ES MOMENTO DE DECIDIR

Define tu perfil de inversionista

ES MOMENTO DE DECIDIR

[Por Cristina Hernández Trejo]

¡Año nuevo! Y la vida sigue. Pero enero siempre nos brinda un poco de energía extra que hay que aprovechar para tomar decisiones, especialmente de ésas llamadas estratégicas que, aunque son importantes, también se dejan de lado por el ajetreo de la vida cotidiana. Así que ¡ahora o nunca!

2011, aprovechar la experiencia

En el tema de inversiones, 2011 fue un año que uno quisiera tirar a la basura. Sólo los inversionistas que dedican buen tiempo al manejo de su portafolio pudieron lograr, quizá, buenos resultados. Y, sin duda, hubo muchas desilusiones.

Por lo pronto, el entorno no parece reunir condiciones para cambiar significativamente: sigue presente la debilidad económica tanto en EU como en Europa y el problema del sector financiero europeo, cuyas soluciones sin duda afectarán el ritmo de crecimiento futuro. Además, como la economía global está interconectada, no faltan los posibles contagios para el resto del mundo. Así que el entorno para las inversiones sigue siendo retador.

Por eso, te propongo un ejercicio que te permitirá estar seguro de que tu portafolio de inversiones tiene la forma adecuada conforme a tus condiciones personales y a las del entorno (especialmente en lo que respecta a la inversión en acciones, que nos hizo sufrir mucho el año pasado). Agradezco a Ana Gabriela Ocejo, brillante colega y buena amiga, que me hizo reflexionar sobre este tema.

Tu perfil de riesgo

¿En serio tienes “estómago” para las acciones? O cuando GEO bajó en febrero pasado a $34 pesos y no pudiste vender, ahora acarreas una pérdida de tal magnitud (más de 60% a principios de diciembre pasado), ¿te has convencido de que eres inversionista de largo plazo y que tarde o temprano regresará? O ¿no pudiste aprovechar el alza de GMEXICO de octubre, donde pudiste ganar alrededor de 15%, a pesar de la clara señal técnica del día siete, cuando el MACD cruzó al alza su promedio móvil, porque estabas muy asustado por la baja de septiembre que, además, viendo el IPC, parecía que nos llevaría nuevamente a los niveles mínimos de principios de agosto?

Un mercado a la baja o sumamente volátil confronta al inversionista con su verdadero perfil de riesgo. No el que todos aceptamos cuando nos muestran cuadros estadísticos que indican que la Bolsa ha ofrecido un rendimiento promedio real anual de 34% en los últimos 20 años, sino el que percibimos cuando nuestra cartera inicial del año, de $500 mil pesos –o el número con el que te identifiques–, diversificada proporcionalmente en cuatro acciones muy recomendadas como GEO, GMÉXICO, COMPARC y BOLSA resulta que vale $342,450 pesos al siete de diciembre, o sea, ¡-31.5% menos!

Así, una primera decisión estratégica para este 2012 tendría que ser revisar si estamos conformes con la exposición al riesgo de nuestro portafolio a inversiones, considerando que el panorama todavía no es muy alentador.

Desde luego hay que integrar en la decisión lo que ya sabemos: el tipo de objetivo de inversión que tengamos (indispensable, necesario o deseable), su horizonte (corto, mediano o largo plazo), nuestras reservas patrimoniales para emergencias, la condición de nuestra fuente de ingresos y las necesidades de flujo de nuestro patrimonio, además del tiempo que tenemos disponible para dar seguimiento a nuestra cartera y el conocimiento y experiencia que realmente tenemos en el mercado accionario. Si no hemos hecho un análisis concienzudo que abarque todos estos temas, es muy posible que invirtamos una proporción equivocada de nuestro portafolio en acciones que tarde o temprano, nos decepcionará con los resultados.

Esto último cuenta también para quien no se ha animado a estar en acciones porque ha escuchado que es muy riesgoso. Las bajas tasas de interés de los últimos dos años, que tienden a continuar debido a una combinación de inflación “controlada”, bajo crecimiento y tasas internacionales bajas, ha afectado los rendimientos de inversionistas muy conservadores con horizontes de inversión largos. La experiencia es algo que se adquiere con el tiempo. Si no empiezas ya, puedes estar perdiendo una muy buena oportunidad para que tu dinero crezca.

Desde luego, la condición y expectativas sobre los mercados accionarios deben modificar el nivel de exposición. Como regla general, puede definirse que mayor incertidumbre en los mercados, debe obligar al inversionista a reducir su exposición al riesgo, por lo menos en un nivel.

Ahora bien, es muy posible que tu perfil no coincida estrictamente con alguno de los antes descritos. Puede haber muchas combinaciones, sin embargo, hay que destacar que la condición de mercado y el horizonte de inversión juegan un papel determinante a la hora de definir cuánto dinero tendrías que poner en opciones de riesgo.

¿Y la inversión en deuda?

El perfil de riesgo también debe reflejarse en la inversión de deuda, de otro modo el resultado tampoco será el deseado. Y una vez más, el inversionista agresivo está mucho más expuesto a los vaivenes de los mercados. La diferencia estará en que este último está en mejor condición para reaccionar, cortar sus pérdidas a tiempo y recuperarlas al aprovechar coyunturas extremas.

Un tema adicional de riesgo es el de la moneda, que en 2011 también nos dio dolores de cabeza. Y no es un tema menor, porque la incertidumbre que pesa sobre el sistema financiero afectaría a todos si empeora. Hasta ahora la lección ha sido clara. El dólar ha sido un buen refugio. Sólo si la eurozona lograra lo increíble podríamos volver a considerar al euro como opción. Mientras tanto, las monedas de países emergentes estaremos a merced del grado de incertidumbre. En este sentido, añado dentro de las opciones de riesgo una porción en Bolsas internacionales y otros instrumentos alternativos, como cualquiera ligado a derivados o índices de commodities. Esta porción ayudará al portafolio a lidiar con los altibajos del peso y aprovechará economías con distintas condiciones y ciclos.

Bases para el análisis

Seleccionar acciones o fondos es la tarea más compleja. Ciclos positivos de países o industrias, tasas de crecimiento altas en los últimos tres o cuatro trimestres, mejora o mantenimiento consistente de márgenes, salud financiera, cobertura de analistas, valuación favorable. Éstas siempre serán condiciones convenientes para realizar el análisis.

Pero también hay que estar alertas ante nuevos proyectos que potencien el crecimiento de una empresa, país o zona; acuerdos firmados o decisiones que solucionen problemáticas de distinta índole; condiciones coyunturales que hagan crecer la incertidumbre, pero que no afecten la estructura de producción o mercados en el largo plazo, pues también abren posibilidades de ganancias para el inversionista agresivo y con tiempo para analizar.

A estudiar, porque eso, como siempre, es la base para el buen análisis. Bienvenido al 2012. ¡Que tome muy buenas decisiones!

* Texto publicado en la edición impresa de enero de 2012.
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