GANANCIAS QUE SALVAN AL PLANETA

GANANCIAS QUE SALVAN AL PLANETA

[Por Matiana Flores / Fotos Dreamstime]

Puedes adquirir un Contrato Verde que avala la compra de un árbol de madera fina, con horizonte de 20 años y rendimientos de 12 a 20 veces.

En los últimos años se ha despertado la conciencia por la ecología y el cuidado de los recursos, con el fin de salvar al planeta de la depredación que sufre por parte del ser humano. Esto ha propiciado una tendencia entre los inversionistas que buscan colocar su dinero en opciones ambientales y socialmente responsables, sin perder de vista la rentabilidad. En este sentido destaca una en la que México cuenta con gran potencial de desarrollo y donde hasta el momento ha tenido un bajo desempeño: la inversión forestal.

Alrededor de 33% del territorio nacional esta cubierto de bosques y selvas, lo que equivale a más de 65 millones de hectáreas. De éstas, de acuerdo con las autoridades forestales, poco más de 20 millones son susceptibles de explotarse comercialmente, aunque se estima que sólo se aprovechan nueve millones.

En la producción forestal maderable destacan la producción de pino (80%), encina (4%), oyamel (5%) y la caoba (1%); sin embargo, la participación que tiene en el Producto Interno Bruto (PIB) es inferior a 1%, cuando su contribución en países como Chile y Bolivia se ubica en alrededor de 3%, e incluso en Suecia llega a 4% del producto nacional.

Cabe destacar que Estados Unidos se ubica como el primer productor mundial de productos maderables, cuya contribución al producción mundial de alrededor del 27%, y tiene una superficie de bosques y selvas apenas cuatro veces mayor que la de México. Resulta notable el contraste en eficiencia y productividad que hay entre ambos países, en una industria que puede redituar importantes beneficios económicos y sociales, y por supuesto, también ecológicos si se desarrolla de manera sustentable.

En nuestro país, la tenencia de la tierra es preponderantemente comunal y menos de 10% es de propiedad privada. Esta situación puede verse como una desventaja, pues destaca la falta de organización, capacitación y recursos financieros de las comunidades para explotar este sector de la economía, así como para desarrollar la infraestructura y tecnología que se requieren para obtener el máximo beneficio. De hecho, la producción forestal nacional satisface únicamente el 30% de la demanda interna, además de ser productos con bajo valor agregado.

Cabe destacar que el desarrollo sustentable del sector forestal podría ser una importante vía de inclusión de la población en situación de pobreza al crecimiento y desarrollo económico del país.

Un hijo, un libro y un árbol

“Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”, esta frase se le atribuye al cubano José Martí. Hoy, sembrar árboles es un deber de todos porque el árbol es el eje de la vida en nuestro maltrecho planeta.

Y todos quisiéramos plantar no uno, sino muchos árboles y contribuir así al mejoramiento de la salud del planeta –víctima de la deforestación en vastas áreas–, para asegurarle mejores condiciones ambientales a las próximas generaciones. Pero, ¿qué te parece si cumples con esta tarea y además tienes la posibilidad de ganar en términos económicos? Estamos ante una combinación que difícilmente puede ser resistida por las personas que creen firmemente en el desarrollo sustentable de las comunidades.

En México podemos plantar árboles y obtener atractivos beneficios a través de varias opciones. Una de ellas es la que propone Sistemas Forestales Ecológicos (Sifoeco). Esta empresa de capital mexicano hizo su aparición en 2007 (aunque se fundó en 2005 en el estado de Puebla) ofreciendo un “Contrato Verde”, que ampara la compra de un árbol de caoba con un precio unitario de $4 mil pesos. Con este documento Sifoeco adquiere el compromiso de plantar, cuidar y mantener el árbol durante 20 años, y en la fecha de corte comercial el inversionista obtiene un beneficio de 1.5 metros cúbicos de madera fina o su valor comercial en el mercado. De acuerdo con los cálculos realizados por la empresa, se estima que el beneficio puede ser de 12 a 20 veces el valor del Contrato Verde.

También es un hecho que bosques y selvas están expuestos a factores naturales que pueden dañar el producto (plagas, huracanes, incendios, etcétera). Por ello el Contrato Verde cuenta con un seguro durante sus primeros tres años de vigencia. Después, es respaldado por una plantación espejo ubicada en otro lugar geográfico, lo que garantiza la entrega del producto luego de 20 años, tiempo necesario para que el árbol alcance su máximo desarrollo. Este horizonte de inversión es lo que hace que algunas personas consideren que se trata de una opción de inversión para el retiro: compras uno o varios contratos verdes y tras 20 años cosecharás los beneficios de una inversión en constante revaluación. Y es que si una persona comprará hoy 40 Contratos Verdes (lo que significa una inversión de $160 mil pesos), al cabo de 20 años podría tener $1 millón 920 mil pesos, en caso de que la revaloración del contrato se incrementará en 12 veces su valor actual, el mínimo estimado.

