TRES FORMAS DE FINANCIAR UNA EMPRESA

Más allá de los bancos

TRES FORMAS DE FINANCIAR UNA EMPRESA

[Por Ricardo Vázquez / Fotos Jerry Balderas]

Adolfo del Cueto, managing partner de BullTick Capital Markets.

Para conocer y profundizar sobre el tema de la banca privada, Inversionista entrevistó a Adolfo del Cueto, Managing Partner de BullTick Capital Markets, quien junto con el equipo directivo de la firma nos explicó cómo es que a través del levantamiento de deuda, de la emisión de capital vía mercado de valores, de la colocación de capital entre inversionistas privados o a través de mecanismos creativos e innovadores, la inversión en una empresa puede acelerar su crecimiento, todo a través de la banca de inversión.

Soluciones innovadoras

¿Cuál es la diferencia entre la banca de inversión y la banca comercial? La segunda tiene como principal característica captar recursos del público para luego prestarlos a empresas o personas físicas. En contraste, la banca de inversión busca otros mecanismos para acercar a las empresas con inversionistas, actuando como intermediario, pero al final no tiene una relación crediticia ni con los que aportan los recursos ni con los que los reciben. “Hacemos lo mismo que la banca comercial pero de diferente forma y tomando riesgos completamente distintos –afirma Adolfo Del Cueto–. Los bancos de inversión somos un intermediario que acerca a inversionistas y empresas que requieren capital, sin tomar el riesgo crediticio. Esto no significa que nosotros no analicemos la calidad de los proyectos de inversión, simplemente nuestra actividad tiene una legislación diferente a la banca comercial”.

Añade que la banca de inversión hace transacciones de todos los niveles, igual que cualquier banco, pero han encontrado su nicho de mercado en el sector de empresas medianas y grandes, en aquellas compañías que no están bien cubiertas por los grandes bancos (firmas que han tenido un muy buen crecimiento en ventas y que para alcanzar el siguiente paso requieren de mucha innovación para hacerse de recursos frescos).

“Frente a los competidores tenemos una sofisticación en algunas áreas que otros no tienen –asevera–. Por ejemplo, a diferencia de los grandes bancos, nosotros nos podemos permitir dedicarle a una empresa mucho tiempo, mucha creatividad, para hacer las cosas de forma distinta, para buscar soluciones no cotidianas o que no se ven en el mercado”.

Como no hay un anaquel de productos estandarizados, en la banca de inversión cada operación tiene un procedimiento particular. Sin embargo, el directivo señala que hay una gran cantidad de empresas grandes que no tienen internamente una sofisticación adecuada, quizá porque que no la han necesitado aún, y que probablemente están en la transición que pasar de ser empresas familiares a convertirse en institucionales. En ese proceso es en el que reciben asesoría de su parte.

Como ejemplo pone el caso de empresas que ya están iniciando su preparación para ser públicas, y que quizá requieren de un paso previo, como hacer alguna emisión de deuda, o bien se están preparando para recibir alguna inyección de capital privado, ya sea de algún fondo de capital privado (equity funds, que hay en México o en el extranjero), y todo esto trae un proceso que resulta esencial para el éxito de la transacción.

Capital Market

Por su parte, Eloy Molina, managing director de la firma, explica que hay tres grandes bloques de servicios. Uno es de broker (corretaje), que es la intermediación. Por ejemplo, una empresa o persona quiere comprar acciones de una emisora determinada, acude con un banco de inversión o casa de Bolsa, pone una orden de compra o venta y la casa de Bolsa la ejecuta.

Otra gran área de trabajo de los bancos de inversión es la de capitales, que va relacionada con la de ejecución de órdenes, pero en ésta lo que se hace es llevar a las empresas a los mercados de deuda o de capital, con emisión de acciones. “En México tenemos un ejemplo muy exitoso –interviene Del Cueto–, que es Proteak Uno, en donde BullTick fue el agente colocador líder.

Al respecto, Fernando Prieto, Managing Director Capital Market de BullTick, apunta que Proteak fue la primera Sociedad Promotora de Inversión Bursátil (SAPIB) en México que colocó acciones (a través de CPOs) en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Lo hizo solamente entre inversionistas institucionales, porque el negocio de esa compañía (siembra de árboles y su eventual explotación forestal) requiere una inversión a muy largo plazo, por lo que no salieron al mercado abierto (retail). Esta operación se concretó el 30 junio de 2010.

Una SAPIB tiene menos exigencias que para constituir una Sociedad Anónima Bursátil (SAB), la figura con la que cotizan la mayoría de las emisoras en Bolsa, y esto está relacionado con el gobierno corporativo y los requisitos que piden las autoridades.

