CUIDADO CON LAS FALSAS EXPECTATIVAS

¿Cuánto realmente puedo ganar en los mercados?

CUIDADO CON LAS FALSAS EXPECTATIVAS

[Por Cristina Hernández Trejo]

Todos queremos que nuestro capital crezca, pero tomamos caminos distintos para lograrlo. Los inversionistas conservadores recurren a instrumentos que mantengan su poder adquisitivo y les ofrezcan liquidez. Con ello esperan hacer crecer su dinero a través del tiempo, con el efecto del interés compuesto. Los más arriesgados están dispuestos a dejar de lado la liquidez y aceptar volatilidad, para incrementar al máximo la tasa de rendimiento recurriendo a la Bolsa y los instrumentos derivados ¿Cuánto, en realidad, se puede ganar en los mercados financieros? Deberíamos explorarlo, para no tener falsas expectativas.

Depende

Quizá uno de los errores más comunes que podemos cometer es equivocarnos respecto de nuestra expectativa de ganancias. Me doy cuenta de ello cuando en los talleres de Inversión en acciones que impartimos los participantes comparten sus expectativas de ganar 30, 40, 50% o más al año invirtiendo en el mercado accionario.

No niego que esto pueda llegar a ser posible, en algunos momentos y para cierta parte del capital de una persona, pero en la realidad la expectativa de ganancia de alguien depende de sus objetivos de inversión, porque con base en ellos se debe definir el tipo de instrumento, el plazo y qué tanto puede variar el resultado final sin afectar los planes (lo que determina el grado de riesgo que se puede asumir). Ejemplo: Si tengo (ya quisiera) 35 años e invierto para mi retiro (objetivo de largo plazo), podría invertir en Bolsa y deuda de largo plazo. Si deseo invertir lo que voy ahorrando para la inscripción del próximo año de los querubines que pasan a sexto de primaria (objetivo de corto plazo), puedo recurrir a una canasta de cetes de diversos plazos, y si lo que estoy invirtiendo será para mi gran viaje de celebración de 40 años, podría hacer una mezcla de cetes, bonos de mediano plazo y algo de Bolsa. En cada caso, la ganancia esperada será distinta.

Por tanto, a distinto perfil de inversionista, distinta mezcla de instrumentos y plazos. De ahí la tendencia de los asesores patrimoniales a presentar los diversos “perfiles de inversión”, estrategia a la que recurro en esta ocasión.

¿Te pareces a alguno?

PERFIL

CARACTERÍSTICAS

Conservador Busca conservar su dinero y pequeñas ganancias. Prefiere estabilidad y liquidez.
Renta Busca cobrar ganancias periódicas, aunque no sean espectaculares. Admite dejar el dinero por plazos mayores y acepta volatilidad en su saldo mensual. No le encanta la Bolsa.
Crecimiento Quiere que su capital crezca a través del tiempo. Acepta plazos de inversión largos (cinco años o más) y acepta volatilidad en su saldo mensual, sin entrar en pánico.
Agresivo Busca altos rendimientos. Acepta riesgo y tiene plazos largos (cinco años o más). Sabe que la Bolsa es la mejor opción para invertir

Mi teoría es que cada uno de nosotros tenemos proyectos distintos que nos ubicarían en cada perfil, de modo que terminamos siendo un poco de todo. Entonces, ¿cuánto podríamos ganar?

Comprométete con tu portafolio

En los cuadros anexos se presentan los rendimientos históricos anuales promedio obtenidos (brutos y nominales, así que para un análisis más fino habría que descontar impuestos, para deuda, e inflación para todos) por los distintos perfiles de inversión. En la primera columna verás el rendimiento de cada año; en la “Trianual” estoy considerando que el inversionista permanece con la misma estrategia durante tres años; cinco en la tercera columna de y 10 en la cuarta.

Considerando inversionistas conocedores y de largo plazo, que han seguido consistentemente una estrategia, encontramos que un conservador podría haber ganado alrededor de 7% anual promedio en los últimos cinco años; un rentista 9.6% en las mismas condiciones; alguien que buscara crecimiento casi 13% y un agresivo 16%. Esto implica que las expectativas de 30, 40 o 50% que los principiantes tienen están lejos aún para un inversionista de corte agresivo. Siempre hay que considerar que uno tendrá una mezcla de instrumentos. Ahora observa lo siguiente:

  1. A mayor riesgo, mayor rendimiento. En lo general, los rendimientos obtenidos son mayores conforme nos movemos del perfil conservador hacia el agresivo.
  2. A mayor inversión en Bolsa, mayor volatilidad en los rendimientos. Mientras que los rendimientos del perfil conservador no varían en forma drástica en ningún año, en el perfil agresivo hay años negativos (2009 con -8%) o simplemente malos (2001 y 2004, con 2% y 4% respectivamente). Esto ocurre cuando la Bolsa baja.
  3. Los resultados esperados de una estrategia se logran en la medida en que ésta se conserva, aunque pueden ser a veces muy malos y otras veces excelentes. En la medida en que uno permanece en la estrategia por varios años, los resultados tienden a estabilizarse y obedecer a la expectativa prevista (observa la columna de 5 años contra la anual).
  4. También, a medida que se involucra la participación en Bolsa es importante una administración activa del portafolio. Observa el comportamiento del portafolio del inversionista agresivo: si hubiera vendido en 2008, su rendimiento quinquenal promedio no hubiera caído de 23% a 17%, y luego a 16%. Es en estos casos cuando una administración activa puede ayudar a tomar utilidades cuando la perspectiva del entorno marca un cambio.

Época para equivocarse

¿Quién no está desesperado por la situación de los mercados? Si estamos en deuda de corto plazo para protegernos contra la volatilidad, estamos “ganando” 4.37% en cetes a 28 días, menos impuestos, menos diferencial. Si nos arriesgamos en Bolsa, al 10 de junio habíamos perdido 9.3%, y si se nos ocurrió la brillante idea de irnos a dólares, también vamos perdiendo 4% a esa misma fecha, por la apreciación del peso.

En casos así lo más fácil es buscar a quién echarle la culpa: “seguro el asesor es un tonto”; o: “la institución financiera siempre me roba”. Y aunque no hay que descartar esas posibilidades, lo que hay que admitir es que los mercados enfrentan una situación realmente compleja. ¿Habría que desbaratar la estrategia y salir corriendo? La historia dice que no. No es la primera vez ni será la última en que los mercados pasen por tiempos difíciles.

Así que no descartes hacer ajustes en tus inversiones. Un buen análisis sobre el futuro es importante para aprovechar oportunidades. Después de todo, son tiempo duros, propios para hacer ensayo y error. Pero, si tras el análisis te sigue pareciendo sensato tu portafolio, dale tiempo. He visto inversionistas desesperados tomando riesgos mayores de los que normalmente aceptarían. ¡Vaya! Pero cuidado, porque en tiempos como éstos es fácil perder la disciplina y equivocarse. Ya sabes que mi postura es invitarte a que te prepares mejor. Por ello te invito al taller que impartirá mi socio Pedro Alonso, sobre análisis técnico, en la primera quincena de julio (www.financieropersonal.com). Es para todo público.

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