5 ACCIONES DE OPORTUNIDAD

Bolsas latinoamericanas

5 ACCIONES DE OPORTUNIDAD

[Por Clem Chambers]

Participar en acciones internacionales no se trata sólo de escoger las compañías: es una decisión que tiene que ver también con la divisa en la que vamos a invertir.

Este artículo, que contiene una selección de compañías latinoamericanas en las que conviene invertir en un horizonte de largo plazo, concluye una circunnavegación que hemos hecho por todo el planeta. Por supuesto, México es parte de este asombroso y vibrante panorama, pero no incluiré una selección de acciones mexicanas dado que el resto de la revista cubre esa temática específica, y a cambio estaré en posición de cubrir un mayor espectro de acciones foráneas.

Es difícil planear una verdadera diversificación global para nuestro portafolio, por muchas razones, y la primera de ellas es el gusto personal. No resulta sencillo invertir en acciones extranjeras, del mismo modo que no resulta sencillo apoyar a un equipo de futbol de otro país. Tanto en el gusto personal como en la estrategia de inversión que apliquemos es importante enfocarse en lo básico, en lo más elemental, empezando por el país que se va a elegir. De esta forma, participar en acciones internacionales no se trata sólo de escoger las compañías adecuadas, sino de elegir un mercado específico y lo más elemental dentro de él: la divisa que lo sustenta.

Por ejemplo, una inversión en el índice japonés Nikkei podría no haber parecido muy atractiva en los últimos dos años, hasta que uno se da cuenta que el yen ha subido tanto, que los inversionistas han ganado mucho dinero tan sólo por la moneda.

Cuando el mercado alcista de hoy se convierte en el mercado volátil de mañana (y viceversa), uno debe sobrellevar algunos peligros que ciertamente no existen en bear markets. Un boom de riqueza puede traer consigo un escenario de desastre potencial.

La verdadera clave es construir un patrimonio paso a paso, no pretender enriquecerse de la noche a la mañana. Esta es, por supuesto, una idea impopular, porque todo mundo quiere escuchar algo distinto: que sí es posible convertirse en multimillonarios en poco tiempo.

Es por ello que hay muchas personas que confunden los juegos de azar con las inversiones, lo que es un error trágico, porque la noción de riesgo no es equivalente a la de perder dinero en las apuestas. Cuando jugamos, los momios están en contra de nosotros, y sabemos que al final acabaremos por perderlo todo. Es por eso que los casinos son palacios y las casas de los ludópatas, casuchas. Invertir es riesgoso con los “momios” a nuestro favor, es decir, con el sustento de saber lo que se está haciendo porque los números de las emisoras así nos lo indican. Si nos trazamos diligentemente un camino a seguir, nuestro capital crecerá. No hay duda de ello. Aquí el juego está a nuestro favor, porque las economías y sus empresas crecen, y ese crecimiento se le retribuye al inversionista en dividendos y alzas en los precios de las acciones.

No obstante, tener un mejor desempeño que el promedio de los inversionistas, es realmente complicado. La diversificación es la mejor forma de “capturar” ese crecimiento, en la medida en que nivela la “mala suerte” con la buena, y equilibra los saltos positivos y negativos. También hace la vida más tranquila…

Esto, evidentemente, no se parece a la vida de quien invierte en la Bolsa como si estuviera jugando en Las Vegas. Para él, el camino de alzas y bajas, y la fantasía de encontrar la riqueza fácil, es lo que cuenta. Mientras hay muchos inversionistas conservadores que pueden mostrar los frutos de su paciencia, hay muy pocos especuladores que cuentan con algo más que anécdotas para presumir.

1. Vale

Brasil

NYSE: VALE; BOVESPA: VALE3; BMV: VALEN

Vale es un gigante de la minería. Si alguien tiene fe en los súper ciclos de las materias primas, es la acción que debe comprar. Un súper ciclo es más o menos como sigue: hay dos mil millones de personas (al menos) tratando de adquirir más y más autos, refrigeradores, aparatos de aire acondicionado, computadoras y otros artículos de consumo. Mientras, los otros cuatro mil millones de habitantes de este planeta que son pobres, están tratando también de progresar, y definitivamente hoy comen más y mejor que hace un par de lustros. Esto lleva a un mayor consumo de energía, alimentos y metales, lo que va a acarrear demanda de estas materias primas por las generaciones que siguen. Por ello los commodities son una apuesta segura en un ciclo de precios al alza. Las compañías mineras simplemente no se darán a vasto para toda la demanda que se espera, así que los precios no irán a la baja en un largo plazo.