En opinión de Prieto, lo importante es que abre la oportunidad a empresas de tamaño menor que están buscando recursos de inversionistas institucionales, sin atacar el mercado retail (abierto), donde sí se exige un mayor tamaño y hay más requisitos de gobierno corporativo, pero permite dar ese brinco en el mercado y ponerse a la vista de todos. Todo ello ayuda si en un futuro quieren acceder al mercado abierto y pulverizar las acciones. “Estamos hablando de empresas que andan en valuaciones de $150 a $300 millones de dólares, para que sean apetitosas a los inversionistas institucionales: el incentivo está en colocar un buen porcentaje de la compañía”.

Recuerda que Proteak Uno (que cotiza como TEAK) fue una colocación 100% primaria; ninguno de los socios vendió: todo fue para crecer el negocio. Las acciones se quedaron en institucionales y, con la colocación, la empresa obtuvo un total de $827 millones de pesos. Cotiza como las demás emisoras, pero con bursatilidad muy baja por estar en manos muy firmes (por lo mismo es un título muy defensivo). Los recursos obtenidos por Proteak tuvieron como objetivo adquirir nuevas plantaciones y reserva territorial, actividades estrechamente relacionadas con su plan de negocios.

Mercado de deuda

Fernando Prieto describe que también se hacen emisiones de deuda en las que se venden a los inversionistas pagarés o bonos de las empresas que escogen esos mecanismos para financiarse. Afirma que las compañías en general desconocen las opciones que existen para allegarse de recursos a través de los mercados financieros. Los números de 2011 nos dan una idea del tamaño del mercado, porque se ha colocado deuda por $110 mil millones de pesos en el mercado bursátil, desde emisoras con calificaciones AAA hasta BBB.

Unas 50 emisoras AAA concentran un porcentaje importante (alrededor de $90 mil millones de pesos), destacando las colocaciones de bancos y empresas paraestatales como CFE o Pemex, y privadas como Coca-Cola y Volkswagen. “Los restantes $20 mil millones de pesos se colocaron entre empresas medinas y pequeñas que no tienen el balance adecuado para salir con la calificación quirografaria, pero con algún tipo de estructura donde entramos nosotros para mejorar la calificación crediticia y levantar el dinero”.

Los entrevistados aseguran que justamente la creatividad de su equipo hace que muchas veces se logre que la emisión tenga una mejor calificación. Fernando Prieto abunda diciendo que, “más que el costo, lo importante para la empresa es la diversificación de sus fuentes de fondeo”. “Quizá el costo pueda ser distinto entre el banco y el crédito bursátil, pero este último te da acceso a recursos ilimitados que están en el mercado, te ayuda a institucionalizar tu compañía, te otorga cierto gobierno corporativo y al final te mete a las ligas mayores”.

Efectivamente, al estar en el mercado público, por las emisiones de deuda, una firma se pone a la vista de todos, pero también tiene que cubrir ciertos requerimientos para estar ahí. Hay muchas empresas medianas que pueden acudir al mercado de valores, pero por la incertidumbre o miedo no se acercan a él, tal vez pensando que no tienen el balance o la estructura suficientes.

“Aquí es donde utilizamos nuestra ingeniería financiera y nuestro conocimiento para ver cómo accedemos al dinero de los inversionistas institucionales, mejorando la calidad crediticia de ese papel en particular, tomando las cuentas por cobrar, los activos, las garantías parciales de alguna dependencia gubernamental, etcétera. Hay mil formas para llegar a la calificación que los inversionistas requieren”, afirma Adolfo del Cueto.

Advisory

Fernando Prieto, managing director de BullTick Capital Markets.

Una tercera actividad es la denominada Advisory que, según explica Eloy Molina, no es una simple asesoría. BullTick no es una firma de consultores: hacen transacciones pero cuando alguien quiere comprar o vender una empresa, utiliza el servicio de Advisory. Con él BullTick ayuda a la empresa a buscar los objetivos adecuados, ya sea las empresas a comprar o la ayuda que necesite para negociar la venta de su firma en las mejores condiciones posibles.

Otro aspecto del Advisory es la consecución de capital en forma privada. A diferencia del capital market, donde se hace una actividad pública de colocación, aquí las transacciones se negocian en forma privada y se puede operar una compra de acciones o de deuda de esa manera.

De igual forma entran las reestructuras del capital de las empresas, es decir, cuando se busca llevar a las compañías a una relación optima de deuda a capital, luego de que por circunstancias económicas o de operación se ponen en una situación de iliquidez.

