TU ORGANISMO: UNA MÁQUINA EFICIENTE

Energía vital para tu vida

TU ORGANISMO: UNA MÁQUINA EFICIENTE

[Por Dr. Gonzalo Solis]

La energía que usa una persona en un día es igual a la que consume un foco de 100 watts durante 23 horas.

Sabemos que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma, pero es precisamente este proceso de transformación el que posibilita que nuestro organismo funcione.

Se requiere de energía para incorporarse con ánimo por las mañanas, para realizar nuestro trabajo habitual y poder reaccionar a todas las circunstancias del día, así como para retener información, analizar datos y tomar decisiones. Incluso dormido, el organismo requiere de la energía mínima para mantener a todos los aparatos y sistemas trabajando. Pero, ¿qué pasa si está desequilibrado el uso y el consumo de la energía?

Una caloría es la cantidad de calor necesaria para aumentar 1°C un gramo de agua. El consumo promedio de una persona adulta es de dos mil calorías por día. Tomando este dato como base, es preciso saber cuánto gastamos de energía con nuestras actividades diarias y, por ende, cuántas calorías debemos consumir en realidad.

Proceso complejo

En principio, debemos recordar que toda la energía que existe en nuestro planeta viene del sol, pues la energía en forma de rayos calóricos que envía esta gigantesca estrella es almacenada en los seres vivos para luego hacer uso de ella. Su proceso de transformación recorre un largo camino: primero, una planta recibe la luz solar y la almacena en sus propias “baterías” llamadas cloroplastos. Cuando un animal engulle esa planta, la energía almacenada es absorbida por su tubo digestivo, guardándola en organelos celulares específicos, que se liberan durante sus actividades vitales.

En el ser humano las cosas no son distintas, pues al momento de ingerir los alimentos los procesamos por medio de la digestión: deshacemos el alimento hasta llegar a sus fases químicas más elementales.

La saliva agrega sustancias que reblandecen el bolo alimenticio, como la ptialina. En el estómago se agrega ácido clorhídrico y enzimas digestivas. Después, el bolo pasa al duodeno, donde se mezcla con bilis y enzimas pancreáticas. Aquí ya se le denomina quimo, y cuando llega al intestino delgado, las vellosidades encargadas de absorber los nutrientes y seleccionar los elementos a los que se les puede sacar algún beneficio, dejan el residuo para el colon.

El colon es de máxima importancia, pues recibe los productos no absorbidos de la digestión y los transporta, hasta que son eyectados. Además, absorbe 90% del agua que necesita nuestro organismo.

Cuando los nutrientes han sido captados, son conducidos al torrente sanguíneo y se distribuyen por todo el cuerpo, hasta alcanzar las células más recónditas.

Un capítulo especial lo merecen los carbohidratos, conformados por el grupo de azúcares y sus derivados (pastas y harinas) que, al llegar al interior de las células, son llevados directamente a un organelo especializado en almacenar energía: la mitocondria.

En ella se realiza el ciclo de Krebs o fosforilación oxidativa, una serie de reacciones químicas que liberan energía a cada paso. El producto final es la energía calórica necesaria para las funciones de cada parte del organismo.

Ni fatiga ni obesidad

De todo esto se desprende que, si la ingesta calórica es inadecuada con respecto al trabajo por realizar, se puede producir un agotamiento prematuro. O si hay ingesta excesiva con un pobre desgaste, la energía de reserva pasa al almacén en forma de grasa y aumenta el volumen abdominal, parte alta de los muslos y región lumbar, generando una forma de sobrepeso que, en casos más extremos, se torna en obesidad. Por todo esto resulta esencial mantener un equilibrio entre la ingesta y el desgaste, para que nuestro organismo se mantenga en el nivel exacto de equilibrio entre las calorías que ingiere y necesita, y las que libera con su actividad diaria.

La energía sólo se puede obtener de alimentos que contengan carbohidratos (4 kcal/gr), proteínas (4 kcal/gr), grasa (9 kcal/gr) y alcohol (7 kcal/gr). Las vitaminas y los minerales no producen energía, pero son importantes porque tienen funciones estructurales y metabólicas. En un artículo anterior hablamos de la ingesta, por lo que en esta ocasión nos enfocamos en cómo ésta debe administrarse, en el cuadro Pon la máquina a trabajar.

Como puedes observar, esas actividades son sólo algunos ejemplos de cómo consumimos nuestra energía vital. Quienes están sujetos a mayor número de actividades, como el ejercicio, o bien quienes trabajan bajo mucho estrés, pueden requerir mayor ingesta calórica.

Balancear la ingesta y el gasto calórico te permitirá optimizar tus recursos energéticos y tener los mejores resultados en tus actividades cotidianas, ya sean de negocios, familiares o de placer. Recuerda: tu mejor inversión es tu salud.

PON LA MÁQUINA A TRABAJAR

(consumo de energía de un adulto por día: 2,000 calorías)

Actividad

Consumo calórico (kilocalorías)

8 horas de trabajo de escritorio

Entre 500 y 700*

40 minutos de ejercicio aeróbico o cardiovascular

250

Metabolismo basal (consumo calórico durante la etapa de sueño)

120

Relación sexual de 15 minutos

170

Manejar

50 c/hora

Procesos digestivos

De 50 a 70, dependiendo de la dieta

Baño en regadera

20

Ahora veamos el consumo de calorías por ejercicio específico, después de media hora:

Aeróbicos

178

Basquetbol

258

Bolos

108

Golf

108

Montar a caballo

250

Patinaje

300

Correr

325

Bajar escaleras

210

Subir escaleras

400

Nadar

250

Tenis

261

Videojuegos

75**

*Si tu posición es directiva, agrega 30% más de consumo, por estrés.

**Sin contar los que implican un movimiento corporal como el Kinect o Wii.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s