EL INVERSIONISTA ES LO MÁS IMPORTANTE

EL INVERSIONISTA ES LO MÁS IMPORTANTE

[Por Roberto Aguilar / Foto César Cabrera]

“Lo digo con todas sus letras: cuando una cartera está demasiado concentrada es culpa del intermediario”.- Guillermo Babatz, presidente de la CNBV.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNVB) detectó el incremento de prácticas nocivas relacionadas con la asesoría y la venta de valores donde las casas de Bolsa y bancos anteponen su interés económico al beneficio de los inversionistas. Ante esta situación, se trabaja en un nuevo marco legal, mayor vigilancia y sanciones económicas como las principales líneas de acción de las autoridades. ¿Será suficiente? Guillermo Babatz, presidente de la CNVB, nos da sus puntos de vista al respecto.

¿Cuál es el diagnóstico de la promoción y venta de valores en México?

Vemos una falta de atención por parte de autoridades e intermediarios para ofrecer la mejor asesoría a los clientes. En términos generales, las personas están invertidas sólo en papeles, sobre todo de deuda privada, donde su casa de Bolsa participó para llevar esta emisión al mercado. La enorme mayoría de las carteras están conformadas por instrumentos en los que la casa de Bolsa o el grupo financiero actuó como colocador principal o colíder de la oferta. Hay muy poco esfuerzo para ofrecer los productos más allá de los propios clientes del grupo financiero, y al mismo tiempo no hay interés en buscar papeles que no hayan sido distribuidos por la propia casa de Bolsa.

Otro problema que detectamos es que hay una enorme concentración de las carteras en relativamente pocos papeles, mismos que fueron distribuidos por la propia casa de Bolsa del grupo financiero. Hemos detectado que 80% de los instrumentos de deuda que conforman las carteras son de emisiones donde la casa de Bolsa actuó como líder o colíder y, además, 20% de los inversionistas tiene cuando menos 50% de todo su patrimonio concentrado en una sola acción o en un sólo papel de deuda.

Estos números nos dicen mucho de la problemática que enfrentamos y confirman una tendencia. Quienes asesoran a sus clientes sobre la composición de su cartera de inversión, en muchas ocasiones son los mismos promotores que, en términos generales, no son manejadores de carteras. Su labor se limita a atender al cliente y no se ocupan en conformar carteras con una distribución adecuada acorde a su perfil.

Recientemente se multó a las casas de Bolsa de Scotia Inverlat y Banorte, e incluso a un operador de UBS, por violar las reglas de asesoría de inversiones y prácticas de venta de valores y el uso de información privilegiada. ¿Por qué hasta ahora?

La CNBV no realizaba inspecciones y supervisiones en el tema de asesoría de inversión y prácticas de venta, todos sus esfuerzos se concentraban en ver si las instituciones financieras eran solventes. En sí, el sistema de asignación de órdenes de la mesa de capitales funcionaba bien para que haya primeras entradas y primeras salidas, y no hubiera abusos con los clientes más pequeños. La Comisión estaba centrada en cosas que sigue haciendo, como operaciones de mercado o uso indebido de información privilegiada, pero no había hecho énfasis en saber si estaban asesorando bien a la gente, o si se estaban presentando conflictos de interés o no. En la crisis de 2008, aunque fueron pocas las empresas que quebraron y no pudieron pagar parte de sus obligaciones, hubo gente que salió muy afectada porque tenían una concentración demasiado elevada de estos papeles en sus carteras. Vale aclarar que las multas que se cobran no son para resarcir las pérdidas de los clientes, porque como cualquier otra sanción económica, se integra a la Tesorería de la Federación.

¿Hace falta más cultura financiera o una asesoría más profesional?

Lo digo con todas sus letras: cuando una cartera está demasiado concentrada es culpa del intermediario. Hay algunos inversionistas, muy excepcionales, que no solamente tienen la capacidad y los conocimientos, sino además el tiempo y la voluntad para administrar activamente su portafolio. Estas personas sí pueden decidir la compra o la venta de títulos específicos. Sin embargo, la mayoría de los clientes requiere de una asesoría patrimonial y ésa es la función de la casa de Bolsa y de los bancos. Es muy importante que promuevan más la cultura financiera, pero precisamente por eso las personas se acercan a los intermediarios.

Además del diagnóstico, ¿qué otras medidas está tomando la CNBV para eliminar estas prácticas?

