ELIMINA LO QUE NO TE SIRVE

Infoxicación

ELIMINA LO QUE NO TE SIRVE

[Por Gonzalo Solis / Foto Dreamstime]

En la actualidad navegamos en un mar de información que muchas veces nos llega aun sin solicitarla, pero puede llegar hasta el punto de asfixiarnos, afectando nuestro bienestar físico y mental. Aprende a deshacerte de aquello que te estorba.

El término infoxicación es un neologismo que se refiere al exceso de información que recibimos hasta el punto de hacernos sentir intoxicados. Es una palabra derivada del antiguo latín toxicum, que quiere decir “veneno”, por lo que podemos entenderla como una reacción física o mental provocada por el contacto con algo (en este caso, la información), cuyo resultado altera nuestras funciones, generando estados de enfermedad, que pueden ser ligeros, moderados o severos y, eventualmente, mortales.

No es raro padecer de infoxicación, ya que en esta era que nos toca vivir, la producción, distribución, acceso, procesamiento y uso de la información es de inmensas magnitudes y esto, por supuesto, tiene repercusiones.

En términos generales, las consecuencias de estar bien informado son favorables, pues nos permiten tomar decisiones adecuadas al integrar la mayor cantidad de datos posible. Sin embargo, en ocasiones es tanta la información la que se recibe, que termina por saturarnos, lo que finalmente impide que optemos por las mejores soluciones posibles ante ciertos problemas. Puede parecer paradójico y, en efecto, lo es. La solución la encontramos en el balance.

Los síntomas

Para el psicólogo David Lewis, se trata de un síndrome de fatiga informativa que incluye ansiedad, disminución de la capacidad de análisis, depresión, toma errónea de decisiones, alteraciones en el sueño –ya sea insomnio inicial o de media noche– o hipersomnia (que es el deseo de dormir en los horarios destinados al trabajo).

Pero esto no es todo, pues si tratamos de responder a todos los estímulos electrónicos y de comunicación que tenemos, pasaremos una gran cantidad de horas respondiendo llamadas, correos electrónicos, tweets, mensajes vía celular o atendiendo redes sociales, como Facebook o la que se prefiera. Todo esto reduce tu productividad en el trabajo en la misma medida en que te distraigas con esas herramientas.

Otra consecuencia es la alteración en tu comunicación interpersonal, pues la relación “cara a cara” disminuye de frecuencia, y esto sin contar el daño que puede sufrir la vida en familia de quienes son adictos a los dispositivos de comunicación avanzada como los smartphones o tabletas digitales. Una forma de detectar dicha adicción es cuando alguien llega a casa y enciende la computadora personal o se adhiere al teléfono para seguir obteniendo información, haciendo caso omiso de la presencia de los demás miembros de la familia, con las consecuencias que ello conlleva.

La infoxicación también impacta aspectos de la salud física, pues aunque parezcan lejanas las afectaciones fisiológicas, nunca estuvieron más cerca: su punto de encuentro es el estrés, que por sí mismo representa un riesgo para la estabilidad mental, emocional y física.

Antes de tener un concepto equivocado del estrés, debemos entender su principal función en el ser humano: mantenerlo alerta, íntegro y vivo. Sin estrés no hay forma de realizar las actividades defensivas que la humanidad ha desarrollado ancestralmente, como pensar en la mejor solución a los problemas. Antes, nuestra gran cuestión era cómo escapar de un depredador, y ahora es cómo invertir nuestros recursos de tal manera que nos generen el mejor rendimiento; sin embargo, se trata del mismo instinto.

Por supuesto que el exceso de estrés produce ansiedad y ésta puede generar alteraciones físicas, como el dolor de cabeza o la sensación de opresión y latidos en las sienes, dolor de espalda y en la región lumbar, así como sensación de rigidez muscular.

Estas son algunas señales de alerta para saber si la ansiedad está tomando el control:

  • Mareo (en especial cuando se realizan ciertos movimientos súbitos o se gira la cabeza)
  • Falta de concentración, atención y orientación
  • Poca capacidad de memorización y fijación de ideas

Cuestión de hábitos

Ante el cúmulo de información que envuelve a la gente todos los días, se deben jerarquizar las cosas por importancia. La idea es ser inteligentes. Sabemos que si intentamos responder a todos los estímulos informativos al mismo tiempo, caeremos en la incapacidad parcial para hacerlo y entraremos en lo que se ha llamado el síndrome de insuficiencia de respuesta cibernética.

Así como el veneno que inyecta una serpiente al morder puede matar, la información abundante, falsa, amañada, caótica y desvirtuada puede robar un tiempo precioso, esto sin contar la posibilidad de terminar transitando por caminos financieramente peligrosos que lleven al fracaso.

Pero no hay que alarmarse, para todas estas cosas siempre hay una propuesta para mantenerse física, mental y emocionalmente sano. Se trata de seguir algunos consejos muy sencillos, que pueden llevarse a cabo en la oficina o en casa.

Según Alfons Cornellá, creador del neologismo infoxicación, se puede iniciar con algo elemental:

  • Apagar la computadora por ciertos períodos
  • Poner el celular en silencio
  • Evitar abrir todos los mails que recibes, porque muchos de ellos son “basura” –pueden utilizarse las herramientas contra spam para catalogarlos de esa manera–
  • No hacer caso de tweets de gente que no se conoce o no interesa
  • Ser selectivo frente a los sitios donde se obtiene la información y cuidar el tiempo que se dedica a las redes sociales
  • Salir a caminar un poco en caso de sentirse muy saturado
  • Aumentar la cantidad de líquidos claros que se consumen
  • Evitar el tabaco
  • Platica cara a cara con compañeros de trabajo y con los familiares
  • Realizar algún hobby no electrónico
  • Intentar no abrir o encender alguno de los sistemas de información, por lo menos un día a la semana

¡Que agradables tiempos aquellos en los que podía uno sentarse a la mesa de un café y platicar con los amigos, cuando uno se relaciona de persona a persona, o cuando se encuentran los mejores momentos para hablar con la pareja en un ambiente íntimo! Esas cosas que ahora se extrañan por culpa de la infoxicación, se pueden recuperar si se aprende a hacer un uso más inteligente y selectivo de los medios de comunicación.

La tecnología actual acerca a las personas lejanas y aleja a los cercanas, pero se puede buscar el punto intermedio, porque no sólo con letras y voz podemos comunicarnos, también nos valemos de la comunicación no verbal para saber lo que el otro nos trata de decir, y es vital tanto para los animales como para los humanos.

Recuerda que cuando se trata de entender el comportamiento bursátil, entre más datos sin comprender manejemos, más confusión conseguiremos. No creas en toda la información que te llega y aprende a discernir el dato útil del que no lo es.

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2 pensamientos en “ELIMINA LO QUE NO TE SIRVE

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