Sifoeco se formó con 30 socios que aportaron los gastos pre operativos, tierras, plantaciones y los trabajos de estudio y desarrollo. Durante el periodo de pruebas de mercado colocaron 211 contratos en Europa, Medio Oriente y Australia, y por supuesto, en México, los cuales están respaldados por su plantación actual. Esta firma está legalmente establecida como empresa agro-silvícola, vende contratos de producción, plantación y mantenimiento de árboles y responde por eso ante cualquier tribunal. A nivel mundial existen más de 60 empresas ofrecen esquemas de inversión forestal similar al Contrato Verde de Sifoeco.

Su objetivo es plantar 24 mil hectáreas con un desarrollo final de 300 árboles por hectárea, lo que da 7 millones 200 mil contratos individuales, los cuales representarían, tomando en cuenta el precio actual del contrato de $4 mil pesos, un total de $28,300 millones de pesos. En la primera fase de oferta del Contrato Verde (de 2007 a 2009) las personas adquirieron dos contratos en promedio, equivalente a una inversión de $8 mil pesos.

Cabe señalar que Sifoeco suspendió en septiembre de 2009 la venta de Contratos Verdes, para implementar mecanismos y sistemas que le permitan ofrecer sus contratos a nivel mundial, así como a observar su plantación inicial, que actualmente cuenta con 100 hectáreas y 15 mil ejemplares de caoba plantados. De acuerdo con Ismael Fuentes, accionista de la empresa, “su plantación es totalmente respetuosa con el medio ambiente y conserva la biomasa original, dado que su enfoque es totalmente ambientalista, demostrando que si el eje de apoyo al medio ambiente es el árbol, siempre se obtendrán bienes y servicios ambientales y una gran utilidad económica”.

A partir de febrero de 2012 reanudará la oferta de Contratos Verdes, para lo cual trabaja en mecanismos para colocarlos en los portafolios de los inversionistas, como sería en un fondo de inversión que incluya instrumentos que beneficien al medio ambiente, pero libre de las altas, bajas y pérdidas que pueden observarse cotidianamente en los sistemas financieros. También, busca implementar un sistema de subastas que permita a los inversionistas entrar y salir del fondo según sus necesidades, pues el contrato establece un periodo de espera de 20 años para realizar los beneficios. Esto podrá hacerse a través de su portal web, y las transacciones de compraventa se harían al precio vigente comercial de la madera, menos una comisión.

Ecología bursátil

Al comprar acciones de empresas con programas de sustentabilidad también se apoya a la ecología.

Sifoeco no participa en los mercados financieros –no está listada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)–. Sin embargo, hay otras empresas que hacen prácticamente lo mismo pero que sí están en la Bolsa, lo que las hace más abiertas a la información que proporcionan al inversionista. Una de estas opciones es Proteak Uno (TEAK), empresa que se fundó en septiembre de 2001, pero que comenzó a cotizar en la BMV el 30 de junio de 2010, así que es relativamente nueva en el mercado accionario. Muestra poca operatividad, y la rentabilidad que acumula su acción es de apenas 2.34%.

Esta empresa se dedica a la siembra de árboles para su eventual explotación forestal. Se concentra en plantaciones de árboles de madera tropical de la especie Teca, una de las maderas más apreciadas del mundo.

Proteak ha logrado su crecimiento mediante la adquisición de pequeñas propiedades en tres estados de la República Mexicana (Nayarit, Jalisco y Tabasco) y ya suma 3,905 hectáreas; de éstas 3,496.2 son de su propiedad y renta el resto de la superficie bajo contratos a 30 años.

Cabe señalar que 68.9% de la superficie de sus plantaciones cuenta con la certificación del Forest Stewardship Council (FSC), lo que significa que la empresa cumple con los estándares sociales y ambientales más elevados del mercado, a nivel internacional, y eso le genera un sobreprecio a su producción de madera en el mercado. También ha destacado como plantador en México y por ello ha ganado subsidios del programa ProÁrbol de CONAFOR y el Premio Nacional al Mérito Forestal en 2009.

Para comercializar sus productos, Proteak creó a Comefor, una firma subsidiaria que se encarga de la distribución de sus productos y comercialización de madera de terceros. Su principal mercado es Estados Unidos, aunque también opera en Europa y Sudamérica.

Proteak se define como una empresa ambiental, socialmente responsable y rentable. Según estudios de factibilidad, las Tasas Internas de Retorno (TIRs) para distintos tipos de maderas, se colocaron por abajo de 16% para maderas suaves o industriales, y por encima de 20% para las maderas duras o finas, especialmente de rápido o mediano crecimiento, como es el caso de la Teca.

Hay otras empresas cuya producción y se desarrollo esta ligado al sector forestal y que podemos encontrar en la BMV, aunque no están de manera tan directa como es el caso de Sifoeco y Proteak:

A)   Bio Papel (PAPPEL). Antes Corporación Durango, es una controladora de empresas que operan en las industrias de la madera, celulosa, papelera y productos de papel reciclado. Se fundó en marzo de 1982 y se listó en la BMV en junio de 1991. Se define como una empresa verde preocupada por la bio-diversidad y la bio-sustentabilidad, pues producen papel sin cortar árboles al ser el mayor reciclador de papel en México y América Latina, a la vez que utilizan tintas ecológicas en impresión de empaques y sacos. Esto, entre muchas otras acciones orientadas al ahorro de energía y agua, y la emisión de desechos no dañinos para el medio ambiente. La empresa cuenta con la FSC-Certificación 100% Reciclado.

