5 ACCIONES EUROPEAS

El viejo continente en tu cartera

5 ACCIONES EUROPEAS

[Por Clem Chambers]

Los dividendos no mienten: evidencian negocios sólidos y buen desempeño.

En medio de la actual crisis por la que atraviesa Europa, sus mercados siguen siendo fuente de importantes oportunidades de inversión, aunque debemos hacer una elección muy selectiva de las acciones que pueden arrojar resultados sobresalientes en el largo plazo.

En principio, estamos hablando de mercados de un gran tamaño y con mucha actividad, con el London Stock Exchange del doble del tamaño de su rival más cercano, la Deutsche Börse. La capitalización de mercado de esas dos Bolsas, sin incluir todas las demás, como Euronext, la Borsa Italia, etcétera, es de más de $5 trillones de dólares. Para el inversionista de largo plazo, Europa ofrece algunos de los nombres más importantes en los negocios globales, y una oportunidad para construir un portafolio diversificado de acciones de alcance global.

El hecho de que Europa haya resentido más que los mercados emergentes la última crisis del crédito (con la relativa excepción de Alemania), ha provocado que la recuperación de muchas compañías sea lenta. Un buen número de ellas siguen sufriendo las consecuencias.

Un horizonte de inversión de cinco años nos deja suficiente tiempo para incluir en nuestra cartera varias excelentes emisoras, que no sólo se recuperarán sino que prosperarán en la siguiente fase expansiva, que seguirá a la recesión como la noche sigue al día. De aquí a cinco años tendremos una fotografía muy distinta de Europa que la que observamos ahora. En estos días estamos viendo mucha volatilidad en los mercados europeos y en la cotización del euro, pero esto va a cambiar radicalmente.

1.

Telefónica: España

Clave de pizarra en el London Stock Exchange: TDE.L

Precio 31/12/2010: €17.01

Precio 3/5/2011: €18.28

Algunas compañías telefónicas nacionales siguen siendo fuentes aparentemente inagotables de rendimientos, pero actualmente los mercados no las guardan en tanta estima, porque las ven como empresas que tarde o temprano se volverán obsoletas y creen que sus modelos de negocio se marchitarán.

No obstante, este tipo de empresas cuentan generalmente con una amplia infraestructura, y son el fundamento para tecnologías como internet, todo tipo de telefonía (incluida en muchas ocasiones la fija) y demás mercados, como el de la televisión. Como tales, entonces, las compañías telefónicas seguirán siendo una buena elección.

Es el caso de Telefónica, que tiene el valor agregado de ser un operador fuerte también en diversos países de América (con mucho más presencia en algunos del Cono Sur que en México, por ejemplo). Su múltiplo Precio/Utilidad es bajísimo, de 6x, y las preocupaciones por la crisis de la deuda soberana española la mantienen en valuaciones muy bajas de mercado, que no reflejan su verdadera fortaleza.

Todo esto hace de Telefónica una excelente elección al momento de elegir una acción para invertir. Tanto si hay caos financiero en España en el próximo futuro o no, de todas formas seguirá siendo una de las grandes compañías del mundo en su ramo, de aquí a cinco años. En todo caso, el inversionista tiene ante sí muchas alternativas en este sector de las telecomunicaciones, pues si no quiere adquirir la empresa española puede optar por gigantes como Deutsche Telekom, France Telecom, BT y otras operadoras telefónicas antes nacionales y ahora privatizadas que cuenten con bajos múltiplos y que paguen buenos dividendos.

2.

AstraZeneca: Reino Unido

Clave de pizarra en el London Stock Exchange: AZN.L

Precio 31/12/2010: €2,922

Precio 3/5/2011: €3,062

Una cosa de la que podemos estar seguros en los mercados financieros es que las modas vienen y van. En el largo plazo, las compañías pueden tener altas valuaciones por años y luego pasar mucho tiempo en el descrédito general. Cualquiera que tenga la paciencia de observar todo el ciclo, de vender y esperar a que bajen los precios para comprar de nuevo, obtiene un desempeño espléndido en sus inversiones.

El hecho es que las buenas compañías sobreviven a las modas. Las empresas farmacéuticas británicas solían ser las favoritas del mercado hace 10 años, bajo la lógica de que si había cada vez mayor número de gente mayor, se necesitarían más medicinas, y que las nuevas fórmulas generarían vastas ganancias. Ahora la lógica es distinta, pues los gobiernos se han enfrentado a medidas de austeridad que han dejado cada vez menos presupuesto para medicamentos. A la par, el fracaso de las grandes farmacéuticas en crear nuevas fórmulas, junto con la comercialización de genéricos, hacen que éstas se encuentren en un momento de debilidad.

