LO MEJOR DEL STANDARD & POOR’S EN TU CARTERA

Acciones americanas

LO MEJOR DEL STANDARD & POOR’S EN TU CARTERA

[Por Clem Chambers / Traducción Ursus]

Los que compran acciones como si estuvieran jugando al azar, no quieren saber nada de un título sensato que podría duplicar su valor en cinco años, o subir 20% en los próximos 12 meses.

De todos es sabido que las Bolsas estadounidenses son las más grandes del mundo, y en ese contexto, el índice Dow Jones es el más famoso, pero no el que más peso tiene. El indicador global de mayor importancia es el Standard & Poor’s 500 (S&P 500), por lo que es el punto de referencia real para el mercado de valores estadounidense.

Como su nombre indica, el S&P 500 está compuesto por 500 acciones que, juntas, tienen un valor aproximado de $13 billones de dólares. Es decir, en otras palabras, el valor total del índice (que equivale al valor de la mayoría de las empresas estadounidenses) se asemeja a la hoy tan multicitada y preocupante deuda pública de la Unión Americana.

Esto nos lleva a un punto que hay que tomar en cuenta a la hora de elegir un portafolio de acciones. Hoy en día no sólo Estados Unidos, sino todo el mundo desarrollado está sumido hasta el cuello de deudas, y aparentemente no hay forma de solucionar esta grave situación.

Hay, por supuesto, una ruta obvia para liberarse del pesado yugo de la deuda, y es una que los países en desarrollo conocen bien: la inflación.

La inflación golpeará a los países desarrollados en la medida en que sus gobiernos se vean forzados a reducir sus deudas. Esto, que puede parecer una receta perfecta para la caída del mercado de valores, en un entorno como éste provoca que las acciones se conviertan en uno de los pocos refugios para proteger el efectivo de los estragos inflacionarios.

Las empresas con ventas internacionales tienen coberturas de riesgo en las divisas en las que hacen sus transacciones, y en la eventualidad de algún suceso negativo, adquieren la capacidad de vincular tanto sus precios como sus ingresos a la inflación (y con ello también ligar el precio de la acción a estas alzas).

Mientras tanto, el efectivo y los bonos se deprecian, con lo que los flujos, una vez más, se dirigen hacia el mercado de valores. Todo esto presiona los precios de los títulos, así que las acciones se convierten en uno de los destinos “menos malos” para el dinero. Como tal, el S&P 500 contiene infinidad de oportunidades de inversión en un contexto que podría ver un aumento dramático del precio de algunas acciones estadounidenses en los próximos cinco años.

1. Whirlpool (WHR)

Las empresas con múltiplos Precio/Utilidad (P/U) bajos son la columna vertebral de una inversión sensata. Un P/U indica cuántos años de ganancias se necesitan para comprar la compañía: mientras más bajo sea este indicador, más barata será la empresa. Por supuesto, un P/U muy bajo, de ganga, se puede obtener cuando la acción ha caído estrepitosamente y la emisora está a punto de quebrar, incluso si sus ventas de hace un año eran buenas. Por ello las firmas con buenos antecedentes y sin situaciones de emergencia son un buen lugar para colocar un porcentaje de nuestra cartera.

Whirlpool es un buen ejemplo de este tipo de empresas. Es un nombre muy conocido, en más de un sentido. Es uno de los más grandes proveedores del mundo de productos de línea blanca, con más de 100 años en el mercado. Es una emisora que paga un dividendo de 2.6%, y tiene un P/U de 9.4%.

En algún momento de los próximos cinco años el pesimismo económico que actualmente se vive en Estados Unidos se va a transformar, y cuando esto suceda, los proveedores de los bienes de consumo fundamentos de la vida disfrutarán de un rally. Mientras esto sucede, la presencia de estas marcas en los mercados emergentes les asegurará condiciones benignas fuera del mundo desarrollado en recesión. Aproximadamente la mitad de las ventas de Whirlpool ya se generan fuera de Estados Unidos.

2. Coca-Cola (KO)

Hay pocos iconos tan universales como Coca-Cola. Llegó a haber un momento en el que parecía que Pepsi podía llegar a ganarle el mercado, pero esos días han pasado. Coca-Cola está tan arraigada en el gusto del consumidor como en sus mejores tiempo. Sin embargo, el múltiplo P/U de su acción está en un humilde 13. Su título todavía tiene que superar sus máximos de fines de la década de los 90, y ha estado languideciendo desde hace más de una década, desde el final del ciclo alcista del mercado que terminó en el año 2000.

Desde que inició la crisis esa tendencia parece haber cambiado, y el precio del título se va elevando lentamente. Los precios de las acciones de compañías del tamaño de Coca-Cola, con una capitalización de mercado de casi $250 mil millones de dólares, suben y bajan muy lentamente, porque su altísima liquidez hace que se requieran plazos muy largos para cambiar el sentimiento del público inversionista hacia esa emisora. Esto vuelve a estos títulos menos riesgosos, además de que son una buena inversión a largo plazo, cuando los precios empiecen a subir.

Mucha gente que compra acciones lo toma casi como un juego de azar, y buscan sólo papel que creen que debe subir 200 o 300%, por lo que no quieren saber nada de un título que podría duplicar su valor en cinco años o subir 20% en los próximos 12 meses. Sin embargo, los inversionistas sensatos simple y sencillamente buscan buenas compañías que estén relativamente baratas. Con un dividendo de 2% en el bolsillo, una tendencia firme de alza y un múltiplo P/U que se ve muy bien debajo de los niveles de 17 y 18 de Pepsi y Snapple, la empresa reina de las bebidas luce barata en una proporción de un poco más de 30%. No se puede pensar en un mejor momento para comprar, excepto que lo que se busque sean milagros o grandes apuestas en Las Vegas.