Como Petrobras, Vale está desatada. Tiene acceso casi ilimitado a las riquezas naturales de uno de los países más ricos en minerales del planeta entero. Es un descomunal consorcio minero produciendo un amplísimo espectro de metales y materiales, desde acero hasta oro, desde caolín hasta potasa. Y, al contrario que la sobrevaluada Petrobras, Vale tiene un modesto múltiplo Precio/Utilidad (P/U) de 8.9, con un pequeño pero muy agradecible dividendo de 1.4%.

Ahora bien, sabemos que China eleva el precio de las materias primas (lo mismo que la inexorable devaluación del dólar) y que ahora, en un intento de bajar su inflación, ese país quiere achicar su economía, por lo que Vale verá un periodo de baja hasta que el gigante asiático vuelva a pisar el acelerador. Los creyentes de la leyenda de los mercados emergentes y los países del BRIC ven todo esto como inevitable, por supuesto, pero eso no garantiza que todo salga tal cual está en el guión. Siempre hay muchas oportunidades de que las cosas salgan horriblemente mal.

Así que hay que hacer previsiones. ¿Cómo? Comprando otro tipo de acciones, de sectores diferentes, para hacer nuestro el efecto benéfico de la diversificación. Una compañía cigarrera de Londres que otorgue un buen dividendo, por ejemplo, puede ser una buena compra para compensar una selección como Vale. Por cada elección en las economías “milagro” hay que hacer otra muy distinta, para equilibrar cualquier portafolio internacional.

2. Banco de Chile

Chile

NYSE: BCH

Comprar empresas del sector financiero es un negocio riesgoso en estos días. En los países desarrollados los bancos se han convertido en los instrumentos de los gobiernos derrochadores, que animan a tomar más y más créditos a sus ciudadanos, para que ellos puedan gravarlos. Esto ha mantenido a las instituciones bancarias en una sombra tanto en Europa como en Estados Unidos. Aún así, el mundo contemporáneo no puede subsistir sin los bancos, y en épocas buenas éstos generan fuertes ganancias. Sólo cuando una quiebra se aproxima es que los inversionistas deben salirse de sus acciones en este sector, pues todos los problemas que vienen con las burbujas siempre acaban en el seno de la banca. Pero mientras los buenos tiempos perduren seguirá siendo redituable tener exposición en este segmento.

Con Brasil, el gigante sudamericano dominante en su mercado y en general en el Cono Sur, es deseable invertir en algún otro país con buenos fundamentales. Banco de Chile es una buena oportunidad, con la excelente reputación que tiene ese país de contar con una buena plataforma para las inversiones, enmarcada en una economía previsora. Si no fuera un banco, su acción de inmediato sugeriría buen valor, con un múltiplo P/U de 13.6 y un dividendo de 3%. No obstante, los inversionistas internacionales tienen nerviosismo sobre la banca en general, así que hay que ir con pies de plomo. Parte de esta fortaleza puede venir de inversionistas tratando de ganar exposición en posiciones no dolarizadas para sus portafolios, provenientes de compañías de países con baja inflación, como Chile.

Una posición en acciones chilenas es como tener una cobertura con el dólar. Si esa divisa continúa su caída, como se prevé, cualquier inversión en monedas estables tenderá a ofrecer retornos tan sólo por el tipo de cambio. Una empresa blue chip de un país lejano pero estable, entonces, luce como un excelente destino para una parte de nuestro capital.

3. Petrobras

Brasil

NYSE: PBR; BOVESPA: PETR3; BMV: PBRN

Lo hemos dicho aquí y debemos repetirlo: todo inversionista global debe tener algo de petróleo en su portafolio. Y Petrobras parece ser la elección ideal en una cartera latinoamericana. Piense lo que uno piense que pueda suceder en el futuro, no parece haber condiciones para que el petróleo vuelva a ser un commodity barato. Petrobras no solo tiene ingentes reservas probadas, sino un amplio potencial para descubrir aún más. El mayor riesgo de invertir en esta compañía, empero, es el mismo que en todos lados: los vaivenes de la política. Y esto puede decirse lo mismo para colosos del primer mundo como British Petroleum o Exxon, que para un mercado en desarrollo, como en el caso de Petrobras en Brasil. La apuesta en uno de estos países tiene que ver con la clase de gobierno del que estemos hablando. El crecimiento, la volatilidad, la continuación del auge de los mercados emergentes: todo tiene que ver con una mejora en las instituciones y la gobernabilidad de un país determinado.

