se presenta como una oportunidad para las inversiones de largo plazo”, según Gallegos.

Es importante reiterar que tanto la región como sus principales actores económicos no son inmunes a los efectos de la economía global. Sólo en lo que va de este año (hasta el 21 de octubre), el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) reporta una pérdida de -11%, mientras que el índice Bovespa de Brasil lleva un retroceso de -22%. No obstante, desde el inicio de la actual turbulencia bursátil a principios de agosto, el retroceso sólo ha sido de -4.9 y -3.1%, respectivamente, caídas menores a las de países como Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España (PIIGS, por sus siglas en inglés).

La agencia calificadora Moody’s, en su estudio sobre Liquidez y riesgos de financiamiento en América Latina, publicado en julio, afirma que hay más confianza en las empresas de la región, pues 54% de las corporaciones mantienen un bajo riesgo crediticio, lo que las hace susceptibles de refinanciar sus deudas y atraer inversionistas foráneas.

Empresas sólidas

La mejora continua en el riesgo de refinanciamiento de las empresas produce una variedad de factores: mejores balances corporativos, apoyo de gobiernos locales y de la banca de desarrollo y, sobre todo, un apetito cada vez mayor por la búsqueda de mayores rendimientos de deuda en mercados emergentes.

De este modo, pese al retroceso que han registrado los mercados bursátiles de México y Brasil en lo que va del año, de acuerdo con un estudio de la administradora de fondos BlackRock, las Bolsas de los países emergentes han crecido cuatro veces más en los últimos diez años, comparadas con sus homólogas en países desarrollados.

Este escenario hubiera sido impensable hace 12 años, cuando las miradas de todo el mundo estaban centradas en los tigres asiáticos, quienes atraían inversiones y crecían a ritmos espectaculares. Hoy, quizá esto no ha cambiado demasiado para los países del sureste asiático, pero el actual empuje de las principales economías latinoamericanas y el resto de los países emergentes está provocando que las miradas comiencen a dividirse. La fuerte volatilidad de los mercados en Europa y Norteamérica ha proyectado los capitales hacia Latinoamérica, que hasta el octavo mes del año reportaba la captación de $30 mil millones de dólares en cuentas de renta fija, lo que demuestra la certidumbre que la región ofrece a los inversionistas internacionales.

Niveles de deuda bajos

Otro de los factores importantes que dan solidez a los mercados de América Latina, como refugio para los inversionistas globales, son los bajos niveles de vencimiento de deuda de las empresas. De acuerdo con Moody’s, se mantendrá una relativa estabilidad entre 2011 y 2013, lo que se traduce en una buena salud financiera de las empresas de la región, permitiéndoles tanto refinanciar deuda, como emitir nueva, para que poder atraer a inversionistas internacionales.

De acuerdo con el informe de Moody’s, empresas como Odebrech, Braskem, Fibria, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad han aprovechado el contexto actual para refinanciar sus deudas, lo que les permite manejar de forma más adecuada sus flujos de caja y mantener su ritmo de operación actual.

Para el doctor Félix Boni Brandani, director de Análisis de HR Ratings, es fundamental quienes estén interesados en estos mercados deben seguir los siguientes índices:

  • EEM. Es el Índice de Mercados Emergentes
  • EWZ. Que sigue al mercado brasileño
  • EWW. Vigila la Bolsa de valores en México, y está denominado en dólares

Esos índices comparan los mercados bursátiles de la región y son un dato a tomar en cuenta por los inversionistas.

Pero en lo particular, México y Brasil presentan oportunidades con las empresas más ganadoras de sus principales índices bursátiles.

IPC

  • Grupo Elektra (ELEKTRA). Lidera el listado de las acciones con más ganancias en los últimos doce meses con crecimiento de 132.9%
  • Industrias Peñoles (PE&OLES). Con ganancias de 101.4%

Bovespa

  • Cielo (CIEL3). Con crecimiento de 197.6%
  • Grupo Pão de Açúcar (PCAR4). De septiembre de 2010 a septiembre de 2011 reportó un rendimiento de 64.3%

Así podemos ver que los periodos de recesión que antes significaba un temor de fuga de capitales, ahora es una oportunidad para los países de América Latina, que han modificado su posición de deudores para convertirse en acreedores de varias de las principales economías del mundo.

“Se están dando las condiciones macroeconómicas en la región para que los grandes fondos de inversión internacionales busquen oportunidades en América Latina – afirma Víctor Esquivel, socio consultor de KPMG México–. Esas condiciones favorables incluyen la calificación de la deuda soberana de los países y la calificación de inversión de las empresas”.

Los límites del acrónimo BRICS

Hablar de los países emergentes no puede limitarse únicamente a los países que componen el acrónimo BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), debido a que países como Chile, Perú, Indonesia, Colombia, Egipto, México o Vietnam, entre otros, vienen empujando fuerte y buscan un lugar en el escenario económico mundial que les garantice un papel protagónico en el comercio global. Ante este escenario, México y Brasil comienzan a ser piezas clave para la economía mundial como líderes de la región latinoamericana.

Un reporte de HSBC confirma que, después de una fuerte recuperación tras la crisis financiera de 2008, el ritmo de la actividad económica comienza a disiparse: el crecimiento de la producción es más débil en los últimos dos años. La pérdida del impulso se centra en la manufactura, no obstante, el sector servicios no es inmune y, de mantenerse la tendencia, pronto podría verse alcanzado.