Inversiones a la medida

Si bien el caso ya descrito de Proteak es un caso concreto de cómo una empresa de tamaño mediano rompe con el paradigma de que la Bolsa sólo es para empresas grandes, hay otros muchos ejemplos de cómo las empresas pueden verse beneficiadas a través de acceso a financiamiento no bancario. Pablo Cortés, Managing Director de BullTick, expone el caso de una empresa en Argentina que en su momento estaba licitando un proyecto de energía en Colombia. “Estructuramos una transacción donde al final del día los inversionistas (fondos de pensiones colombianos) recibirían su retorno en una estructura de deuda, mediante los pagos que iba a generar el proyecto de energía –comenta–. Aquí la parte más creativa fue encontrar una estructura que la legislación de los fondos de pensiones colombianos permitiera meter en un cajón de inversión específico, en el que tenían capacidad sobrada de recursos los fondos de pensiones, y además no era fácil conseguir productos alternativos que les dieran tasas de interés interesantes”.

“Fue como acomodar la necesidad financiera de un proyecto a un cajón disponible que tenían un grupo de inversionistas y tratar de cuadrar las dos situaciones, agrega Cortés–. Así se benefició tanto al proyecto empresarial como a los inversionistas”.

La creatividad no necesariamente viene de un lado: puede ser del emisor de deuda, como también puede venir del inversionista, y por consiguiente el producto que se termina estructurando beneficia a ambas partes. “La creatividad puede ser de ambos lados –agrega Del Cueto–, y en la medida en que uno puede ir aprovechando oportunidades o ventanas se tiene más éxito, no sólo en hacer esa transacción sino en eventualmente replicar la estructura en otros clientes que califiquen y que tengan necesidades de fondear un proyecto similar, o bien en satisfacer ese cajón de recursos que no han podido colocar”.

Refiere cómo en fechas recientes se les acercó una empresa sudamericana que pretendía hacer una emisión pública en México, pero cuando se sentaron con ellos vieron que no era una propuesta viable, no era algo que le conviniera a la compañía. En cambio, consideraron que era muy viable para levantar capital en el mercado privado.

Hay otros casos en los que las empresas tienen la intención de acudir al mercado bursátil de deuda o capital, pero aún no están listos para ello, y lo que hacen es llevarlos de la mano durante un periodo para ir buscando financiamiento alterno, que no es a través de Bolsa, para posteriormente llevarlos al mercado.

Otras ramas que atienden con mucha frecuencia son las fusiones y adquisiciones: cómo se dan las transacciones en términos de una compra de acciones versus compra de activos, lo que tiene implicaciones muy importantes en el traspaso de los recursos. En el caso de una fusión, cómo queda la empresa fusionada y lo mismo en términos de impacto fiscal, pues también se trata de buscar estructuras que sean benéficas para las dos partes involucradas en la operación.

Cuando asesoran a un empresario que quiere vender una empresa, lo que automáticamente está comprando cuando se acerca a una firma como BullTick es una estructura que va a traerle al mejor comprador a la mesa. “Muchas transacciones se hacen porque un empresario conoce a otro, pero cuando uno viene con nosotros y nos deja el mandato de venta, nos obliga a buscar una serie de opciones que a lo mejor para él no estarían disponibles –advierte Del Cueto–. Pero cuando se trata de que alguien quiere comprar una empresa o incursionar en cierto sector, se encuentra con un equipo de profesionales que va a investigar cuál es la mejor opción. Lo que hace un empresario al acudir a una firma como la nuestra es multiplicar las oportunidades de tener éxito en la transacción que se esté proponiendo, y lo mismo pasa con quien quiere conseguir capital: nosotros, en el transcurso de los años, hemos montado una red de contactos que están en el negocio de invertir en forma profesional, para quienes están más interesados en invertir en forma privada que en acudir al mercado de valores comprando acciones, porque se puede acceder a negocios y esquemas muy originales. Hacer una inversión en forma privada es entrar en contacto con proyectos que quizá involucran más riesgo, pero que tienen un potencial mucho mayor de rendimiento”.

A la pregunta sobre el origen de los flujos que captan para sus clientes, los directivos señalaron que los recursos provienen de fuentes institucionales como fondos de pensión de distintas nacionalidades (estadounidenses, canadienses, sudamericanos y mexicanos). En algunos países, y dependiendo de la legislación, pueden ser aseguradoras; en otros casos fondos de capital privado, fondos mutuos o hedge funds: “todos ellos son inversionistas institucionales que pueden participar en el capital de una empresa de forma privada”. También consideran algunas personas físicas, con un perfil de inversionistas institucionales.

Sobre la empresa

BullTick Capital Market es una firma basada en Miami que cubre toda la región de América Latina. Tienen oficinas en Sao Paolo, Brasil; Buenos Aires, Argentina; Bogotá, Colombia; y en la ciudad de México, siendo ésta su operación principal.

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