Se está desarrollando una estrategia en conjunto para mejorar los estándares en el mercado. En primer lugar están las inspecciones especializadas, que sólo se dedicarán a ver esto, para pedir acciones correctivas muy concretas y así bancos y casas de Bolsa cambien ciertas prácticas. También se vigilará que se apliquen las sanciones correspondientes donde encontremos que se cometieron faltas. Son multas para personas morales, pero también a personas físicas, en particular a los promotores que se vieron involucrados en recomendaciones inadecuadas.

Durante varios meses hemos estudiado las reglas que hay en países con mejores estándares que en México. Con ese conocimiento propusimos unas reglas nuevas que ya tiene la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles y la Asociación de Bancos de México, y estamos por iniciar la discusión sobre ellas. Seguramente las podremos mejorar con una buena retroalimentación, pero es muy importante que tengamos reglas mucho más puntuales y prescriptivas que digan exactamente qué hacer y qué no hacer. Hoy tenemos principios demasiado generales, que quedan un poco vagos y no necesariamente generan las obligaciones que deben cumplir todos los intermediarios.

Por otro lado, la mayoría de los inversionistas requieren de asesoría y las casas de Bolsa los ubica en un régimen legal que se llama “cuentas no discrecionales”, donde el inversionista da las órdenes de operación y si hay alguna falla con la conformación del portafolio, intermediario no tiene responsabilidad. Esto es una falla jurídica que protege a los bancos y a las casas de Bolsa. La gente se acerca a los intermediarios porque requiere de asesoría, y debe quedar claro que las obligaciones y derechos son tanto de inversionistas como de casas de Bolsa y bancos.

¿Quiere decir que podría eliminarse la discrecionalidad?

No. Hay casos en los que se justifican los contratos no discrecionales, ya que se trata de ese puñado de inversionistas que saben exactamente lo que quieren y tienen la experiencia y el tiempo para hacerlo. Pero las reglas deben servir para asegurarnos de que un cliente con un contrato no discrecional realmente posee esas características.

¿En qué posición quedaría México a nivel internacional con los cambios que promueve la CNBV?

No podemos decir que estaremos a la vanguardia, pero sí al nivel de países donde mejor se atiende a la clientela. Pero la sola publicación de las reglas no logrará este efecto, necesitamos que se transformen los bancos y las casas de Bolsa en términos de cómo ofrecen sus servicios, que haya un cambio en el régimen jurídico de la mayoría de los contratos de la clientela, que los inversionistas se vuelvan más proclives y tomen como algo positivo el que su banco o casa de Bolsa quiera conocer más sobre su perfil de inversión e intereses. Nos llevará tiempo, pero estamos convencidos de que lo tenemos que hacer y trataremos de que sea lo más rápido posible.

¿Se modificará el proceso de autorización y capacitación de promotores financieros?

Depende de la seriedad que le den los bancos y las casas de Bolsa; pero más allá de esto, lo que necesitamos es cambiar el estándar del mercado para evitar que quienes tomen el camino más fácil tengan ventaja. Los bancos y las casas de Bolsa deben cambiar por completo su manera de manejar el negocio, y enfocarlo completamente hacia una mejor atención al cliente y, en consecuencia, obtener más clientes.

No seremos capaces de cambiar al mercado si las instituciones financieras cobran por distribuir los papeles que además le pagan por hacer dicha distribución.

Como inversionista, ¿puedo quejarme ante la CNBV?

La CNBV no tiene las atribuciones para atender casos particulares de clientes, para eso está la Comisión Nacional de Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), aunque hemos escuchado algunos clientes, hemos aprendido mucho y con base en estos casos estamos haciendo la estrategia de supervisión y el cambio de reglas.

¿Cuáles son las recomendaciones de la autoridad para evitar ser víctimas de una mala asesoría?

Básicamente hay tres elementos:

  1. Revisar la cartera y ver si hay demasiada concentración en pocos instrumentos, no importa si son riesgosos o no. Es una mala idea estar concentrado en pocos instrumentos distintos a valores gubernamentales, por el contrario, es mucho más sano tener una cartera diversificada.
  2. Cuestionar al asesor sobre si los instrumentos donde se está invertido (como acciones, deuda privada o estructurados) son aquellos donde la casa de Bolsa tiene un interés particular. Dentro de esta categoría, poner especial atención cuando una casa de Bolsa o banco vende un papel emitido por ellos mismos o que son parte del mismo grupo económico.
  3. Preguntarse si el asesor patrimonial realmente sabe cuáles son los objetivos financieros y la situación del inversionista, y si conoce lo suficiente como para brindar una asesoría adecuada.
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