Es importante señalar que, aun antes de la crisis financiera, el crecimiento de la economía mundial se estaba alejando de los países desarrollados y los emergentes comenzaron a tomar protagonismo. Sin embargo, el crecimiento y desarrollo del actual bloque de países emergentes está fundamentado en sus exportaciones y, paradójicamente, éstas dependen de la demanda de Estados Unidos y Europa. Y aunque los mercados emergentes signifiquen una oportunidad para las inversiones mundiales, su éxito dependerá del comportamiento global de la economía. Así, los emergentes deberán encontrar la fórmula para atemperar los efectos de la desaceleración. Brasil deberá hacer frente a la reducción de la demanda de los commodities agrícolas y sus exportaciones de hierro, mientras que México deberá lidiar con la disminución de la demanda en Estados Unidos, su principal destino de exportación.

Félix Boni concluye que, aunque los inversionistas manifestaron un fuerte entusiasmo por los mercados emergentes después de la crisis de 2008 y durante 2009, en estos momentos las condiciones son más complicadas y habrá que tener mayor cuidado en la toma decisiones a la hora de invertir. Pero, sobre todo, hay que cuidar el flujo de inversiones para evitar nuevas burbujas bursátiles: esa será una de las principales encomiendas de los países emergentes.

Ser o no ser BRIC… ¿Esa es la cuestión?

En diciembre de 2010, Sudáfrica recibió de manera formal la invitación para pertenecer al grupo de países emergentes conocido como BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Esto causó gran revuelo entre muchos analistas, sobre todo porque lo primero que se cuestionó es si ese país cuenta con meritos suficientes para ser considerado dentro deeste grupo selecto.

De acuerdo con el Banco Mundial, Sudáfrica está considerada la economía número 31 del mundo y su PIB es de $527 mil millones de dólares; la economía rusa es cuatro veces más grande que la sudafricana y el PIB de Brasil es de $3 billones de dólares, indicadores que justifican las dudas sobre si debe o no estar dentro de los países emergentes más importantes del orbe.

China realizó la invitación de manera formal, pero no fue gratuita: Sudáfrica es el principal socio comercial del gigante asiático y es considerada la puerta de entrada a los demás países de la zona sur del continente. Estas –quizás– sean las principales razones por las que se le invitó para conformar el ahora llamado grupo BRICS (ya con su inclusión).

¿Y cómo queda México ?

Desde que Jim O’Neill, directivo de Goldman Sachs, acuñó el término BRIC, muchos analistas han parafraseado la nomenclatura “BRIMC” incluyendo a México en este grupo. La realidad es que nuestro país no está considerado para acudir a sus reuniones, y las razones pueden ser varias, como la baja incorporación de estructuras productivas nacionales en la actividad económica, lo que nos hace un importador nato (tanto de insumos primarios como de productos terminados), además de que el 80% de las exportaciones mexicanas son hacia Estados Unidos.

Sin embargo, México presenta otras ventajas, por ejemplo, cuenta con una desarrollada industria representada con importantes empresas nacionales y multinacionales, las cuales están mejor posicionadas que sus competidores chinos. Además, desde hace más de 15 años se ha venido desarrollando en México una sobresaliente plataforma de servicios de outsourcing, maquila, comercio detallista, manufactura y desarrollo industrial.

David Darst, estratega de inversión de Morgan Smith Barney, señala que los inversionistas distinguen a México como una economía más sofisticada que las BRIC. Un estudio reciente del Banco HSBC, señala que el crecimiento económico de México durante 2010, fue superior al de Rusia, mientras que La Economits Intelligence Unit, señala que México presenta un menor nivel de riesgo (42 puntos) frente a China (47), Brasil (49), India (51) y Rusia (57).

Recientemente, el Banco Mundial en su informe anual Doing Business 2012, posicionó a México en el sitio 53 como mejor lugar para la atracción de Inversión Extrajera Directa, muy por encima de los países del BRIC. China, el mejor posicionado, se ubicó en el lugar 91, y desde 2009, un informe anual de la consultoría AeroeStrategy revela que México se ha convertido en el principal receptor de inversión extranjera del sector aeroespacial en todo el mundo, incluso sobre Estados Unidos y Japón, países líderes en el sector.

Un estudio realizado por Goldman Sachs donde se estima el crecimiento del PIB de varias economías del mundo de aquí a 2050, coloca a México en el quinto sitio. Otra ventaja que presenta México frente a los países del grupo BRIC, es ser miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), algo de lo que no pueden presumir ninguno de los BRIC. En ese sentido, existen varias voces que señalan que más que aspirar a ser un miembro de los BRIC, México debe trabajar en consolidar su crecimiento económico y alcanzar los indicadores promedio de los países miembros de la OCDE para consolidarse como una economía desarrollada.

Jim O´Neill recientemente declaró al Financial Times que cualquier economía del mundo que signifique el 1% del PIB mundial y esté en posibilidades de incrementar esa participación, deberá estar considerada dentro de las economías emergentes. También señala que el acrónimo creado por él en 2001 ha sido superado, por lo que ahora se deberá considerar a los países por su potencial de crecimiento.

La controversia del acrónimo se disipa cuando observamos que Corea del Sur y México, significan el 1.6% del PIB mundial cada uno, Indonesia 1.1% y Turquía 1.2%. Sudáfrica representa apenas el 0.6% del PIB mundial. Al respecto, O´Neill comenta que el país africano será exitoso, pero no grande.

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