El precio de su acción es altamente volátil y puede experimentar fuertes altibajos, lo que la puede convertir en una buena opción para los inversionistas que gustan de cascar en la Bolsa. Su precio hasta el 3 de noviembre se ubicaba en $5.94 pesos, pero en los últimos cinco años ha tenido su cotización más baja en $1.03 pesos y la más alta en $20.49. Obviamente, invertir en esta emisora requiere de mucho conocimiento y un estómago a prueba de todo.

B) Kimberly – Clark de México (KIMBER). Se trata de otra empresa productora de papel y otros productos. Fue fundada en 1925 y empezó a cotizar en la Bolsa en la década de los 60. Cuenta con tres plantas para reciclar desperdicios de papel. También, tiene un programa permanente de inversiones para aumentar el re-uso de las aguas residuales tratadas para abatir el uso de agua fresca, así como la calidad de los efluentes. El objetivo integral de esta empresa es Reutilizar, Reducir, Reciclar y Renovar.

Cabe destacar que la empresa cubre sus necesidades de celulosa y fibras vegetales de primer uso con proveedores que cuentan con certificaciones de plantaciones forestales. Estos proveedores renuevan el material celulósico e incrementan las plantaciones que utilizan.

Su acción (KIMBER) apenas tiene una pérdida de -0.37% en el acumulado del año, aunque ha registrado variaciones que van de $66.10 pesos en su punto más bajo, hasta $77.16 pesos en el más alto. Sin embargo, en los últimos cinco años a logrado una ganancia de 64.50%, y entre el 1 de enero de 2003 y el 3 de noviembre de 2011 ha ganado 210.21%. Ahora bien, si consideramos los dividendos pagados en este periodo por la empresa, el rendimiento se incrementa a 393.7%, además de ubicarse como una de las emisoras con mayor rentabilidad de dividendos en el mercado mexicano, al menos en los últimos dos años.

Incursión directa

La plantación y reforestación directa de la tierra a través de la compra o renta de propiedades (la propiedad privada de bosques y selvas no puede exceder de 80 hectáreas) es una alternativa viable. Y esta situación la han aprovechado Sifoeco y Proteak, aunque la compra es muy complicada por el esquema de tenencia comunal de la tierra.

No obstante, las oportunidades de negocio que ofrece el sector forestal son vastas tanto en lo económico como en lo social y ecológico. Para Sifoeco, el potencial de la actividad forestal como alternativa de inversión es enorme, puesto que los países que tienen su forestaría más desarrollada están en zonas frías y sus productos son de un valor inferior a las maderas que pueden producirse en nuestras zonas tropicales.

El sector forestal nacional enfrenta diversas problemáticas. La tala clandestina, los cambios de uso de suelo, los incendios forestales y las plagas forestales se encuentran entre los principales factores de degradación de forestal. Y entre las principales causas de la baja productividad de este sector podemos encontrar la desorganización de los propietarios (comunidades), pues no sólo limita las iniciativas de uso sustentable, sino también la capacidad de agregar valor al producto. También el sector público tiene su parte de responsabilidad en el desaprovechamiento del sector forestal, pues se advierte una falta de información oportuna y fidedigna, así como la ausencia de políticas de largo plazo que den continuidad a las inversiones y trabajos previos. Esto redunda en una producción escasa y de baja calidad, haciéndola incapaz de competir en el mercado forestal, no sólo nacional (cuya demanda se cubre con importación) sino global, así como de lograr la integración vertical de la industria forestal. De lograrse superar todos estos obstáculos, se podría incrementar su participación en el PIB nacional de 1% a 4%.

Es fuerte la competencia de madera barata y de buena calidad proveniente de Chile y Brasil, además hay que considerar las importaciones de los Estados Unidos y Canadá.

El Programa Estratégico Forestal 2025 tiene el objetivo de impulsar y fortalecer el desarrollo sustentable en los ecosistemas forestales mediante acciones de conservación, protección, restauración, fomento, producción y un programa de inversiones, pero su avance es muy lento.

La industria forestal en números

  • 33% del territorio nacional, aproximadamente, corresponde a bosques y selvas; esto es 64.2 millones de hectáreas.
  • 1% es la contribución de este sector al PIB nacional en tanto que en países como Bolivia y Chile llega a 3%.
  • 21.6 millones de hectáreas tienen potencial forestal comercial en los bosques y selvas del país.
  • 75% de la superficie con cubierta vegetal del país es propiedad de ejidos y comunidades.
  • El consumo mundial anual de madera es aproximadamente 4,100 millones de metros cúbicos.

Fuentes: FAO, Semarnat, Inegi.

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