DIVISAS: PERSPECTIVAS PARA EL 2º TRIMESTRE

[Por John J. Hardy, consultor de Divisas de Saxo Bank]

Durante los primeros meses de 2012, dos factores resultaron claves en términos de divisas, aunque ninguno de ellos fue vaticinado en nuestras perspectivas que giraban sobre la Tormenta Perfecta (los ingredientes para crear dicha tormenta permanecen presentes).

Estos factores son:

1-    Un alza continua en el apetito de riesgo

2-    Un cambio sustancial al alza en las previsiones respecto a las tasas de interés o, al menos, un alejamiento de las estimaciones que apuntaban a nuevas e inmediatas medidas de relajación cuantitativa.

Estas circunstancias contribuyeron a mantener el repunte del dólar, contenido durante el primer trimestre. De hecho, en relación a comportamientos anteriores en cuanto a apetito de riesgo, el billete verde ha logrado un rendimiento sólido.

En otras latitudes las condiciones fueron variadas: el euro repuntó desde mínimos récord frente a sus homónimos del G-10, gracias a que el Banco Central Europeo dio un golpe a la baja a los retornos de los bonos soberanos en los países periféricos de la Eurozona.

 En tanto, el movimiento de la mayor parte de las divisas favorables al riesgo se consideró insignificante, ante el pobre rendimiento que ofrecieron los pares favoritos de estas negociaciones frente a un desventurado euro.

Mientras, el yen protagonizó el cambio más contundente, tras la implementación por parte del Banco de Japón de nuevas y drásticas medidas expansivas en febrero. Para entonces, ya se estaban evaporando por todas partes las previsiones de más programas de alivio. En consecuencia, el yen recuperó hacia finales de trimestre su condición de divisa favorita para el financiamiento de carry trade.

A lo largo del próximo trimestre, el mercado iniciará la transición hacia un “ejercicio de malabarismo”. Se enfrentará a las secuelas de los enormes esfuerzos que realizaron los bancos centrales y determinará hasta qué punto convence todavía la opción de la recuperación. ¿Mantendrá Estados Unidos el rumbo y progresará Europa mientras que China incentiva su salida de la actual desaceleración?, o ¿encontrará el mercado motivos para temer que el ciclo negativo comience nuevamente, con los estímulos en retirada y las medidas de austeridad sobre la mesa?

Se prevé que parte de la evolución observada en  los meses transcurridos se mantenga. En concreto, la capacidad de recuperación del dólar probablemente culminará en fuertes subidas de este billete, si la autocomplacencia extrema del primer trimestre da paso al restablecimiento de la volatilidad en el segundo.

 Estos mismos acontecimientos podrían llevar al yen a ingresar en una fase de consolidación. No obstante, para que la divisa japonesa encuentre soporte, también será necesario que se suavice la fluctuación al alza de las tasas de interés de varias de las principales curvas de rendimiento.

Por lo demás, es probable que las divisas favorables al riesgo se vean afectadas, en particular el dólar australiano y el neozelandés, que ya dieron muestras de debilidad en estos últimos meses en relación con las condiciones imperantes. Los mercados emergentes también mostrarán vulnerabilidad; de consolidarse una desaceleración China, sus activos podrían ser objeto de un desinterés generalizado.

La fuerza la tendrá el euro (EUR)

A finales de febrero, el Banco Central Europeo lanzó una nueva y masiva operación a 3 años de refinanciamiento a largo plazo que sirvió para alejar los fantasmas, al menos en principio, de una quiebra inminente de los países periféricos en la zona de la moneda comunitaria. Sin embargo, las actuaciones del BCE simplemente sirvieron para ganar tiempo siguiendo la vieja tradición de alargar y disimular. En definitiva, el caos político se instaurará de nuevo con fuerzas renovadas poco después de que, a principios de mayo, las elecciones francesas sean interiorizadas y el BCE tenga que encender las prensas de nuevo. En términos generales, nuestras previsiones para el euro en el segundo semestre son bastante neutras aunque con una tendencia a la baja. 


Dólar (USD): fortaleza para volver a la normalidad

La debilidad marginal del dólar en el primer cuarto de 2012 se tradujo en resultados estelares si se toman en cuenta las condiciones de inter-mercado. Se atenuaron las ventas masivas de bonos y las previsiones acomodaticias de los bancos centrales, mientras que el apetito de riesgo se disparó. En el segundo trimestre podría apreciarse una normalización de las tasas, que no obstante se teme, perderán fuerza a medida que la autocomplacencia dé paso a una mayor volatilidad.

La fluctuación al alza de los diferenciales de bonos a principios de 2012, el retiro del estímulo por parte de los bancos centrales y las previsiones de que los gobiernos implantarán medidas automáticas de austeridad para 2013; servirán para poner freno al incremento de los precios de los activos de riesgo. Además, probablemente llevarán prosperidad al dólar en el segundo trimestre. Es posible que la Reserva Federal lance el tercer paquete de medias expansivas pasada la primera mitad del año, debido a que las previsiones a futuro se revisan a la baja, y por esas fechas el billete norteamericano contará con un punto de partida mayor para consolidarse.


Yen (JPY): ¿Desaparece la volatilidad? Fuente: Saxo Bank

En términos generales el yen fue castigado por las pérdidas de estos meses en las principales curvas de rendimiento estatales, debido a la combinación de un mayor apetito de riesgo y el incremento de las tasas de interés. Al mismo tiempo, el Banco Central japonés anunció a mediados de febrero un nuevo y gran esfuerzo de restaurar la tendencia de inflación positiva en el país, justo antes de que otros bancos centrales opten por reducir la velocidad de emisión de billetes.

El débil caminar del yen puede continuar a principios del segundo trimestre. No obstante, si la tendencia estacional de este último cruce se repite y las previsiones de subida de tasas demuestran ser infundadas, es probable que el yen se consolide y perfile una nueva dirección, en lugar de proseguir con la venta masiva. A largo plazo, el empeoramiento de los términos comerciales y la inexistente rentabilidad de los bonos podrían ser útiles, mientras que un empuje del Banco nipón derive en la tan deseada versión debilitada del yen.

Libra esterlina (GBP): Repuntando por default

La libra esterlina continuará “repuntando por default”. Las posibilidades de riesgo a la baja van a derivar de los síntomas de empeoramiento en las finanzas públicas, de la falta de credibilidad en materia fiscal y de la probabilidad de que las agencias calificadoras materialicen sus perspectivas negativas a través de rebajas reales. Por otra parte, la libra ofreció un buen comportamiento debido a la estabilidad renovada de la que gozan los mercados de deuda soberana de la Eurozona y de un apetito de riesgo positivo.

 En adelante, puede que esta moneda rinda ligeramente por encima de la media, si la autocomplacencia global da paso a una mayor volatilidad. Respecto del cruce libra esterlina/dólar, la situación descrita puede derivar en un descenso, sin embargo en cruces como los pares libra esterlina/dólar australiano o libra esterlina/dólar neozelandés podría traer un fuerte repunte.

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