Bien, pues una vez visto este panorama, suena convincente decir que la inversión en este tipo de compañías parece no ser recomendable. Pero las finanzas cuentan una historia muy distinta. Algunas farmacéuticas como AstraZeneca están obteniendo muy buenos resultados. Quizá esta empresa no tenga grandes planes de crecimiento, pero con un múltiplo Precio/Utilidad tan bajo como 9x, y con un pago de dividendos de 5.5%, el mercado la está valuando injustamente como si se tratara de una compañía de bajo rendimiento. Un buen balance, junto a una montaña de efectivo y grandes ganancias, como lo que tiene esta farmacéutica británica, deberían ser elementos suficientes para garantizar mucho mejores múltiplos en el corto plazo. El problema es que los inversionistas no quieren esperar nada, y se dejan llevar por lo que diga la opinión mayoritaria en un momento dado, con lo que pueden estar dejando mucho dinero sobre la mesa.

Esta infravaloración es algo que sucede todo el tiempo en los mercados y, de hecho, casos como el de AstraZeneca son los clásicos candidatos que buscan los inversionistas bien informados y de largo plazo. Además de los jugosos dividendos que paga la empresa, se espera un crecimiento de 50% en sus ventas en el mediano-largo plazo.

Los programas de austeridad de los gobiernos no son para siempre, y la población ciertamente no va a rejuvenecer, al menos en los países desarrollados. Aparte, en algún momento llegarán nuevos descubrimientos médicos que impriman nuevo ímpetu a esta industria. Los ciclos siempre regresan a su punto de partida.

3.

Shell: Holanda, Reino Unido

Clave de pizarra en el London Stock Exchange: SHLP.L

Precio 31/12/2010: £45

Precio 3/5/2011: £46

Si tienes un portafolio, debes tener exposición al mercado del petróleo. Punto. Shell es una de las petroleras más grandes del mundo, y le brinda al inversionista participación en cada segmento importante del negocio, desde la exploración hasta el almacenamiento. La emisora es uno de los mayores representantes del índice FTSE de Londres, así que el efecto de comprar Shell es casi el de comprar ese mercado. Eso no es algo negativo en sí mismo, especialmente cuando la compañía paga un dividendo de 4.6%, algo que, evidentemente, no puede hacer el índice como un todo.

Los dividendos no mienten: evidencian negocios sólidos y buen desempeño. Como tal, Shell es el tipo de empresa de bajo riesgo que puede constituir, sin problema alguno, la columna vertebral de cualquier portafolio de largo plazo. En cuanto al petróleo en sí, ha dado muestras de ser un commodity que no se sitúa en precios bajos. Los días del hidrocarburo barato se han extinguido. Y algunos gobiernos apoyan esta situación gravándolo con porcentajes de 400 y hasta 500% en el nivel del consumidor. La gente se queja, sí, pero no deja de viajar, así que paga lo que sea. Eso prueba que el petróleo tiene incluso la potencialidad de subir mucho más sin tener gran efecto en el consumo. Eso sin contar la situación del suministro, que promete estrecharse cada vez más. Para las petroleras, todos estos elementos parecen una apuesta asegurada.

Pero, tanto si el hidrocarburo sube mucho o no, Shell de todas formas logrará sus márgenes de ganancias, y continuará siendo un negocio rentable. Una vez más, un múltiplo P/U de 11x remarca el valor de los títulos de la compañía (el promedio de las emisoras del FTSE es de 22x, así que la acción de Shell se observa muy atractiva). El mercado va a cambiar, sí, y esta petrolera británico-holandesa se moverá en sus múltiplos hacia el promedio del índice. Este es el tipo de acción de bajo riesgo, con buenas perspectivas, que hace de Europa un buen lugar donde construir un portafolio resiliente, uno capaz de resistir los embates que vengan en el futuro.

4.

Volkswagen: Alemania

Clave de pizarra en el London Stock Exchange: 501T.L

Precio 31/12/2010: €121.58

Precio 3/5/2011: €130.80

Alemania es el motor industrial de Europa, ya lo sabemos. Su actitud hacia la ingeniería pesada, sus políticas industriales de largo plazo han hecho que ese país, como algunos del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), tenga un excelente superávit en sus balances. Esto se ve apoyado por una poderosa economía de alto valor agregado que se apoya además en su reputación de calidad y tecnología de punta.