El petróleo es la moneda de cambio fundamental en el desarrollo humano. Y uno paga por el auge brasileño al comprar acciones de este país, con múltiplos y dividendos que las petroleras de mercados desarrollados quisieran tener. Shell, por ejemplo, tiene un múltiplo P/U de 11 y un dividendo de 5%, contra el 44 de Petrobrás y su dividendo de 0.65%. la diferencia es que las compañías de hidrocarburos en los mercados de primer mundo no tienen en realidad muchas reservas de petróleo, y simplemente comparten las de los países con las que tienen acuerdos. En cambio, un inversionista de Petrobras tiene acceso a toda esa riqueza natural, y en general a todo lo que significa Brasil en estos días. En efecto, junto con Vale, una apuesta en Petrobras es una apuesta en ese mercado al que todos quieren entrar, y por más que cambien las cosas hay una gran fuente de riqueza en esas compañías, así como en el país sudamericano, hoy tan socorrido por los inversionistas.

4. Telecom

Argentina

NYSE: TEO

Como el petróleo, siempre es una buena idea, participar en el sector de las telecomunicaciones. Sólo hace falta echar un vistazo al mundo actual: la gente no puede vivir sin estar conectada telefónicamente, ya sea a un número fijo o a uno móvil. Cierto: esta empresa pertenece a un país que ya de por sí supone riesgo, y estar en este sector y en este mercado específico parece suponer una doble incertidumbre. No obstante, en tiempos buenos es positivo tomar riesgo, y éste se convierte más bien en un amigo cuando hay una acción con un múltiplo P/U de 11 y un dividendo cercano a 7%. Esto definitivamente ayuda a pasar con mejor humor el nerviosismo de estar en un país que históricamente se ha caracterizado por tener inestabilidad política, devaneos populistas, defaults y corralitos.

La acción de Telecom ha tenido buenos rendimientos desde hace un par de años, y va muy en línea con el Dow Jones, aunque lo supera debido al riesgo-país que aquí se tiene que asumir. Como todas las acciones latinoamericanas, mientras las crestas son firmes y pronunciadas, los valles pueden llegar a ser extremos, como se pudo ver durante la crisis argentina de 2001 y 2002, cuando el ADR de esta emisora pasó de costar $40 dólares a solo uno.

5. Companía Cervecerías Unidas

Chile

NYSE: CCU

Siempre será tentador comprar algo que todos los demás demandan. Por ello mucha gente se deja llevar por las acciones “con glamur”. Será difícil resistirse a adquirir acciones de Facebook, por ejemplo, en cuanto esta empresa se haga pública, aunque sus múltiplos y la valuación de esta compañía no parezcan lo más recomendable. De hecho será muy entretenido, cuando esto suceda, ver cómo reacciona la gente: ¿comprará sólo por la moda, sin un análisis detrás?, ¿o prevalecerá algo de cordura en los mercados cuando se dé esta oferta pública?).

Pero en el ámbito de las inversiones el entretenimiento resulta un pasatiempo muy, pero muy costoso, y uno se debe resistir a hacer las cosas por “corazonadas”. Para lograr un buen desempeño en nuestro portafolio es necesario tener una exposición amplia, tanto en territorios como en sectores. Una cartera sin exposición a sectores importantes tiene, además del riesgo de minusvalía de las acciones en sí, el riesgo de ser golpeada por los desequilibrios que pudieran sobrevenir en los pocos sectores en los que esté cubierta.

El sector de bebidas es un elemento clásico para cualquier portafolio, y nos proporciona una muy buena oportunidad para diversificar. A la gente le gusta beber cerveza en los buenos tiempos lo mismo que en los malos. Aquí el negocio es bastante predecible y sostiene su crecimiento con el de la economía misma y el de la población. Compañía Cervecerías Unidas tiene una valuación media de 15 veces en su P/U y un dividendo de 1%, números que, cuando el mercado está en auge, parecen más bien aburridos, pero en tiempos de mayor incertidumbre es el tipo de acción que otorga mejores resultados que las emisoras de moda.

En los mercados emergentes la elección es la siguiente: ir por una compañía quebrada (y tal vez una economía quebrada también) y esperar el auge, o ser lo suficientemente prudentes como para hacer crecer nuestro capital escogiendo selectivamente acciones de un bull market. En el largo plazo los inversionistas prudentes hacen muy buen dinero, mientras que pocos especuladores pueden hacer alarde de ello.

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