3. Exxon Mobil (XOM)

Alguien que decide poner una carretada de dinero en una sola acción no puede ser calificado con un inversionista, sino más bien como un apostador. Un inversionista sensato, en cambio, tiene una cartera diversificada. Y una buena manera de diversificar es tener al menos una acción de alguna buena empresa petrolera en esa cartera. Como respaldo de esta importante decisión está el hecho de que no se van a descubrir grandes reservas de hidrocarburos en el próximo futuro, y aunque esto sucediera, la demanda de petróleo continuará creciendo.

El petróleo es la base de la economía mundial, y como tal debe tener un porcentaje en nuestras inversiones. Exxon es el gigante del petróleo del mercado de estadounidense, y es la mayor emisora de acciones listada en toda la Unión Americana por capitalización.

Tiene un muy razonable múltiplo P/U de 11.9 y paga un dividendo de 2.2%. es la clase de acción que debería estar en cada portafolio, y en cierta manera lo está, porque Exxon estará en el fondo de pensiones de la mayoría de los trabajadores del mundo, como uno de los valores que el mundo financiero usa como una especie de patrón oro para sus inversiones y cobertura de riesgos.

Esta inmensa compañía tiene una capitalización de mercado de $400 mil millones de dólares y ventas que equivalen a esa cantidad. En un sentido, comprar Exxon es similar a comprar un Exchange-traded Fund (ETF) que replique todo el índice S&P 500, por el gran peso que tiene en la composición de ese indicador.

4. Verisign (VRSN)

Estados Unidos ya no puede seguir siendo la fábrica del mundo: es sabido que ese papel está siendo tomado por mercados como China, pero sí es, y seguirá siendo por un buen tiempo, el gigante de la informática. Internet sigue siendo estadounidense, eso es un hecho innegable, no importa cuántos países intenten calcar el modelo. Hasta que una generación de compañías de la red global, como Google, Facebook o Twitter, comiencen a aparecer en otros lugares que no sean la costa oeste de Estados Unidos, si uno quiere tener exposición a los mercados de internet, es aquí donde debe quedarse.

Verisign es una empresa altamente rentable y de gran valor pero, más que eso, con el boom que estamos viviendo de las empresas puntocom y del internet 2.0, la firma que se encuentra en el mismo núcleo de la infraestructura de la World Wide Web debe ser un buen lugar para invertir a largo plazo.

Tal vez algunos se sientan tentados a seguir el canto de las sirenas con compañías de redes sociales que están a punto de listarse, como LinkedIn, y con ello estarán asegurando un muy tempestuoso y tal vez ciertamente fructífero camino, pero si lo que se busca es menor riesgo y un resultado más previsible, una acción como la de Verisign ofrece un trayecto más tranquilo y seguro.

5. Electronic Arts (ERTS)

Las selecciones que hemos hecho hasta aquí son, en su mayoría, compañías gigantes que tienen bajo riesgo, con las que los inversionistas pueden sentirse cómodos y que no les causarán muchas palpitaciones. Por supuesto, esto no es exactamente por lo que mucha gente invierte. Lo que ellos quieren es excitación: tienen una fascinación por el riesgo y lo que quieren es sentir esa adrenalina de cuánto dinero están poniendo en peligro. Pero, contrario a una lotería, una acción es un billete que raramente expira, si acaso llega a suceder.

Siempre hay un mañana para tener un resultado mejor. Esta adrenalina es la que provoca que muchos traders se queden hipnotizados con todo tipo de acciones extrañas y se enrolen en una posición perdedora tras otra. Mientras más riesgoso sea un papel, mayores emociones va a proporcionar. Mientras más adicto sea alguien a las emociones fuertes, mayores las posibilidades de pagarlo con una mala elección al invertir.

Esto significa que al menos tengo que hacer una elección de un título al que le podría ir realmente bien perfectamente mal, y ese papel es Electronic Arts. La industria de los videojuegos es glamorosa, pero también es un negocio de pesadilla, lleno de historias de desastres financieros que se remontan a los años 70, cuando Atari, con su propio ejemplo, casi definió los ciclos de auge y caída que han acechado a ese mundo desde entonces.

Electronic Arts es una de las más grandes marcas en la industria, y pasó un muy mal momento en la transición de los juegos fuera de línea a los juegos por internet. No obstante, ha hecho muchos progresos en esta última área, y el precio de su acción se va recuperando.

La pregunta es si será capaz de mantener el impulso. Los juegos de consola pasaron a convertirse en juegos de computadora y luego se dio paso a los juegos en línea, para llegar ahora a los juegos en las redes sociales. Una decisión correcta y la compañía asegurará negocios multimillonarios, pero si toma un camino equivocado podría venirse abajo.

Así que Electronic Arts es una de esas acciones que representan un reto para el nerviosismo de cualquier inversionista. Es una marca establecida y respetada, y como tal, es una buena elección, pero con esa vertiente también viene el riesgo de que su negocio se malogre por la competencia o la falta de innovación. Por ello, es una emisora que sin duda resultará “interesante” para que decida ser su accionista. Al menos es una empresa que nos puede mantener entretenidos en los años por venir.

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