Todo esto lleva a que la industria automotriz alemana sea uno de los sectores que definen la competitividad teutona. Daimler es más grande que Volkswagen, pero el precio de su acción manifiesta una estabilidad tal, que es capaz de poner a prueba la paciencia del inversionista de mayor horizonte de plazo. La empresa de los “autos del pueblo”, en comparación, ha tenido momentos difíciles, con todo tipo de asuntos relacionados con temas de fusiones y adquisiciones con Porsche. Sin contar el caos financiero y la reducción del crédito que se vivió a partir de la crisis, que golpeó especialmente a la industria automotriz, y el adelgazamiento del valor de la compañía, que llevó a su acción a estar en un piso artificialmente bajo, la tendencia de largo plazo es de firme crecimiento.

Alemania y los buenos autos son casi sinónimos, y Volkswagen continuará escalando en los siguientes cinco años, recuperando el nivel que tuvo entre las principales empresas de toda Europa. Mientras tanto, su marca Audi continúa ganando terreno en el mercado global, lo que le significa al corporativo una fortaleza adicional que lo puede llevar mucho más allá de lo que advierten algunos analistas.

5.

Lafarge: Francia

Clave de pizarra en el Euronext París: LG

Precio 31/12/2010: €46.92

Precio 3/5/2011: €47.40

Con déficits gigantescos, severas medidas de austeridad y algunas instituciones bancarias en fuertes problemas de sobrevivencia, el mercado europeo parece estar atrapado en un impasse. En medio de todo esto, Lafarge no se ha podido reponer de su última caída, la de la crisis del crédito.

Sabemos que a los analistas no les gusta mirar más allá de lo inmediato, y que, con mucho, hacen sus recomendaciones con base en horizontes que no superan los 12 a 18 meses. Con una visión así de estrecha, es claro que a nadie se le va a antojar invertir en lo que hoy aparece (Europa) como un mercado desesperadamente deprimido. Pero pierden de vista que es muy improbable que esa depresión continúe por mucho tiempo, y que tres o cuatro años después las cosas serán significativamente diferentes. Esta es la razón por la que los inversionistas de verdadero largo plazo compran acciones que no están de moda, como Lafarge.

Mientras el mercado busca con ansiedad las acciones ganadoras de hoy, el inversionista inteligente elige acciones baratas que hoy pueden estar dormidas, pero que despertarán en un futuro no muy distante. Lafarge es una gran empresa francesa especializada en materiales de construcción. Como es sabido, la industria de la construcción está en niveles muy castigados en el contexto por el que estamos pasando. Sin embargo, la empresa ha presentado en los últimos meses sólidas ganancias, y sus ventas se están recuperando. Paga un dividendo de 4.4% y cuenta con un múltiplo P/U de 16.5. Su negocio está muy diversificado, con buena participación en Norteamérica, Asia y Europa. Es un corporativo global que cotiza en el mercado europeo, con lo que, al adquirir su acción, se invierte en el título pero también en el euro. De esta forma, ser tenedores de sus acciones se convierte en una cobertura cambiaria, además de una apuesta por la emisora. En su momento esto puede significar una salvaguarda contra la inflación, pues se espera que la Europa continental permanezca en una zona de baja inflación si se le compara con Inglaterra, Estados Unidos y los mercados emergentes, que pueden presentar presiones en sus precios en el mediano plazo.

Todo indica que en los próximos cinco años veremos un fuerte mercado alcista en el mundo desarrollado, cuando los flujos empiecen a salir de los sobrecalentados mercados emergentes. El viejo continente tiene muchas compañías de clase mundial, y conforme la crisis crediticia vaya cediendo (si bien lentamente), observarán un muy buen desempeño en un ambiente de negocios incentivado con capitales que pueden provenir de todos los rincones del mundo.

* Clem Chambers es director general de ADVFN, el sitio web líder en Europa sobre mercados financieros. Es invitado regular en cadenas como CNBC Europe, BBC News, CNN, Sky News y Phoenix TV de China, entre otras, y escribe en publicaciones como Wired, The Daily Telegraph y Forbes. Es ampliamente conocido por sus predicciones bursátiles.
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